La noche había llegado y el susurro del viento acompañaba a varios individuos cansados y heridos. Venían de muy lejos, arrastrándose por la playa. Enfrente tenían la imagen de un edificio que parecía ser una taberna, no les quedaban más remedio que descansar en aquel lugar.
- Este lugar no aparece en los mapas que existen sobre la costa de Rómenor- dijo un elfo que sostenía un trozo de papel entre sus manos.
El elfo que caminaba a su lado no dijo nada, sólo se encogió y siguió caminando, con un leve cojeo en su pierna izquierda debido a una herida. Eran varios individuos que habían sobrevivido después de que su barco hubiera encayado de manera brusca en un acantilado.
Llegaron a una puerta de madera con un curioso cartel donde figuraba el letrero de El Rey Tiburón, tras ser empujada por el elfo del trozo de papel, la puerta se abrió haciendo un ruido sordo y molesto mientras les ofrecía la imagen de su interior.
- No me da buenas vibraciones este lugar - dijo una voz femenina.
- No nos queda más remedio nor, tengo una herida que curar y necesitamos descansar para arreglar nuestro barco y regresar a Galador. - dijo uno de ellos, un elfo de melena negra.
- Lo sé Tath, pero hay algo que no me gusta de este lugar y menos aún me hace gracia que esta posada no aparezca en los mapas de Brêt.
Tras dudar unos instantes en la puerta, se apresuraron a entrar en la llamada taberna "El rey tiburón".
La puerta se cerró tras ellos.
[Editado por aratir el 05-11-2007 20:39]