La Guerra de los Clanes

Nimost

Escribiéndose...
Escrito el 15-08-2007 21:11 #1

Al pie de las Órenáro, protegido por un río tranquilo, se encuentra un pequeño valle. Allí se alza la capital del Norë rá Rilmalotsë: Nimost, La Fortaleza Blanca.

Nurin fundó la ciudad en el año 26 de la segunda edad, aunque en ese entonces se llamaba Ninquelotë y aún no tenía el tamaño de una ciudad. En el aniversario de la fundación de la ciudad, se celebra una fiesta sin igual que dura todo el día y culmina con un discurso por parte del rey. Ese día, la línea que define los excesos retrocede un par de centímetros para hacer de la ocasión algo especial.

Todas las estructuras son de un blanco resplandeciente, hechas de un particular mineral que no pierde su color con el tiempo. Las calles empedradas siguen un patrón circular que facilita el transporte, ya que la actividad principal es el comercio. Las casas no se diferencian mucho unas de otras, excepto quizá por el número de pisos que tiene cada una; la mayoría de los Rillië vive en los pisos superiores y manejan sus negocios en la planta baja. Lo más abundante son las plazas, en donde se concentran los mercaderes que vienen de las montañas o del bosque. Por lo contrario, no hay tantos monumentos ni cosas por el estilo; el más importante es una estatua, de tamaño natural, de Nuor que mira la puerta Oeste de la ciudad.

Con el tiempo y el crecimiento de la población, la ciudad adquirió una forma circular. Turatan aprovechó esa forma para mandar a construir las murallas blancas que protegen la ciudad, dejando una entrada en cada punto cardinal. Los imponentes muros están coronados por torres de vigilancia donde las puertas circulares permiten la entrada o salida de personas. Sin embargo, las murallas no están cerca de las casas; se dejó un espacio vacío entre ambas para que los habitantes no se sintieran encerrados.

Turatan también mandó a construir el Palacio de Plata, un castillo ubicado en el centro de la ciudad. Hecho de piedra blanca como todo lo demás, está formado por tres torres principales, de las cuales, la más alta posee un enorme balcón de plata con la forma de un águila abriendo sus alas. Adentro, está la biblioteca más importante del reino, donde se guardan volúmenes muy antiguos y valiosos documentos. El Palacio es vivienda del rey, de los representantes de las varias aldeas de reino y de algunos miembros de la Orden de Templarios de Morr.

En la ciudad la vigilancia es muy pesada. Los cuarteles del ejército se encuentran en un amplio edificio muy cerca de La Puerta Norte, aunque en todas las puertas descansa una gran cantidad de soldados. En las calles, en cambio, patrullan los miembros menos experimentados de la Orden de Morr; los de habilidades reconocidas por el rey o por Orostalion forman parte de su propia guardia, aunque, su nivel, sigue siendo “carne de cañón” para la Orden.

Uno de los aspectos más peculiares de la ciudad son los misteriosos arcos que se alzan cerca de las plazas más frecuentadas. Tienen el tamaño de una puerta normal y runas inscritas en los bordes. Quien se aproximara a su interior vería una escalera de caracol que bajaba hasta las profundidades de la tierra. Pero acercarse no es una opción después de que el rey Turvirin prohibiera su entrada bajo pena de muerte.

Escrito el 16-08-2007 14:03 #2

Construidas por los enanos durante los primeros días de Ninquelotë, las catacumbas de Nimost están en su mayor partes excavadas en roca viva, con miles de adornos y formas entrecruzadas que recorren tanto las pareces como el suelo y el techo.

En sus primeros días las catacumbas estaban abiertas a todos, si bien eran los enanos y quienes algo tenían que tratar con ellos quienes más las frecuentaban. En cada pasillo había varias antorchas que iluminaban los sobrios pasillos y las agradables estancias.

Cuando los enanos se marcharon, todo cambió. Las entradas principales fueron vigiladas para que nadie entrara, pero desde los sotanos de algunas casas manos humanas excavaron tuneles que conectaban con el trabajo de los enanos. De éste modo, para unos pocos, la Ciudad Inferior volvió a ser abierta.

Las catacumbas de Nimost se dividen en cuatro sectores. El Sector Norte es el más deteriorado, ya que estaba justo bajo el río. Los muchos años de erosión del agua hicieron que el techo de aquella zona fuese debilitandose. Finalmente el techo se derrumbó en el año 777, y el agua habría inundado el resto de los sectores de no ser por el rapido trabajo de quienes frecuentaban las catacumbas, que movieron las piedras caidas formando una especie de presa subterranea. Desde entonces, debido a su humedad y a los derrumbamientos menores aún frecuentes, la zona es inhabitable. Y sin embargo, en los últimos años esa zona está más frecuentada de lo normal. Hay incluso quienes hablan de reuniones de encapuchados en la zona...

El Sector Oeste estaba en contacto con el Órenáro, había una mina en aquel lugar, que los enanos explotaron completamente mientras vivían allí. Desde entonces esa zona también ha estado bastante desierta, aunque ahora las numerosas tiendas y posadas subterraneas que venden objetos prohibidos las usan cómo almacen. Cabe mencionar que, si bien las mercancias allí almacenadas pueden parecer desprotegidas, no es buena idea intentar robar nada. Hace ya cientos de años que los comerciantes trajeron criaturas del bosque para que custodiasen sus pertenencias, y en la oscuridad estas criaturas se han vuelto astutas y peligrosas. Obedecen a sus dueños, pero a nadie más.

El Sector Este es el más tranquilo, pues allí vivían los enanos, en magnificas casas excavadas en la piedra. Ahora lo habitan en general aquellos que nunca obtuvieron una licencia para vivir en la Ciudad Superior, y muchos fugitivos de la justicia de los Templarios de Morr. Los exiliados que se ven obligados a abandonar la ciudad por orden del Rey también suelen ir a parar a éste sector.

Por último, el Sector Sur, es el más bullicioso. Atestado de tabernas y tiendas (y otros locales que es mejor no mencionar aquí) cualquiera que paseé por el no encontrará demasiadas diferencias entre el lugar y la Ciudad Superior en un día de mercado. por supuesto, cosas que el Rey ha declarado ilegales se desarrollan en la oscuridad de las catacumbas. Sin embargo, algunos estudiosos frecuentan el Sector Sur en busca de libros más fiables que la escueta versión de la historia de Nimost que da el Rey, y en la que ni siquiera se menciona a ningún descendiente de Nuor.

Cabe destacar que, sí bien oficialmente nadie puede entrar a las catacumbas, es un secreto a voces que muchas personas de la ciudad lo hacen. Estos se reconocen entre ellas por una particular palidez en sus rostros y porque suelen llevar ropas de abrigo que en la Ciudad Superior, bajo la luz del sol, son completamente innecesarias. Por suerte para ellos, estos detalles nunca han logrado establecer un metodo para determinar con efectividad quienes han visitado el subsuelo y quienes no.

Escrito el 24-03-2008 21:56 #3

En mitad de la noche, en las altas cimas de Órenáro sonaron unos extraños tambores. Las nubes bajas que aquella noche cubrían los cielos de los Rillië impedían que nadie pudiese ver qué ocurría a aquellas altitudes.

De pronto, los tambores cesaron, pero un gran estruendo sonaba cada vez con más fuerza. Enseguida los Rillië más cercanos a las montañas se dieron cuenta de lo que ocurría: una avalancha de rocas y barro se precipitaba ladera abajo.

Varias viviendas quedaron sepultadas por las numerosas avalanchas que se produjeron a lo largo de los terrenos Rillië, pero por suerte, no se produjo ninguna víctima.

Escrito el 25-03-2008 19:29 #4

Cuando todos los frascos de cristal estaban perfectamente colocados, limpios, y brillantes, Evendim se dirigio a la zona trasera de la herbolistería. La noche era ya profunda, era hora de irse al fin a dormir.

Eruanne aún no había despertado de su trágica herida. Si lo hacía durante la noche quizás se llevase un buen susto. Evendim decidió dejar una vela encendida.

Antes de apagar las velas, dió un último vistado a la estantería de los frascos... había quedado perfecto. Dos horas de trabajo, pero por lo visto bien empleadas.

Se dispuso a apagar las velas, y en cuanto soplo, "brrrrummmm" el suelo comenzó a vibrar despacio.

"¿Pero que es eso? ¡Dichosas carretas! ¡Tienen más calles por donde pasar a estas horas!" pensó furiosa.

Abrió la puerta para ver quien era, pero el temblor aumentó de intensidad. El suelo comenzó a temblar y los frascos a tintinear entre sí. Unas mujeres salieron a la calle asustadas.

El temblor aumentó tanto que los frascos cayeron a pares al suelo rompiéndose en múltiples trozos.

"¡¿Pero que está pasando?!" Evendim escuchó a un hombre que gritaba fuera mientras señalaba hacia el horizonte.

-¡Mirad! ¡Allí en la montaña!

Evendim vió con los ojos abiertos de par en par como un gran desprendimiento se desplomaba sobre la ciudad allá a lo lejos.

En su mente solo pasaba la idea de la gente que podía haber quedado debajo. Corrió hacia el interior y agarró su bolsa con medicinas, vendas y calmantes y corrió hacia el lugar.

Su pelo se agitaba al correr mientras remangaba su vestido.

[Editado por Galath_Undome el 30-03-2008 21:45]

Escrito el 30-03-2008 14:45 #5

El desastre producido por el desprendimiento de rocas podría haber sido mucho peor, pero había en él algo extraño, entre las rocas y el fango había infinidad de flechas, la mayor parte de ellas permanecían de una pieza.

Pero no eran flechas corrientes, estas flechas estaban completamente hechas de madera y eran realmente duras, además, la madera tenía un extraño color blanco y estaban adornadas con plumas que nunca habían sido vistas en las aves del Sûlestelion.

Escrito el 30-03-2008 21:54 #6

Al llegar al lugar del suceso, una nube de polvo rodeaba el lugar. Piedras y tierra asolaban las casas de muchas de las mujeres que en silencio lloraban por sus hogares.

Una mujer dejaba caer unas cuantas lágrimas con una mano tapando su boca... no quería que los niños se asustasen con el llanto.

Evendim se acercó. La visión de aquella gente que había visto derrumbarse su hogar era aterradora.

Se acercó lentamente a una mujer y le tocó el hombro. Esta la miró con los ojos encharcados de lágrimas.

-¿Hay heridos?- le preguntó en un susurro.

La mujer negó con la cabeza.

-Todos... todos nos encontrábamos en la fiesta de luz. Escuchamos un gran estruendo y lo vimos... pudimos huír... - una lágrima resbaló de nuevo por sus mejillas.- Nuestros hogares... derrumbados...

Evendim tragó saliva y le dió un abrazo.

-Hay que agradecer que solo se han destruido paredes... solo era piedra... y no vida.

Varios soldados de la ciudad alejaban a la gente del lugar, pero Evendim se resistió.

-Vamos por favor, aléjense, hay peligro de nuevos desprendimientos.- decía un soldado alejando a la gente.

-Pido permiso para quedarme e inspeccionar la zona.

-¿Quien sois vos? - le preguntó el general.

-Tan solo alguien que puede prestar ayuda en caso de descubrir heridos.

-¿Un médico?- preguntó el general.- Está bien, permiso concedido.

Escrito el 05-04-2008 03:17 #7

Desde las afueras dos jovenes , se aferran a un enorme tronco de unos de los magnificos arboles de hojas perpetuas de nimost.

mi señora que es esto...

No lo se escudero ...le dijo Anestel

Escrito el 05-04-2008 17:40 #8

La noche era oscura eran pocas las estrellas que se podían apreciar, cuando Arentar y sus compañeros caminaban por la ciudad buscando a sus compañeros, cuando de repente sintieron bajo sus pies la tierra moverse y Arentar aprecio el desprendimiento de tierra y lo primero que pudieron hacer es dirigirse hacia la plaza para estar mas seguros, desde ahí esperaron a que todo pasara. No podían creer lo que sus ojos veían y corrieron dirigiéndose hacia la zona donde la mayoría de los escombros habían hecho mas daño.

- Donde demonios esta Eruannë, necesitaremos toda la ayuda posible si hay victimas bajo los escombros. pensó el elfo

Mientras tanto en otro lado de la ciudad.

- Por Eru, que ha sido todo esto. decía una voz adolorida – Si tan solo no estuviera en estas condiciones, pero no puedo quedarme así por lo menos algo tendré que hacer esta herida no es nada en comparación del sufrimiento que ha caído sobre nuestra ciudad, soy un Noldor y no puedo quedarme de brazos cruzados.

Y con estas palabras Eruannë, todavía convaleciente de la herida, pero gracias a los cuidados de Evendim se movilizo hacia la zona del derrumbe

Escrito el 06-04-2008 12:13 #9

-¿está segura?- le preguntaba Evendim a una señora afligida.

-Si si, estoy totalmente segura... no había nadie en el lugar.

Evendim respiró hondo. Esperaba que la afirmación de la mujer fuese real. Caminó por el lugar. Unos soldados estaban preparándose para comenzar las labores de limpieza y retirar los escombros. Carretas vacías comenzaban a llegar, y los mismos aldeanos se preparaban para la ardua tarea que les esperaba.

Evendim revolvió entre los escombros.

-La tierra está muy seca, eso puede haber facilitado su derrumbamiento... sin embargo... me parece extraño...- de pronto, vio varios plumachos y flechas entre el escombro.-¿pero que es todo esto?

-No sabemos a quien pertenecen.- dijo el guardia más cercano.

-La tierra está infestada de flechas...

-Por eso no dejamos que nadie se acerque... los rumores se extenderían demasiado.

-Si los aldeanos participan en las labores de limpieza, verán las flechas. Tienen derecho a verlas. ¿o acaso hay algo que ocultar?

-Desde luego que no. Pero preferimos mantener la historia en un acto de la naturaleza... y no en manos ajenas.

-ya.. - dijo Evendim irónicamente. Se levantó y se dirigió hacia la multitud. Echó un ojo, cerca de allí vio aparecer a Eruanne tambaleando. Corrió hacia él.

-¿Se puede saber que haces tu aquí?- le dijo seriamente.

-Ayudar...

-Has sido envenenado, estás débil y necesitas descansar. No creo que este sea el sitio mas indicado para ti ahora mismo.

-No pienso regresar. Estoy mejor.

-No te lo diré dos veces...

Escrito el 06-04-2008 20:28 #10

-No te lo diré dos veces...

- Evendim, entiende no puedo quedarme….- en ese momento el elfo pudo divisar las flechas y reconocer que tenían penachos similares a la flecha que lo había herido.

- Pero que hacen esas flechas… Evendim son similares a la que me enveneno, pero que hacen entre los esconbros – se preguntaba el elfo.

- No lo se – añadió Evendim – Los soldados no desean especular nada y dejarlo a la naturaleza pero me parece muy raro que en un derrumbre se encuentren estas flechas, al menos que….

- Al menos que – se apresuro a preguntar Eruanne

- Al menos que ya estuvieran debajo de la montaña.. Aunque no lo creo.. Pero bueno, no me cambies la conversación tienes que descansar ya te lo dije y no lo volveré a repetir.

- Aiya! Eressëa! – Grito alguien, era Arentar junto con Anandórë y Ostonil.

- Hermanos y amigos míos que alegría verlos – dijo Eruannë, y acercándose lo abrazaron pero el se retorció del dolor – Pero que es lo que ha sucedido – pegunto Arentar.

- Es una larga historia pero eso se los contare después, lo mas importante en estos momentos es ayudar a quitar los escombros.

- Y que de una vez por todas te vayas a descansar – dijo enfurecida Evendin – Aiya! Evendim – Agrego Arentar – Nosotros te ayudaremos en lo que podamos Ostonil, ayuda a Eruannë y llévalo al Hotel

- Parece que será una tarea larga y dura, pero hay que ayudar en lo que sea posible – replico Anandórë. – De eso no hay duda – decía Arentar – Evendin estamos a tu disposición dinos que debemos hacer - Añadió

- Muy bien primero hay que tomar esas carretas y llevarlas hacia allá – y mostrándoles se dirigieron los elfos con las carretas y unas palas.

- Debes de admitir que esa mujer se preocupa mucho por ti – le dijo Ostonil a Eruannë.

- Es una mujer fuerte y tenaz se preocupa por todo el mundo, además en estos meses ha llegado hacer una gran amiga, hasta los enanos le tiene gran aprecio, que hasta darían su vida por ella,

- Jajajaja, esos enanos siempre para demostrar sus atributos de guerreros y su honor.

Y diciendo esto Eruannë junto a Ostonil, se dirigieron al hotel para descansar… el no quería retirarse, pero aun estaba débil y además estaba pensando demasiado en esas flecha y si su vista no lo engañaba esas flechas eran muy similares a la que lo había herido.

[Editado por chrnosdark el 06-04-2008 20:33]