La Guerra de los Clanes

Batalla 48. Revuelta En Lambar.

Terminada
Escrito el 29-06-2008 19:10 #1

Los habitantes de Lambar ya saben lo que es conseguir su independencia alzándose en armas.

Las rencillas entre los militares de Al Varant y los ciudadanos de Lambar vienen de lejos. Hay muchas heridas abiertas y no parece que vayan a ser cerradas a corto plazo.

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Fin Guerra: Al´Varant se retira del Combate

Armadas perdidas por "Maianor" = 9

Armadas perdidas por "Al´Varant" = 11

Victoria para Maianor.

Al Varant pierde el control de la ciudad.

[Editado por gaurwaith el 30-06-2008 07:29]

Escrito el 02-07-2008 03:17 #2

Los días transcurrían pasivos, Thegund había sanado sus heridas y su madre se encontraba mejor. Thargum volvió al Senado y, Tharion fue convocado por su cofradía, el ejército, a partir con una pequeña hueste hacia Lambar, con motivos de reemplazar a los soldados heridos en batalla. Thara escuchó la orden por labios del propio mensajero, pensó que era una orden absurda enviar al más pequeño de sus hermanos, pues aunque de apariencia era un hombre alto y fuerte, tenía sólo quince años. No cabía duda que el ejército era estricto con sus miembros.

Convencerlo de que se quedara, implicaba una misión más difícil que el enfrentamiento con los dragones en Nilme Istyalvao; conocía el temperamento de Tharion, tan parecido al de ella. Lo sabía. Nada impediría a Tharion acudir a Lambar.

- ¿Te vas?

-Ajá -contestó el joven, arrogante y altivo, guardaba en un bulto prendas que había traído a casa para cuidar a Thegund. Thara vio cuando doblaba el uniforme de guerrero, color marrón; por la altura de los hombros lucía la insignia de la casa de Al'Darme. Después vio la cota de malla, ligera y dorada, los de más alto rango la usaban plateada.

- ¿Viniste a "combatir" la enfermedad de Thegund, o siempre cargas con ella?

- Me siento desnudo sin ella. Además me da poder, así Thargum no se atreverá a decir lo que tengo qué hacer.

- ¡Ah, ya veo! -...-. ¿Tienes otra?

- uniformes sí, pero ¿otra cota? ¿para qué quiero más?

- ¡Para mí!

Tharion vio los ojos de su hermana resplandecientes, la conocía bien para intuir sus planes. Un corazón anhelante de aventuras y riesgos, siempre reconoce otro, aunque, tal vez, pueda equivocar de vez en cuando el verdadero motivo.

- ¡Te conseguiré una! -dijo palmeando su espalda y vociferando una carcajada de satisfacción.

(...)

L'nh-rêl organizaba las actividades y los descansos. Unos se encargaban de la vigilar a los lambarianos, esta vez, no podían permitirse una nueva turba; otros, se apostaban en las torres y murallas a vigilar el exterior, y otros tantos colaboraban en la producción de enseres por orden directo de L'nh-rêl, pensando en sanar un poco la relación con los lugareños y que se sintieran parte de Al'Varant.

- ¡Estoy cansada! -dijo la elfa a Eahor, segundo capitán, mientras se dejaba caer en una silla de la mesa donde bebía su amigo.

- ¡Toma, bebe esto! -L'nh-rêl bebió un sorbo y frunció el ceño, antes de que pudiera reclamarle, Eahor se aproximó para hablarle al oído.

- ¿Te has fijado en los nuevos? -la elfa levantó los hombros-. Hay una joven entre ellos, la vi hace un rato bañarse y, no me pareció un hombre...

- ¡Ay! -puntualizó con un suspiro-. ¿Y eso qué?

- ¿No se te hace extraño que tenga que esconderse bajo la apariencia de hombre? ¿Qué esconde? Además su cabello es rojo, difícilmente una varante tiene esas características.

- ¡Eahor, por Ardhant! Puede ser descendiente de nómadas, al noreste hay grupos de ellos con mujeres de esas características... son pocas, pero las tienen. ¡Está bien! -dijo de rato con un bufido-. Llámala, veremos si es un espía.

Escrito el 02-07-2008 03:49 #3

La noche vencía al sol cuando Eahor apareció llevando a Thara, se le había complicado encontrarla. La guió a un salón acondicionado para sus reuniones, pertenecía a una amplia casa lujosa de la que sus dueños antiguos habían sucumbido a la muerte ante el asedio de Al'Varant. Eahor descubrió su cabeza, los cabellos se le soltaron por la espalda en la cota de malla, efectivamente, era largo y de un rojo intenso; L'nh-rêl la observó con suspicacia.

- ¿Quién sois y por qué has venido hasta aquí ocultándote?

- Mi nombre no es de su incumbencia, tampoco mis motivos. Antes bien ¿por qué me han traído aquí?

- Tu rostro es joven, sólo por eso pasaré por alto tu insolencia. Tienes una oportunidad más...

-¿Ahora también asesinan varantes? -interrumpió Thara co sorna.

- ¿Lo eres?

Las dos miradas se cruzaron escrutadoras y desconfiadas. - Entonces ¿por qué estás aquí? -dijo la elfa abandonando la lucha de poder que no la llevaría a nada-. Veo que odias esta misión ¿Sólo lo haces por orden del Senado?

- Yo sólo obedezco a mi voluntad. El Senado no me ha dado nada, por lo que no tengo deuda con él. Mi lealtad está con mi hermano a quien enviaron a esta "labor" funesta. Si me escondo, como dìces, es porque no pertenezco a ninguna denhit.

La elfa cambió su mirada hostil, ahora parecía estar levemente de acuerdo con aquella, casi niña. Mas lo que iba a decir se apagó con la luz de las antorchas y flechas incendiadas que rompieron vidrios precipitándose hacia los muebles que rápido sucumbieron a las tentadoras llamas. Por la puerta de madera, ya no había más lugar que para el fuego.

- ¿Qué pasa? -gritó L'nh-rêl alarmada-. ¿Cómo han podido...?

Eahor la jaló y corrieron detrás de Thara que ya subía por las escaleras del fondo. Las ventanas traseras todavían estaban intactas. Varios varantes salían por ellas hacia el techo. Los dos capitanes les habían dado la alarma y todos se movilizaban en sobrevivir, como tarea primordial. Cuando Thara llegó al techo, miró angustiada hacia la torre norte, la más alejada.

- ¡Han matado a los vigías en silencio! -dijo Eahor-. Esta vez parecen muy bien organizados, parecen que derribaron a todos al mismo tiempo ¡pues son lambarianos los que están ahora postados en murallas y torres!

Thara miró a L'nh-rêl con preocupación, había empezado a llorar sin darse cuenta. - Mi hermano estaba allá -le dijo señalando el sitio-. Si lo han matado en vano ha sido mi inmersión en esta despreciable obra.

La elfa tomó su mano y dio la orden de saltar hacia otros techos más bajos, las flechas estaban llegando hasta ellos, algunos tablones comenzaban a arder. Desde arriba podían ver las calles de la ciudad, había hasta mujeres y niños aventando piedras y vidrios a los varantes desperdigados que aun estaban con vida.

En cuanto llegaron a piso, L'nh-rêl juntó a todos los que habían salido vivos de las siete casas cercanas que ocupaban y ahora crujían ante el fuego. Formó una barrera de protección con escudos mientras Eahor acomodoba a los nivarantes que habían podido conservar en su poder sus aljabas llenas de flechas. Así iniciaron a abrirse paso, gracias a que los civiles se habían ahuyentado al ver caer un cuerpo tras otro como las hojas de los árboles. Ahora corrían gritando hacia las casas como resguardo y, chocaban con sus propios soldados, impidiéndoles mantenerse en posición, provocando que los varantes llegaran a los puntos donde se encontraban pequeños grupos defendiéndose las espaldas unos con otros.

Escrito el 02-07-2008 04:16 #4

Thara había desenfundado la espada que también le consiguiera Tharion para engañar al Senado y hacerse pasar del ejército; sin embargo, no la usaba. Se mantuvo pegada a los escuderos para protegerse los ojos y mirar la forma de cómo llegar hasta la torre. L'nh-rêl había estado ocupada en salvar la vida de sus hombres, había conseguido levantarse a pesar de la sopresa y las bajas, de pronto recordó a la joven y la miró, sospechó sus intenciones y se dirigió hasta ella.

- Es imposible llegar hasta allá. Además no queda nadie vivo ahí, tú lo viste. Lo siento... -Thara lloraba, no podía volver sin su hermano, sin su Tharion ¿Qué les diría a su madre y a Thegund apenas repuestos?-. Si vas, tú también morirás, es mejor que lloren un cuerpo y no dos.

La elfa parecía leerle el pensamiento. Una embestida cayó por el lado donde se encontraban. L'nh-rêl apoyada de muchos otros, combatió cuerpo a cuerpo. Thara no podía ver con claridad, se enjugó los ojos y tomó el mango de la espada con ambas manos, la giró un par de veces y entonces, asestó. Se abriría paso aunque tuviera que matar a personas inocentes.

Un grupo conformado por 33 hombres, resistía en la plaza, a unos cuantos metros de donde habían llegado los capitanes con el fuerte del batallón, por ello los lambarianos arreciaron su furia para evitar el encuentro, pues aunque alguien entre ese grupo les aterraba, también los llenaba de odio y deseaban darle muerte. Era un varante sin escrúpulos y los guiaba, había visto la formación con los capitanes y, poniendo en llegar a ellos su empeño y su mente, asesinaba como una fiera desatada a todo aquel que se le cruzara.

Pisando muertos llegaron al fin con los demás, L'nh-rêl daba la orden de dirigirse a las afueras de la ciudad, de ser necesario podían organizarse y contraatacar. Thara vio a aquel guerrero terrible y sediento de sangre, lo reconoció, Tharion. Recordó cómo siendo un niño tan pequeño había disfrutado dar muerte a su primer infortunado con sus pequeñas manos, la víctima, su hermano Therond. Thara se estremeció y alzó un grito entre el bullicio y el llanto de la batalla, a tal grado de provocarle un desgarre en la garganta y quedando semi-muda un par de días.

- ¡Basta! ¡No derrameís más sangre! ¿No ven el miedo en nuestros rostros? ¿entre los rostros conocidos y los extraños? ¡Parad el ataque, os lo suplico! ¡Nos retiramos y no volveremos, dejadnos ir! No ensucieís más su tierra.

Los lambarianos, más por cansancio, que por las súplicas de aquella desconocida, cesaron y los dejaron marchar. Thara gritó a los varantes: -¡Regresamos a Varendia!

Todos obedecieron, lo que deseaban era salir de aquella trampa, después de todo, afuera, un tanto lejos de la ciudad, esperarían la orden válida, la de su capitán, la elfa L'nh-rêl.

Escrito el 05-07-2008 02:21 #5

Resumen de la batalla.

Al Varant ha perdido 11 armadas x35= 385 puntos.

Recuperables: 173 puntos.

Valoraciones: 8.2 + 7.8 + 8 + 7.8 + 8.2 + 6.6 = 7.76

Recupera: 134 puntos.

Pierde: 251 puntos.

Por la participación en la batalla, Al Varant obtiene 150 monedas.

Por la retirada en la batalla Al Varant pierde 100 monedas.

Compañías actualizadas y listas.

Por la participación en la batalla se reparten 90 Nóti.

Por las historias se entregan 84 Nóti.

Saludos!

Historia finalizada.