La Guerra de los Clanes

El Hada Verde (taberna General)

Escribiéndose...
Escrito el 08-08-2007 04:49 #1

Durante mucho tiempo en la ciudad de Ohtalôsse durante la noche salían a la luz todo tipo de acciones pecaminosas y para muchos incluso denigrantes. La noche se había convertido en un día alternativo para aquellos que bajo la luz de la luna hacían sus más oscuros deseos y fantasías realidad. Una mujer llamada Sell conocida por su aspecto juvenil de marcadas curvas era la dueña y regenta del local. Corre el rumor de que el nombre del local se debe a que Sell tiene tatuado junto a una de sus zonas más intímas una pequeña hada de color verde, pero que se sepa hasta el momento solo es un rumor...

Tras la apertura de este lugar las calles durante la noche fueron bautizadas con una nueva paz y tranquilidad, en los hogares Nuru descansaban de nuevo ajenos a lo que ocurría tras las puertas de este lugar de ensueño donde la lujuria y la traición van encaminadas de la mano, donde la mentira es amiga de la verdad y la conspiración pincela el rostro de muchos de sus clientes. Un lugar recogido donde puedes dar rienda suelta a la pasión y el deseo conducidas por la verdad que tu impongas...

Paredes pintadas con el pecado, suelos pulidos con engaños y un ambiente caldeado por el vicio y el deseo hacen que este lugar sea uno de los parajes más concurridos en las tierras de la ciudad de Ohtalôsse.

El Hada Verde es un local de grandes dimensiones, además posee un sótano y un semisótano y tres plantas. El edificio había sido construido por un maestro constructor que enloqueció tras la guerra y creó este edificio que guarda más de un secreto. En más de una ocasión se habló de la existencia de falsas paredes y puertas cerradas por encantamientos, de escaleras ocultas que sólo delatan su presencia ante los rayos escarlata de la luna, falsos techos que engañan al ojo más intranquilo...

Y si alguien conocía todos estos secretos era Sell, hija de Andro, maestro constructor de antaño que desapareció tras terminar la construcción de este misterioso lugar.

Bien sabido era su fama de tener un carácter gentil y servicial, de levantar pasiones con su dulce voz y encandilar los corazones de los descarriados e incluso de los encaminados en las sendas del amor...una mujer capaz de secuestrar con su belleza todo corazón. Pero tras esta piel de inocencia se ocultaba la temible muchacha que acabó su formación en el Narwanölme de forma sobresaliente...

El piso bajo es el lugar de encuentros entre los que buscan y los que quieren ser encontrados, una habitación iluminada tenuemente, con numerosos sillones y mesas pequeñas junto a estos, en la esquina derecha del fondo de la habitación se halla una pequeña barra de madera de tonos rojizos con grabados de figuras de escenas de íntima pasión. Y en el centro, una gran fuente de cristal transparente, de la que brota un vino rojo fermentando especialmente para El Hada Verde. Al fondo de la habitación una puerta de hierro cerrada a cal y canto conduce a las termas privadas a las cuales sólo pueden acceder algunos clientes privilegiados.

La segunda planta la constituye un gran repertorio de habitaciones para las parejas. Habitaciones en las que hay una gran cama oculta tras largas cortinas de sedas con ribetes bordados en oro y plata. En cada habitación siempre hay una mesa baja con alimentos y bebidas frescas, una gran bañera espaciosa, y numerosos bálsamos y aceites afrodisíacos.

La tercera planta es todo un misterio no se sabe nada a excepción de que es la residencia de Sell. Cuentan las historias que ahí la bella dama guarda grandes cantidades de oro y plata, junto con joyas y objetos de cuantía inimaginable...

También se habla del extraño gusto de la joven por coleccionar artículos mágicos o encantados y se piensa que en algún lugar de El Hada Verde hay una habitación que guarda todos estos artículos.

El primer sótano es el almacén, ahí se puede encontrar desde provisiones de bebida o comida hasta juegos de sábanas limpias...

El segundo sótano es otro misterio solo algunos han bajado y regresado...es conocido que ahí abajo ocurren cosas muy raras y que los trabajadores que bajan al almacén oyen gritos espeluznantes procedentes de las escaleras de caracol que conectan ambos sótanos, pero ninguno se ha atrevido a bajar pues al final de las escaleras Sell instaló un mecanismo extraño capaz de alertar de la presencia de alguien sin su consentimiento y automáticamente las paredes exhalan un gas somnífero que provoca un sueño instantáneo y profundo...tan profundo que durante días es posible no volver a despertar. Muchos han sido los curiosos que ya han caído más de una vez en la trampa...

Escrito por Wiccano

Escrito el 09-08-2007 22:32 #2

Dâira se acercó con dos amigas elfas hasta el Hada. Hacía poco que su amme le había permitido asistir a esta clase de lugares, no sin antes superar una férrea oposición. Pero la medio-elfa hacía tiempo que acudía, aunque a escondidas.

La sala aun estaba por llenar, cosa extraña, pero el aire en la planta baja se notaba cargado y templado como siempre. Ojeó a su alrededor y decidieron sentarse en una mesa en frente de la barra. Al pasar por la fuente de cristal, Dâira no pudo evitar sumergir su dedo índice en el vino, para luego llevárselo a lo boca de manera provocativa mientras observaba a los comensales de la mesa más cercana. El sabor de estas gotas despertó en ella el deseo de pedir una copa de linsk rojo.

Mientras le servían este preciado alcohol, echaba un vistazo apoyada en la barra al resto de la clientela, al tiempo que jugueteaba con un lazo que adornaba su vestido de ligeras gasas azuladas. Algunas caras le eran conocidas, y a ellas dirigió una inclinación de cabeza a modo de saludo, recogió y pagó su copa y se fue a sentar con sus acompañantes mientras esperaba la llegada de la concurrencia.

Escrito el 09-08-2007 22:49 #3

Un suave aroma a incienso golpeó sus sentidos cuando abrió la puerta del Hada. Mientras intentaba acostumbrarse a la penumbra del gran salón, cerró la puerta tras de sí, y quedó un momento apoyada en ella.

El tintineo de la fuente de vino quedaba apagado por el murmullo de la gente, a pesar de que el local todavía estaba a medio llenar. Sólo los clientes más habituales habían llegado ya. Vio a Dâira sentada en una mesa junto a dos de sus amigas, y le hizo una señal con la mano indicándole que esperara un momento. Después se acercó hasta la barra, y saludó a Sell.

- Te traigo de vuelta los pases VIP que han sobrado. - Elesinyê se apoyó un poco sobre la barra, y tendió la mano ofreciendo un montón de papeles marrones.

- Perfecto - respondió Sell, tomándolos y guardándolos bajo el corpiño de su vestido - Mejor que hayan sobrado, porque ya sabes que las termas tienen capacidad limitada.

- Y no queremos quedarnos sin sitio - rió Elesinyê - Anda, sirveme una copa de Linsk rojo.

Mientras el líquido rojo caía sobre la elaborada copa de cristal, Elesinyê se entretuvo observando la gente del local. Había un grupo de enanos ruidosos en una mesa en la esquina derecha, y varios soldados de uniforme, no menos ruidosos, en el lado opuesto del local.

- Invita la casa - dijo Sell mientras le tendía la copa.

Elesinyê le dio las gracias, con un guiño, y se dirigió a la mesa de Dâira. La gasa negra de su vestido ondeaba ligeramente mientras se acercaba. Llevaba un ajustado corpiño negro palabra de honor, bordado con intrincados dibujos en hilo negro. Tomó una silla cercana, y se sentó junto a ellas...

- Siento haber tardado... - dijo con una sonrisa - Asuntos de negocios... ya sabéis.

Escrito el 09-08-2007 23:03 #4

Vestido de gasas blancas entró el elfo de cabellos largos y oscuros como el azabache.

No podía evitar sentir el poder del ambiente que allí se horneaba.

Sacando unas monedas se apoyó en la barra y tras intercambiar unas palabras con Sell está le sirvio la famosa bebida...el Linsk Rojo.

Kânômori tomó la copa y la alzó a modo de brindis mirando a Elesinyê y Dâira y comenzó a ojear el local...aún no estaba lleno pero lo estaría.

Escrito el 09-08-2007 23:33 #5

Hisiê penetró en el local medio en penumbras. La falda de seda negra se arremolinó en torno a sus piernas por una fuerte ráfaga de aire al abrir la puerta de la estancia.

Aún no se había llenado, pero distinguió en una de las mesas a su hermana y a Dâira con varias amigas más. Se aproximó hasta ellas con paso lento pero continuo mientras miraba a su alrededor.

Pocas veces había estado en aquel local, pero las veces que sí lo había hecho habían sido noches de locura y placer...alcohol y desenfreno, dando rienda suelta a sus pasiones más ocultas. Después de todo ese era el motivo de aquel lugar, un sitio para desinivirse, un resguardo para actuar bajo el anonimato y la discreción. Pero siempre que iba allí se maravillaba con las escenas representadas a su alrededor,bellas escenas cargadas de sensualidad y erotismo.

-Hola hermana-dijo con una sonrisa y dirigiéndose a Dâira y a las demás hizo una breve inclinación con la cabeza- un gusto veros amigas. Voy a pedir algo a la barra. En seguida vuelvo.

Con ésto dio media vuelta y con el mismo paso con el que había venido se dirigió a donde se encontraba la dueña del local.

-Hola Sell. ¿Cómo va todo? Parece que se presenta una noche interesante...

-Así es Señorita, me alegro de veros, hace tiempo que no veníais a hacerme una visita-dijo con una de sus más cordiales sonrisas.

-Sí he estado...ocupada. Pero por favor, esta no es noche para contar penas ni cosas desagradables como son las ocupaciones de un khotseri. Sírveme un buen trago de linsk rojo, me temo que esta noche correrán ríos de este brevaje por aqui querida amiga-dijo entre risas.

Dio un trago de su copa encongiendo el ceño, siempre le ocurría lo mismo en el primer trago. Se encaminó a la mesa de su hermana y se acomodó para lo que sería una larga e intensa noche.

[Editado por mithril_ el 09-08-2007 23:34]

Escrito el 09-08-2007 23:54 #6

Erjândako abre despacio la puerta, hace tiempo que no entraba al hada verde pero a pesar de eso se acordada perfectamente del lugar y del aroma que había en el aire. Cerro la puerta lo mas silenciosamente, caminó directamente a la barra.

-Dadme el mejor y más fuerte vino que tengáis aquí, y no os preocupéis por el precio - le dijo con voz clara a Sell

Mientras esperaba hasta que le trajeran la botella, vio varias figuras conocidas pero le llamo la atención un grupo de elfas. Ellas lo miraron y Erjândako las saludos inclinando la cabeza. Pensó en ir a sentarse con ellas, pero luego se dijo a si mismo.

-La noche será larga, primero haremos la subasta. Y después habrá bastante tiempo para divertirse

Segundos más tarde recibió la botella y la copa. Y metiendo la mano en el bolsillo saco un papel marrón, se lo enseño a Sell y dijo sonriendo:

-Tengo una consumicion gratis

Agarró la copa junto con la botella y se sentó en una mesa ubicada en la esquina cercana a la de las elfas. Se saco la capa y la colgó en el respaldo de la silla, a Gâjâ (su espada) la apoyó en la pared pero al alcance de su mano. Destapó la botella, llenó la copa y dijo en vos baja:

-Por la noche, la lujuria y el alcohol- al terminar de decir eso bebio la copa de un solo trago.

Escrito el 09-08-2007 23:59 #7

El elfo leyó el papel arrugado.

El hada verde

Allí le habían dicho que encontraría descanso, paz y tranquilidad despues de su largo viaje através del Aldalaure y que podría probar la exquisita bebida del local que se llamaba linsk

Cuando encontró el lugar penetró por la puerta hacia el interior de local. Le resultó extraño el lugar, sillones comodos y amplios, con una gran fuente en el centro. Imágenes insólitas que alejaban la imagen que le habían dado al recién llegado sobre aquel lugar

-Esto no parece un lugar de descanso y paz

Se acercó a la barra y halló una camarera de ojos chispeantes y sonrisa amplia.

- Una copa de linsk, por favor - dijo devolviendole la sonrisa al tiempo que le pasaba una especie de tarjeta que le habían dado con el papel del nombre del local. El recién llegado, parecía un elfo extraño, tapado con una gran túnica.

- ¿Forastero?- preguntó ella mientras le ponía la copa que había pedido

El elfo afirmó al tiempo que llevaba la copa hacia sus labios y probaba del líquido rojo, pero antes de probarlo preguntó:

- ¿Cuales son los ingredientes de esta bebida?

- Secreto de la casa, bebe sin miedo.- respondió la camarera.

El elfo sonrió y miró con fascinación el liquido, era curioso el color rojizo que tenía, algun tipo de fruta de ese color quizás. Cuando se tomó un trago, un ligero quemor le invadió la gargante al tiempo que encogía el ceño.Luego una vez tragado parecía que dejaba un buen sabor a pesar de todo. Volvió a tomar otro trago y el mismo efecto. Le estaba gustando la bebida aquella...

Escrito el 10-08-2007 00:07 #8

- Ahí está tu amiga

- ¿quién? – preguntó la medio-elfa girándose hasta dar con Elensinyê.

La abari se sentó con ellas después de haber pasado por la barra.

- Siento haber tardado... - dijo con una sonrisa - Asuntos de negocios... ya sabéis

- No te preocupes, banjâ (guapa) – dijo Dâira guiñándole un ojo. Llegas cuando empieza lo mejor.

No había terminado de decir esto cuando reconocía a Kânô. Este levantó su copa desde la distancia y les hizo un brindis, gesto que fue correspondido por ellas.

- ¿ya no tienes que venir oculta bajo una capa para esconderte de tu madre? – le preguntó Sereniel.

- ¡ por suerte ya no es necesario! Ella sabía que igualmente aparecía por aquí, cree que aun soy una cría, pero ha tenido que ceder.. eso o me habría tenido que encerrar y atar de pies y manos. Total.. ¿qué tiene de malo tomar un poco de este licor? ¡esto es medicina!

El lugar empezaba a ambientarse. Al poco rato llegaron Hisiê y Erjandako y algunas otras caras que la medio elfa no reconocía.

Los primeros acordes musicales comenzaron a sonar.

- eso está mejor – dijo Dâira al tiempo que se incorporaba y tiraba de sus amigas para que bailaran- Invito a una copa de linsk a la que se suba a esa tarima y haga una demostración de cómo se baila en Narwä….

[Editado por Neume el 10-08-2007 00:11]

Escrito el 10-08-2007 00:18 #9

Los ojos de Kânômori habían quedado fijos en Dâira, aquella noche estaba realmente preciosa...además no ocultaba sus bellas curvas bajo una capa...

El elfo se giró y habló al oído a Sell y ella con risas le contestó. Pidió otros dos Linsk y los puso junto a él.

Buscó la mirada de Dâira y cuando la encontró le hizo un gesto con su dedo índice para que la muchacha se acercase...algo tenía que preguntarle...o más bien pedirle...

Escrito el 10-08-2007 00:27 #10

Una joven rubia entra en la taberna... Sus ropajes están tintados de verde, con la excepción de una capa ligera de color roja. Se diría que iba hablando con alguien antes de entrar aunque tras ella no hay nadie.

- ¡Buenas mozas hay en este lugar! -el espíritu susurraba esta frase a la joven mientras se perdía mirando el escote de una de las camareras.

- Cállate -susurra Arhem para posteriormente dirigirse a la camarera- ¿Podría servirme alguna infusión para calmar los nervios y las migrañas?

- ¿Crees que esto es una casa de curación? -pregunta sonriente el espíritu. La muchacha lo mira amenazadoramente hasta darse cuenta que detrás de Eset (sin nombre) había un soldado sentado tomando una copa.

Tras recibir su refrigerio se dirigió a una de las mesas que habían cerca de las ventanas y se sienta en ella. Delicadamente se sirve un poco de la infusión fría y sonríe antes de llevarsela a los labios.

- Creo que te sentarán bien las tripas de rata que he visto en el interior de la jarra que te han servido.

Arhem no ha terminado de llenarse la boca cuando entre un ataque de tos escupe todo lo que habia en ella.