La Guerra de los Clanes

Batalla 108 - Revuelta En Tumbu

Terminada
Escrito el 16-04-2009 00:05 #1

Fin Guerra: Marllajtay se retira del Combate

Armadas perdidas por "Maianor" = 9

Armadas perdidas por "Marllajtay" = 5

Marllajtay mantiene el control de la ciudad

Escrito el 19-04-2009 21:03 #2

La anteriormente improvisada sala de reuniones ya empezaba a tomar un cariz más ostentoso debido a las constantes aportaciones de Laymi. Ahora el salón tenía la pinta de una mera antesala de reuniones en lugar de una cueva penosamente tallada en la piedra que rodeaba la vida de Neviens. En la mesa de reuniones, a la cabeza, se hallaba la dama Laymi que giró parsimoniosamente la cabeza mientras él entraba, como dándole más crédito al hecho de que él la hubiera hecho esperar. Al otro lado de la mesa, de pie, dos soldados Marllajtay escoltaban a un hombre con pintas cochambrosas. Ropas raídas, sucio y viejo. La barba gris le caía por el pecho y la melena más abajo del omoplato. Caminaba descalzo y, a ojos de Neviens, parecía más un pordiosero de Narwä que un ciudadano Marllajtay.

Neviens llegó a la altura de la gobernante de Tumbu.

“Te lo digo de todo corazón mi dama Laymi. Ni siquiera a mi se me ocurre que maquiavélico plan debe estar tramando el enemigo para que nos molesten con nimiedades del calibre de un mendigo más muerto que vivo.”

Laymi miró a Neviens con desdén e hizo un movimiento con la mano a uno de los soldados de pie. El soldado se giró hacia el hombre viejo y le escupió un “¡Habla!”.

“Lo he visto señor. Desastres. Se avecinan desastres. Los huesos me lo han revelado, ¡muy pronto todas estas tierras se teñirán de muerte! ¡Huir! Eso debemos hacer. ¡Huir!”

Neviens decidió acercarse hacia el mendigo. A cada paso que este daba hacia el hombre viejo, más énfasis ponía en sus apocalípticas frases.

“Cuando venga la nueva luna la gente se volverá loca y se atacarán unos a otros. ¡Eso veo en los huesos!”

Neviens continuó acercándose hacia el hombre que parecía que se desvivía en comentar las diversas calamidades que vislumbraba. El teniente Marllajtay de pronto levantó la mano como si quisiera señalar algo y lentamente acercó la mano hasta tocar la frente del hombre que enmudecía con el gesto. Una vez alcanzado el hombre, se giró a Laymi y le dijo.

“Anda, si es de verdad”.

Laymi abrió los ojos como platos. “¡Pues claro que es de verdad, estúpido! Si he decidido que vengas a verlo es porque me preocupa lo que dice, no su existencia.”

El teniente le dijo a los soldados que se llevaran al sujeto que, de malas formas y queriéndose hacer notar, siguió con su retahíla nefasta que se oyó incluso cuando se cerraron las grandes puertas.

“Sé lo que quieres decir mi dama. El tema es que no veo que interés nos puede ofrecer un loco que dice que en los huesos ve el futuro y que habrá muerte. Llevamos tiempo en estas tierras y los altercados son el pan de cada día.”

“Lo sé”- le respondió ella -“el tema es que nos viene a anunciar catástrofes ahora que teníamos una estabilidad más o menos llevadera y me sugiere que ha escuchado historias en alguna taberna mientras estaba borracho. Quiero que lo investigues.”

“¿Investigarlo? No soy un perro que vaya olisqueando huesos en los que ponga 'problemas' escritos en ellos.”

“Eres mi segundo y eso significa que yo soy la primera. Como tal me obedecerás. Puedes comenzar cuanto antes”.

Laymi sencillamente se levantó y se fue de la estancia.

Escrito el 19-04-2009 21:29 #3

“¡Necio, te dije que lo investigaras cuanto antes!” La voz de Laymi retumbaba en la sala principal del palacete Marllajtay de Tumbu. El sonido estrepitoso del tumulto en las calles se fusionaba con el de los propios soldados y patriotas Marllajtay que se esforzaban por apagar los fuegos que asolaban por doquier en el palacete.

Neviens en medio de la sala parlamentaba tranquilamente con lo que parecía un nervioso asistente. Al ver la furia de la gobernante se giró hacia ella con los brazos en gesto tranquilizador.

“Mi dama y eso hice.”

Laymi estaba a punto de desenvainar la espada de plena furia cuando Neviens sacó un pequeño conjunto de hojas manuscritas que ordenó con avidez.

“Hace aproximadamente cinco días se establecieron varias reuniones informales en tabernas de la localidad donde el ego de unos cuantos borrachos manifestaba su descontento con el poder establecido. Sin más noticias. Dos días más tarde la familia Benneth fue aprovisionando extraños y cuantiosos víveres en uno de sus silos. Los Rhonion dejaron de ir a trabajar. El acompañante espiritual que dejamos para que les atendiera se fue de la aldea por motivos personales, por lo visto se le murió la madre ...”.

Laymi le arrancó las hojas de las manos.

“¿Pero se puede saber por qué no me has informado de la posibilidad REAL de una revuelta?”

“No creí que fuera conveniente”

“¡Pero si están quemando todo esto! Tengo a más de quince hombres heridos por quemaduras de unos simplones que están quemando cosas en lugar de cosechando cosas. ¿Y tú me dices que no lo considerabas necesario?”

Neviens se giró al asistente y le dijo - “tráeme eso que hemos estado hablando”- acto seguido el hombre se fue y el teniente se giró a su gobernante.

“Si he decidido no informarte es porque esto no es una revuelta mi apreciada dama. De la manera que fue formada y por quién”- Neviens hizo un ademán con la cabeza-”tenemos a unos aprendices de pirómanos que no saben la diferencia entre una esperanza y una ratonera.”

“Maldigo el día en que te destinaron a ti y a tu arrogancia a esta villa pero quiero que lo soluciones pronto o tu pretensión será tu compañera en la soga.”

El asistente entro en la sala casi chocándose con los soldados que manejaban los cubos de agua para extinguir los fuegos que ardían por el caserón. La caja era bastante voluminosa y le costó bastante a Neviens poder asirla perfectamente.

“Por favor, acompáñame a la azotea, apenas puedo ver bien los escalones.” El asistente asintió.

Laymi se giró inmediatamente a unos soldados.

“Preparad vuestras tropas, pronto tendremos un contingente furioso que querrá entrar aquí. Vuestra prioridad es salvaguardar el honor Marllajtay. Que los criados se encarguen de los fuegos.” Laymi pensó 'por el juramento que le hice a Allpa´huátl que yo misma le rebanaré la cabeza a este insensato si la muerte no le viene a encontrar pronto'.

Escrito el 19-04-2009 21:47 #4

Subido en la azotea del palacete y caminando hacia la plazoleta principal, desde la que los asaltantes estaban bombardeando la casa con botellas con alcohol y un trapo prendido en su interior, Neviens destapó el contenido de la caja. Contenía, dividido en compartimentos pequeños y rellenado con paja, unas botellas rellenadas con el más fuerte licor de los enanos que había conocido en las montañas del norte. Se decía que aquél brebaje era capaz de limpiar un conducto atascado durante meses o incluso aflojar las bisagras de una puerta que llevara más de cien años sin ser usada. Tonterías.

Neviens sabía bien que ese licor tenía mucha fuerza y consistencia y que su capacidad inflamable era casi tan grande como su consumo entre el pueblo enano.

Asió dos de las botellas y se encaramó al borde del tejado. En la plaza algunos insurgentes se fijaron en él y empezaron a comentar. Allá arriba, en la cornisa, el viento soplaba fuerte y apenas se oía el murmullo de todo aquél espectáculo. Cogió una de las botellas por el cuello y la lanzó hacia la plaza, a la parte de atrás. La gente es apartó corriendo y la botella estalló en mil pedazos contra el suelo de piedra derramando el líquido por doquier.

“¡Qué idiota! Está intentando atacarnos de nuestro mismo modo pero sin prender la mecha”. Muchos de los allí congregados rieron, o eso le pareció al teniente desde la distancia. La botella le había quedado un poco más corta de lo que le hubiera gustado pero realmente la distancia era larga.

Poco a poco fue tirando cada una de las doce botellas hasta que lanzó la que hacía diez, guardándose dos. Algunos de los insurgentes se reunían en grupos. Era un comportamiento muy extraño. Estaba tirando botellas de licor sin prender y no una ni dos, sino hasta diez veces esparcidas por toda la plaza. Una de esas botellas había incluso dado a un hombre despistado y por ello había sido blanco de botellazos, pedrazos e insultos varios.

Una vez asida la botella número once uno de los ciudadanos de Tumbu comenzó a saltar y gritar a los demás ciudadanos. Por sus gestos Neviens habría dicho que quería desalojar la plaza. Vaya, había descubierto su plan. Lanzó la botella hacia su principal objetivo y falló. Maldición sólo tendría una nueva oportunidad.

“¡Corred, corred por vuestras vidas o cavarán vuestos hijos vuestras tumbas!” Chillaba, vociferaba y berreaba un campesino. “¡Corred!” El botellazo del teniente dió muy cerca de la pira que habían establecido para encender las botellas que habían estado lanzando. El estallido hizo que la gente se girara. La botella casi había alcanzado aquella gran hoguera en la parte posterior de la plaza. El suelo de piedra y tierra empapado por el alcohol. El alcohol que ellos mismos habían derramado por las prisas de lanzar más botellas. Las gotas que les habían salpicado en cara, torso y manos. Aquél pobre hombre que había sido alcanzado en su totalidad por la botella.

Estaban en medio de un horno que no iba a tardar a encenderse.

Neviens lanzó la última botella cuando la gente había comenzado a dispersarse. Un buen tiro. Se irguió de nuevo para observar la estampa. Algunos de ellos habían comenzado a correr, otros del miedo se habían quedado estáticos. Sin duda no sería una agradable sensación para nadie. La botella estalló y el clamor del fuego inflamó cada uno de los charcos de alcohol que yacían por toda la plaza. Las ropas prendieron. Aquellos que habían lanzado botellas de alcohol con inconsciencia ardían completamente. Muchos de ellos se revolcaban sin sentido entre un suelo empapado con la ilusión de deshacerse de las llamas.

Laymi desde el piso inferior sólo pudo dejar ir en un susurro.

“Está … loco”.

Escrito el 22-04-2009 23:28 #5

Resumen de la batalla.

Marllajtay ha perdido 5 armadas x35= 175 puntos.

Recuperables: 140 puntos.

Valoraciones: 8.1+6.6+7.9= 7,533

Recupera: 105 puntos.

Pierde: 70 puntos.

No hay recompensa.

Compañías actualizadas y listas.

[Editado por Thauld el 23-04-2009 17:23]

Historia finalizada.