Desde el Valle de Alyanân hasta el lejano Mar del Norte, se extiende un bosque frondoso de clima templado, con árboles de hoja caduca. En otoño, el bosque adquiere mayormente una tonalidad dorada y rojiza, de la cual proviene su nombre, Aldalaurê, Vida Dorada.
Las especies de árboles que forman el bosque son muy numerosas. Hayas con tonalidades ocres en otoño y robles, junto a castaños, avellanos, arces, olmos, en todas sus especies y variedades, junto con un sotobosque formado por rosales, zarzas, brezos.
Junto a los cursos de agua predominan el arce granadino, junto con los cerezos silvestres y los fresnos. El resto del bosque destaca por árboles orquídea, con intensas flores de color púrpura. Espinosas acacias con pequeñas flores amarillas, cuya floración dura todo el año. Castaños locos, que florecen en primavera en una explosión de flores blancas que destacan como nieve sobre sus hojas de un color verde oscuro. Altísimos abedules blancos con ramas espigadas. Moreras de hojas verde oscuro, con dulces frutos rojos en otoño. Los carpes, cuyas hojas amarillas permanecen en sus ramas hasta la primavera. Caltapas con hojas oscuras en forma de corazón, con grandes flores blancas en verano. El alméz, con pequeñas hojas rugosas y velludas, y sus frutos negros, pero dulces como cerezas. El cercis, o árbol del amor, con flores de un intenso color rosa violáceo a lo largo de las ramas, antes incluso de que broten sus primeras hojas en forma de corazón.
Los chorisias, con fuertes espinas cónicas de color rosa en el tronco, y vistosas flores rosas con el interior blanco. El acerolo, con sus frutos rojos en otoño y hojas de un verde reluciente. El espino albar, con hojas de color anaranjado en otoño, y flores blancas que dan lugar a frutos rojos a finales del verano. El árbol del paraíso, con hojas de color gris plateado, y flores amarillas de agradable aroma, que dan lugar a pequeñas bayas plateadas. Fresnos de flor, que florecen a finales del invierno en grandes racimos blancos de aroma intenso. El árbol sagrado, con hojas de un verde intenso en verano, y de un uniforme color dorado en otoño.
El codeso, hermoso con flores amarillas colgantes en primavera, pero extremadamente peligroso pues todas sus partes son venenosas. especialmente las semillas. El liquidambar, con hojas estrelladas que en otoño se vuelven de un intenso rojo carmín. Nogales negros, espinosos manzanos silvestres, moreras, cicacinas, árboles de hierro, chopos, álamos, ciruelos silvestres, cerecinos, sauces, sasafrás, serbales, cipreses, mostajos y tilos.
