La Guerra de los Clanes

Palvanë

Escribiéndose...
Escrito el 15-08-2007 13:32 #1

El primer punto que Nurin pisó de Rómenor no fue Ninquelotë. Unos días antes de alcanzar su destino final, los barcos que navegaban por el río de Nan Manalkarion. Allí fue donde Nurin bajó por primera vez del barco, enamorandose del lugar, y proclamó que aquel Valle sería la morada de los Rillië de ahora en adelante. Para confirmar sus palabras, mandó a los enanos tallar sobre una roca blanca que allí reposaba:

"Aquí es donde acaba el Mal, y comienzan los Años de Paz Eterna. No más esclavitud y no más guerras.

En Memoria de Nuor el Liberador"

Más adelante, cuando estuvieron establecidos, Nurin ordenó que se edificase un pueblo en torno a aquella roca, para vigilar el río y el bosque. Y desde entonces aquella fue la frontera oriental del reino.

Nuor nunca tuvo sepultura, más que las llamas devoradoras mientras caía por el abismo, o eso dice nuestra historia. Sin embargo, desde entonces se conoció a aquella simple pero significativa roca como "La Tumba de Nuor". Hay quien dice que Nurin descansa bajo ella, pero nadie sabe donde están sus restos, pues su entierro fue secreto; además eligió que incinerasen su cadaver, así que de él solo pueden quedar cenizas.

Mientras tanto, Palvanë se extendía por todo el bosque y la llanura, y su caza y agricultura proveían de alimento a Ninquelotë, y los habitantes daban el alimento de buena gana. Cientos de barcas de comida subían río arriba eventualmente, empujadas por alegres remeros que rememoraban la epoca en la que había remado hacía Ninquelotë por primera vez.

Pero los tiempos cambiaron. Nurin había muerto y Nurnar, su sucesor, parecía tener problemas. Los habitantes del pueblo, leales a la memoria de Nuor, dieron toda la ayuda posible, pero desde allí poco podían hacer.

Tiempo después, vinieron del río unos hombres con armaduras negras y guadañas. Les dijeron que Nurnar había muerto a manos de Turatar, heredero de Turion. También les informaron de que la ciudad ahora se llamaba Nimost y de que ellos eran la Orden de Morr, creada para mantener el control sobre los inestables Rillië. Por último se limitaron a decir que su obligación como gentes Rillië y fieles seguidores de Turatar era seguir mandando provisiones río arriba tal cómo habían hecho siempre.

Así se doblegó el espiritú de Nurin, pero su sangre no había desaparecido de aquellas tierras, y había esperanzas aún de que se cumpliese lo que prometía la Piedra Blanca.

Memorias de la "Dinastía Nur", capítulo VI

[Editado por Mafÿ13 el 15-08-2007 13:34]