La Guerra de los Clanes

Batalla 89. Revuelta En Nominnahald.

Terminada
Escrito el 06-11-2008 21:13 #1

Fin Guerra: Narwä Hilyatâri se retira del Combate

Armadas perdidas por "Maianor" = 7

Armadas perdidas por "Narwä Hilyatâri" = 5

Victoria para Narwa Hilyatâri.

Escrito el 15-11-2008 22:10 #2

La ronda paseaba tranquila a la luz de las antorchas por las calles de Nominnahald, la verdad es que la ciudad estaba muy tranquila, era una noche en la que la luna iluminaba con su pálida luz todas las calles. Una noche- día la habían llamado los nuru ya que su aguda visión no se veía afectada en estas noches por las tinieblas. El térar al mando de la compañía de guardia había ordenado de todos modos que se portaran las 6 antorchas reglamentarias para la guardia, más que nada para que los despistados advirtieran de lejos que se acercaba la ronda y tomaran otro camino, el terar no tenía gana de fiesta esta noche y prefería pasar una guardia tranquila.

Una noche de silencio que empezó a quebrarse según la veintena de soldados se acercaba al barrio más cercano a las murallas, el barrio de olas tabernas y las casas de lenocinio. Una pena que la Señora Elesinyê no hubiera decidido todavía quemarlo entero con todos sus ocupantes, eso les haría más fáciles las labores de vigilancia y control de la ciudad. Seguro que era otra riña de taberna.

- Bueno muchachos, parece que no nos quieren dar una noche tranquila, vayamos a ver que pasa.- dijo el térar de ehtyar con cara de sufrimiento, esa mañana había bebido de más y le dolía un poco la cabeza. El punto dorado de su coraza, símbolo de su rango, refulgió cuando cogió la antorcha y encabezó la marcha.

*

-¡Te he dicho que todos los nuru son unos hijos de mala madre y lo mantengo!- o eso es lo que se entendía de la voz aguardentosa tras pasar por la lengua de trapo del viejo Ned, parroquiano de “las tres puercas”, la taberna de peor reputación de todo Nominnahald.

Semejante afirmación en una ciudad que estaba conquistada por los nuru sólo podía significar una cosa o tenía ganas de morir o estaba completamente borracho. Aquellos que conocían al viejo y desdentado Ned no hacía falta que lo pensaran, estaba tan borracho como había estado ayer, y el día anterior y así se podía remontar uno años desde que su hijo se mató al golpear el suelo de cabeza cuando cayó del caballo que había robado.

- ¡ Callete Ned que vas a atraer a la ronda y lo último que queremos es que los nuru te oigan!.- El tabernero había dejado el grasiento y sucio trapo con el que limpiaba las jarras de madera y se apoyaba en la barra con gesto serio.

- A mí me importa una mierda la ronda, son todos unos nuru hijos de mala madre y no me voy a callar por mucho que me lo digas.-

-¿No te vas a callar el qué?- dijo el térar en el umbral de la puerta y que sólo había alcanzado a oir claramente la última parte.

- Pues que va a ser leches- comenzó el viejo Ned- que los nuru…….-

-Son unos seres muy interesantes, térar- cortó rápidamente el tabernero que veía su perdición en la aparición de la ronda. Conocía a sus parroquianos y ninguno era amante de los nuevos señores, pero de ahí a insultarles a la cara iba un trecho, y si los nuru escuchaban a Ned se lo iban a llevar detenido cuando menos y el resto de la parroquia no iba a estar muy de acuerdo.- Eso es lo que nos decía el viejo Ned, no le hagáis caso señor, es un viejo borrachín que viene aquí todos los días a empalmar una con otra. Marchaos y ya nos ocuparemos nosotros de llevarlo a su casa.-

- ¡No, no y no! Yo lo que he dicho es que los nuru son unos hijos de mala madre.- el viejo Ned acababa de firmar su sentencia de dormir en el calabazo.

El térar miró al viejo borracho con su camisa llena de manchas de vino y no todas precisamente nuevas y sólo alzó una mano- muchachos prendedle.- y una operación que abría sido coses y cantar, coger al borracho y llevarlo a las celdas de la guarnición para que durmiera la mona se convirtió en algo más serio cuando los soldados observaron que según iban entrando en el local los parroquianos se iban levantando con cara de pocos amigos.

* Térar - capitan

* Ehtyar- lanceros.

Escrito el 15-11-2008 22:11 #3

- ¿Estás seguro de lo que dices Serkendil?.- la voz de la dama Elesinyê seguía mostrando la sorpresa por la información recibida.

- Totalmente, los arrabales están en pie de guerra, anoche tres soldados que hacían la ronda murieron en la reyerta que comenzó todo. Al parecer los rumores de que el grupo de ronda tuvo que refugiarse de nuevo en la guarnición corrieron raudas por los arrabales y cuando los nuestros llegaron con refuerzos se enfrentaban a centenares.- Serkendil observaba los pergaminos que querían ser el informe de la actividad de la guarnición.

- Y ¿por qué no los mataron a todos?.- fue la pregunta de Elesinyê- son mendigos, ladrones, pillos y pillastres y algunas mujeres que venden sus cuerpos los que viven en esas zonas, ¿cómo es que nuestras tropas han permitido que los disturbios continúen? -

- Porque el grupo de refuerzo no era más que una escuadra de 15 pelotones y se encontraron con todo el barrio en armas con lo cual lo que hicieron prudentemente al ver que ya habían perdido compañeros fue cerrar los accesos a la zona, pero de alguna manera se han ido creando puntos de descontento en los otros barrios de los arrabales y ahora mismo nos enfrentamos a 4 focos diferentes de disturbios. Si esto se conoce durante el día de hoy puede que los barrios de comerciantes y mercaderes se sumen y tengamos una revuelta en toda regla. ¿qué hacemos?-

-Si quieren guerra tendrán guerra.- y los ojos ámbar refulgieron de furia.

* Pelotón- 8 soldados

Escrito el 15-11-2008 22:12 #4

Los ciudadanos de Nominnahald asistieron a un espectáculo sobrecogedor, de los diferentes cuarteles de tropas de la ciudad comenzaban a salir en perfecta formación y con todas sus armas los soldados de Narwa.

Del Norte de la ciudad salían los Ethyar con sus túnicas de algodón rojo oscuro sobre las que algunos llevaban corseletes de cuero, mismo material del que estaban hechos todos los cascos empenachados con telas rojas. Era como si un mar de lanzas saliera en fila de 8 por las dobles puertas de los almacenes del norte y se iban distribuyendo por las encrucijadas de las calles de la ciudad en escuadras.

Del Este los Artamahtar con brazos de sangre y pechos de bronce refulgente, sus pasos metálicos resonaban en las calles empedradas. En vez de irse desperdigando por la ciudad avanzaban en grandes grupos, en dirección a los arrabales, y todo aquel que les miraba mal recibía un golpe con su larga pica para no volver a mirar o era empujado dentro de su casa por alguno de los grandes escudos que portaban.

En el Sur los rokkêrni salieron a caballo de los establos, iban con todo el equipo de matanza, las corazas sonaban al paso de los caballos, las largas lanzas parecían querer herir el cielo y las espadas resonaban contra los estribos y las sillas. En patrullas de 2 escuadras se iban dividiendo por la ciudad observando si los Ethyar o los Artamahtar necesitaban refuerzo en cualquier momento. Grupos de 6 escuadras recorrían las avenidas del centro de la ciudad prestos a cargar ante cualquier aglomeración de más de 4 vecinos evitando de esta manera que se formarán grupos que pudieran sumarse a la revuelta.

La dama Elesinyê observaba como el rojo iba inundando las calles de la ciudad. Como poco a poco estas se iban despejando de las zonas del centro para quedar sólo los soldados apostados en los cruces, o los rokkêrni pasando para comprobar el estado de tranquilidad.

Sólo los artamahtar se apostaban en las entradas de los barrios sublevados, en los que se habían fabricado algunas barricadas con carros y algunos muebles de las casas vecinas. Esperaban la orden para lanzarse a la carga, una orden que se estaba retrasando demasiado y que hacía que los sublevados se animaran con gritos e insultos.

- ¿A que espera el arken?- decían entre dientes

Y pronto lo supieron, cuando vieron a los philinar ocupar las azoteas de las casas contiguas a sus formaciones, y como una vez que todas estuvieron dispuestas y Serkendil fue informado de ellos subió y bajó el brazo. Y en su descenso los dardos de los nuru entraron en las estrechas calles sembando la muerte y liberando las barricadas de defensores vivos. Por las estrechas calles de los arrabales los dardos iban hiriendo a los que huían y no encontraban refugio en alguna de las puertas de los edificios.

- ¡ Artamahtar!- Grito Serkendil- Hoy no es día de pica, es día de espada. Adelante.- y desenvainando su propia espada fue el primero en entrar en el suburbio y nada más saltar el primer carro que trataba de bloquear el paso ensartó al primero de los enemigos de ese día, un hombre barbudo y que olía a vino que había intentado pegarle con un palo.

- ¡Un palo! ¿Qué pretenden, enfrentarse a guerreros acorazados con palos?- pensó Serkendil.

Casa por casa, esquina por esquina, todo aquél que era encontrado con cualquier objeto que pudiera haber servido como arma fue ejecutado por rebelión y traición a Narwa. Los artamahtar salieron con sus pesadas espadas y sus corazas del mismo color sangre que sus túnicas. Los arqueros habían acribillado a los que habían intentado salir del barrio una vez entradas las tropas y algunos cuerpos con varias saetas esperaban ser retirados de mitad de la calle.

Serkendil se reunió de nuevo con la dama Elesinyê

-Mi señora, la ciudad dormirá esta noche tranquila.-

* Rokkêrni- Caballería

* Philinar- arqueros.

* Artamahtar- infantería pesada.

Escrito el 20-11-2008 20:17 #5

Resumen de la batalla.

Narwa ha perdido 5 armadas x35= 175 puntos.

Recuperables: 140 puntos.

Valoraciones: 7.8 + 6.9 + 5.8 = 6.8

Recupera: 95 puntos. Por acciones heroicas del personaje recuperan 35 puntos. Total recuperación 140 puntos.

Pierde: 35 puntos. Por demora en la publicación pierde 420 puntos. Por tener la segunda parte demasiado corta pierde 25 puntos.

Total pérdida: 480 puntos

Por la participación en la batalla no obtiene monedas.

Por abandono de batalla pierden 100 monedas.

Compañías actualizadas y listas.

Historia finalizada.