La Guerra de los Clanes

La Posada Y Taberna "El Rey Tiburón"

Escribiéndose...
Escrito el 05-11-2007 09:06 #1

Hay en muchos lugares del mundo frases hechas como la de "todos los caminos llevan a Rohan", y aunque muchos esperarían que el ombligo del mundo fuera las tierras bendecidas de Valinor, no hay nada (quizás por caprichosa casualidad) más lejos de la realidad.

En un recodo de la costa, aromatizada por la sal y custodiada por el bosque, se levanta una taberna, aparentemente en medio de la nada. El Rey Tiburón reza el cartel de la entrada. Punto de encuentro de eternos viajeros de pequeñas y grandes hazañas.

Bienvenidos sean.

Escrito el 05-11-2007 20:33 #2

La noche había llegado y el susurro del viento acompañaba a varios individuos cansados y heridos. Venían de muy lejos, arrastrándose por la playa. Enfrente tenían la imagen de un edificio que parecía ser una taberna, no les quedaban más remedio que descansar en aquel lugar.

- Este lugar no aparece en los mapas que existen sobre la costa de Rómenor- dijo un elfo que sostenía un trozo de papel entre sus manos.

El elfo que caminaba a su lado no dijo nada, sólo se encogió y siguió caminando, con un leve cojeo en su pierna izquierda debido a una herida. Eran varios individuos que habían sobrevivido después de que su barco hubiera encayado de manera brusca en un acantilado.

Llegaron a una puerta de madera con un curioso cartel donde figuraba el letrero de El Rey Tiburón, tras ser empujada por el elfo del trozo de papel, la puerta se abrió haciendo un ruido sordo y molesto mientras les ofrecía la imagen de su interior.

- No me da buenas vibraciones este lugar - dijo una voz femenina.

- No nos queda más remedio nor, tengo una herida que curar y necesitamos descansar para arreglar nuestro barco y regresar a Galador. - dijo uno de ellos, un elfo de melena negra.

- Lo sé Tath, pero hay algo que no me gusta de este lugar y menos aún me hace gracia que esta posada no aparezca en los mapas de Brêt.

Tras dudar unos instantes en la puerta, se apresuraron a entrar en la llamada taberna "El rey tiburón".

La puerta se cerró tras ellos.

[Editado por aratir el 05-11-2007 20:39]

Escrito el 06-11-2007 19:36 #3

- ¿Hola? ¿Hay alguien? -pregunto Northiêl en voz alta. Nothal, a su espalda, temblaba. Pero la elfa no sabía si de frío o de miedo. -Tath... mejor vámonos que aquí no hay nadie...

- Nor ya te he dicho que...

- ¡Pero no me gusta este lugar!

- Te guste o no te guste vamos a tener que quedarnos. Tengo que curar esa herida... y tenemos que descansar y encontrar algo con que arreglar nuestro barco... tal vez aquí...

- Pues date prisa -gruñó Northiel mientras se cruzaba de brazos. -No...

- ...no te gusta este lugar. He captado el mensaje Northiel -interrumpió Tathâral.

Escrito el 09-11-2007 14:55 #4

El ambiente estaba un poco rancio, y un aroma a pescado inundaba todo el salón. Estaba semioscuro, apenas el reflejo del fuego ofrecía al local la luz suficiente para no caminar sin caerte.

Todos se quedaron mirando a los cinco extranjeros (entre ellos Northiêl y Tathâral) mientras ellos se acercaban a la barra.

- Nos miran mucho, Tath.- dijo la joven elfa mirando un poco asustada a los hombres de mirada huraña que no dejan de observar todos sus pasos.

Tathâral le hizo una seña como diciendo que pasara de ellos y que no tuviera miedo, mientras intentaba soportar como podía el dolor de la herida al apoyar la pierna en el suelo. Iba medio-cojeando.

Se acercaron a la barra y un somnoliento hombre de rasgos ásperos les habló:

- Extranjeros en estas tierras...extranjeros de aspecto inusual...¡sí, por los dioses! Sois elfos. No son comunes por aquí los elfos. ¿Qué puede hacer un humilde posadero por cinco elfos? - dijo mientras de su rostro se iba quitando la somnolencia que arrastraría debido al agotamiento de los trajines en la posada.

Escrito el 09-11-2007 15:06 #5

Evendim dejó que su capuchón ocultase su rostro por aquellos parajes. Su yegua la llevaba hacia donde quería, pero curiosamente se detuvo delante de una puerta. "El Rey Tiburón"

Evendim miró a su alrededor, todo estaba embriagado por un gran silencio. Una brisa soplaba y se oía el murmullo de agua cercana, lo único que rompía el sagrado silencio. Solo detras de aquella puerta escuchó unos murmullos. Decidió bajar. Ya conocía el Hada verde, muy lejos de allí, ahora conocería el Rey Tiburón.

Lentamente atravesó la puerta sin quitarse la capa de pelo blanco, ni tampoco el capuchón. Sabía que era de mala educación, pero como no conocía el lugar prefería ocultar su rostro.

Cuando entró vio a cinco elfos en la barra y un camarero atendiéndoles. Se llevó una sorpresa cuando vio cerca de allí un rostro muy conocido. El elfo Tatharal. A su lado permanecía una elfa la cual su rostro le parecía familiar a Evendim... quizás la hubiese visto en el Hada.

Lentamente se escabulló hasta el fondo de la posada y se sentó en las sombras. Inspeccionó el lugar y le pareció confortable, aunque con gran olor a mar, a lo que se acabó acostumbrando.

Tras unos momentos se fijó en la pierna del elfo, parecía herida. Pensó que quizás necesitase un médico, y si era asi ella podría prestarle ayuda. Pero se quedó allí, ya que parecía que estaba bien. Si necesitaba ayuda, ya se le notaría.

[Editado por Galath_Undome el 09-11-2007 15:10]

Escrito el 10-11-2007 20:22 #6

Bajó del caballo después de varios días de cabalgata.. más otros tantos que había hecho por mar. Le dolían el trasero y las piernas. Nada más bajar se estiró y desperezó.

"por fin" pensó para sí misma. "Vamos a comprobar qué tal es esa posada tan famosa, espero que el viaje valga la pena."

- Disculpe, ¿por dónde queda la posada del rey tiburón? - preguntó a un ser extraño que andaba por esa inhóspita tierra...

El hombrecillo no medió palabra, tan solo estiró el brazo y le indicó. Dâira siguió las indicaciones. Le pareció que no podría haber un antro en ese lugar... no se veía ambiente... tan solo se respiraba un aire a salitre que disgustaba a la medio elfa.

Abrió la puerta y se acercó a la barra.

- Buenas. Estoy hambrienta, sírvame algo típico de aquí. ¿ Aceptan moneda nurulantê?

- Si señorita. Su comida estará en diez minutos.

Escrito el 10-11-2007 20:32 #7

Sentado en un rincon de la taberna y paseando su unico ojo por ella, Jort, bostezaba aburrido, cuando se abrio la puerta y entro una mujer de roja cabellera:

" esto se anima" penso enderezandose en la silla, la vio pedir de comer.

LLevaba varias horas en la taberna, sin decidirse a continuar su viaje por pereza y por que "demonios" era sabado por la noche!!

Escrito el 10-11-2007 20:39 #8

Mientras el posadero le preparaba la cena, Dâira echaba un vistazo al resto de la clientela. Para su sorpresa, cuando sus ojos se hubieron acostumbrado a esa penumbra vio a un grupo habitual del Hada Verde. En especial le llamó la atención el elfo que participó en la pelea con su amiga Elesinyê.

Siguió el recorrido con la vista y se paró en un rincón de la posada. Había un hombre con un parche en un ojo que no le quitaba la vista de encima.

La elfa puso los brazos en jarra y en señal de desafío, hizo un gesto con la cabeza que quería decir "¿qué demonias estás mirando?"

Escrito el 10-11-2007 20:45 #9

Estaba mirando con interes a la recien llegada cuando la vio girarse y encararlo:

"por Eru!! se ha dado cuenta" voy a tener que decir algo pq esta mujer no parece muy amistosa, se levanto señalando una silla en su mesa e inclinando la cabeza:

"mi nombre es Jort, si gustais podeis acompañarme, la noche esta empezando y por eru!! que una buena charla es lo unico que busco" dicho esto sonrio torciendo la boca en un

gesto que parecia una media sonrisa

[Editado por luzelfica el 10-11-2007 20:46]

[Editado por luzelfica el 10-11-2007 20:47]

Escrito el 10-11-2007 20:53 #10

- Ah!! - el grito de Tath se escuchó en todos los rincones de la taberna.

Nor le estaba curando la herida de la pierna al general y este no dejaba de quejarse.

- Siempre estás igual Tath, ¡eres un quejica cuando se trata de curarte las heridas!

- Es que duele Nor - dijo el elfo, que seguía mirando a la humana llamada Evendim, que había conocido en el Hada Verde. "le diré algo después", pensó Tath.

Además la palabra "nurulante" le había dejado sorprendido. La había pronunciado una mujer que le resultaba muy conocida.

- Ya sé - dijo de pronto el elfo.

- ¿Ya sabes qué? - preguntó Nor mientras desviaba la mirada hacia donde estaba mirando su amigo.

- Que esa semielfa que acaba de entrar es de Dakondor, es amiga de Elensinye.

- ¿Quién es elesinye, Tath?

- ¿Nor, siempre te tengo que contar la misma historia de lo que pasó antes de la guerra civil que separó a aldas y nurus?

Entre tanto, la joven nurulante se había acercado a un humano.