La Guerra de los Clanes

Misión: El Brujo De Tûgore

Escribiéndose...
Escrito el 09-01-2008 21:24 #1

El día era frío en lo más alto de la loma mientras el viento acariciaba la enfriada superficie del río Neldesíre que, tras nacer puro y cristalino en las Andië, discurría alegremente por la extraña masa forestal del Nendataurê para unirse a otros ríos y componer el gran río del Ertasíre, más allá de la ciudad de Tûgore.

Desde aquél enclave era fácil vislumbrar Tûgore, una ciudad de tamaño medio situada al este de la loma con alrededor de 15000 habitantes y con gran empuje comercial. Se hallaba emplazada en la ladera de una montaña en la cual un castillo real vigilaba la pequeña ciudad. Las murallas que protegían el emplazamiento se hallaban rodeadas por grandes árboles del bosque que apenas dejaban sitio para las grandes puertas que daban acceso a la ciudad. Tûgore estaba dividida en cuatro barrios de tamaño similar, en uno de los cuales, el más cercano a la puerta principal, se encontraban los edificios militares. En los otros tres barrios había diversos comercios, tabernas y las casas de los residentes. Y la calle principal, que cruzaba la ciudad de norte a sur, podía abarcar varias carretas de mercancías que entraban y salían constantemente de aquella pequeña ciudad.

Túgore, en cierta manera, servía de cruce de caminos entre los pueblos de alrededor y Esware, la loma de la cruz, era el centro neurálgico de los cuatro puntos cardinales y los pueblos a los que se llegaba a través de cada uno de ellos. Un camino empedrado discurría a la sombra de esta loma, camino que llevaba hacia el norte a las selvas de Mistetaure y al noreste hacia ciudades como Nimost, Galjâ y Geigâsa mientras que al oeste se situaba la cadena montañosa de las Andië, un camino rocoso y difícil que conducía a Hissuë. El camino del sur, por su parte, llevaba por la rivera del Ertasíre al sur del mundo, unas tierras que pocos viajeros se atrevían a visitar. Por ello, el comercio de Tûgore se centraba en las selvas del norte y, en menor magnitud, en el este y en el oeste. De ahí que las leyendas y las historias fueran intercambiadas y transmitidas a través de los caminos.

De esta manera, entre los viajeros tûgoreanos que, por motivos comerciales, habían visitado las tierras vecinas se hablaba de la existencia de un poderoso brujo que vivía en algún lugar del bosque Nendataurê, muy próximo a la ciudad de Tûgore y del que se decía que ofrecía favores fantásticos al que le servía o le ayudaba, aunque nadie sabía muy bien de que se podrían tratar esos favores fantásticos. Muchos habían sido los que habían intentado localizarlo a lo largo y ancho del Nendataurë esperando recibir alguno de esos favores fantásticos, joyas, dinero, poderes, etc. Aunque pocos eran los que conseguían dar con él. Se decía que una cruz metálica situada encima de la loma que daba sombra al camino era el punto de partida para hallar al brujo de Tûgore.

Esware, la cruz de los caminos al lado de la ciudad de Tûgore.

Una cruz metálica que estaba allí anclada mucho antes de lo que cualquier habitante de la ciudad pudiera recordar.

Y, salpicando la loma, unos cuantos árboles cuyas ramas se mecían aquel día al son del viento que soplaba.

[Editado por ingaran el 09-01-2008 21:56]

Escrito el 12-01-2008 23:09 #2

Nurtaur suspiró. Había tardado más en llegar a Tûgore de lo que había esperado, y ahora, a las afueras de la ciudad, no se atrevía a entrar.

-¿Qué sucede? -preguntó Eluin-. ¿Por qué te has parado en medio del camino?

-Hay algo en este paisaje que me da mala espina -respondió el hombre-. Además, ¿no te parece raro? Todos tenemos cosas que hacer aquí, pero no deja de ser curioso que hayamos llegado a la vez.

-Aëihl, Anâth -llamó Eluin-. ¿Por qué os quedais atrás?

-Eso no tiene nada que ver contigo -respondió Aëihl con algo de frialdad.

-Mirad, hay gente junto a aquella cruz de metal -comentó Nurtaur-. ¿Vamos a ver quienes son?

-Seguramente sólo serán viajeros -dijo Anâth.

-Puede ser, pero quiero saber como están las cosas por esta zona -dijo Nurtaur-. Después de todo, nunca había venido por aquí.

Escrito el 16-01-2008 20:00 #3

-Pues vayamos a verlo entonces-dijo Aëihl con un suspiro, cansada por el camino.

Se acercarón al grupo que estaba cerca de la cruz.

-Buenos días, somos viajeros de paso por vuestra ciudad y no hemos podido evitar fijarnos en esa cruz de hierro que hay en la entrada y en veros reunidos a su alrededor.

-Esa cruz tiene una historia-dijo una mujer- Os la contare.

Empezó a relatar la historia de la cruz y del brujo pero fue interumpido por un hombre mayor:

-Eso es una leyenda! Un cuento para niños!

-¡No es verdad!-dijo otro hombre más joven- he visto el brujo de niño, y desde entonces no paro de buscarlo, sin exito.

Escrito el 17-01-2008 04:46 #4

-Esta bien- Respondio Laymi Arië luego del pedido de la princesa Marjtallay.

No necesitó mucho tiempo para convencerla pues aquella cruz tambien le intrigaba.

-Pero recuerda que debemos hablar con los comerciantes de todos modos, no podemos darnos el lujo de llegar a Tugore por pura curiosidad-

Los cascos de Lani Wari resonaban en el empedrado adormeciendola, pero el grito de un hombre mayor la saco de su ensoñamiento. Una discucion, momento ideal para informarse penso Laymi. Desmonto sigilosamente y sintio que tras ella Rawa la imitaba. Se acercaron lentamente a la cruz y por un momento escucharon.

Escrito el 17-01-2008 22:55 #5

Anâth estaba junto con Aëhil escuchando como la mujer relataba la historia d el cruz de hierro.. hasta que un hombre la interrumpió...

-Eso es una leyenda! Un cuento para niños!

-¡No es verdad!-dijo otro..

-Perdónenme señores, pero aunque sea una leyenda me interesaría mucho oírla... -dijo mirando a la mujer y al hombre joven que habia asegurado ver al brujo...

Bueno aquí estamos...pensó mirando su entorno...para volver a poner atención en aquellas personas..

Escrito el 18-01-2008 21:20 #6

Rawa avanzó hacia la cruz siguiendo los pasos de Laymi; era cierto lo que decía su compañera, la reunión con los comerciantes era un asunto importante que debía ser tratado con prontitud, sin embargo ese extraño objeto sobre la colina y el grupo de personas que ante él se reunían le despertaba tal curiosidad que no pudo ignorar su deseo de saber qué era lo que allí ocurría.

-Sólo espero que esto no nos retrase demasiado –murmuró Laymi –no quisiera meterme en más problemas de los que ya estoy por acompañarte en esta “tan urgente” misión a Tûgore. ¿No podías dejar que otro kûnasqa se encargara de este asunto?

-No, –respondió tajantemente la princesa – y de los problemas que todo esto nos pueda traer me encargo yo, ya encontraré la forma de calmar el enojo del khútic cuando se entere que dejé Híssuë.

Laymi no pudo ocultar un gesto de desaprobación pero para entonces habían alcanzado la cima de la colina y la historia del brujo empezaba a ser narrada.

Escrito el 18-01-2008 23:20 #7

El hombre que decía que eran sólo leyendas gruñó mientras la mujer volvía a hablar.

- Perdonadle. Es uno de los tantos que desdeñan la antigua religión en Tûgore. Mucho mal ha hecho la monarquía en nuestra querida ciudad.

- Bah. Si no estás conforme con la política de Lôr Tûran puedes irte a vivir a otro lugar. Las historias de los Isgur son sólo historias de unos chiflados.- le indicó un poco ofuscado el hombre.

La mujer, de cabello moreno, empezaba a sentirse también molesta.

- ¿Me vas a dejar contarle la historia a estos extranjeros? – preguntó y, sin esperar respuesta se volvió a dirigir hacia el grupo.- Nunca nos entenderemos en estos asuntos. Pero vayamos a la historia. Os la contaré lo más resumida posible. Mucho tiempo atrás, habitaba los bosques de Nendataurë el pueblo Asgarûn, del cual descendemos la gente de Tûgore según las crónicas. Iban y venían de aquí para allá a lo largo y ancho del gran bosque de los ríos pues eran nómadas. Entonces sufrieron la invasión de otro pueblo, algunos dicen que venían de las selvas del norte, otros que de las oscuras y misteriosas tierras de más allá de Tumbo, el impenetrable sur, las crónicas no se aclaran sobre su procedencia. Eran hombres feroces y se agrupaban bajo un estandarte marrón con la silueta de una sierpe negra. Arrasaron los emplazamientos asgarûn con el objetivo de instalarse en aquellos bosques. Pero el héroe Bêran, logró reunir a todas las tribus asgarûn bajo un mismo liderazgo para enfrentar al pueblo invasor. Cayó mientras lograba expulsar a los invasores en la Batalla de los Campos de Risteran. Las tribus reverenciaron entonces a Bêran, el Heroico, el Salvador, y el lugar dónde cayó se marcó con una cruz de hierro como ésta; desde entonces una cruz simbolizó a nuestro héroe. Aquí, en esta loma, Andêran, el hijo mayor de Bêran, miró como los invasores volvían a su hogar, pero las Crónicas de los Isgur son difusas, unas dicen que miraba hacia el norte y otras que lo hacía en dirección al sur. Por ello, ésta, la tercera cruz instalada en esos tiempos, empezó a usarse por los viajeros como una guía que les marcaba los puntos cardinales. Hay otras dos cruces en este bosque, una marca el lugar donde transcurrió la batalla de los Campos de Risteran y cayó Bêran y la otra, el lugar donde Bêran reunió a todas las tribus bajo un mismo estandarte. El lugar exacto de las otras dos cruces lo desconozco.

El tercer hombre, el que había visto de niño al brujo, intervino entonces.

- Pero con toda seguridad el brujo se esconde entre ellas. Largos años he estado buscando las otras dos cruces, deseoso de hallar al brujo para recibir uno de sus famosos favores mágicos. Recuerdo que...

- ¿Nos vamos ya? Llegaremos tarde.- interrumpió el hombre que no creía en aquellas leyendas.

Sin esperar respuesta, cogió a la mujer para conducirla ladera abajo, pero cuando pasó cerca de los viajeros le dijo algo al oído de uno de cabellos blancos.

- No les hagáis caso, piensan que aún hay algunos Isgur y que ese brujo es uno de ellos. Ilusos.

Tras esto, el hombre y la mujer bajaron por la loma para tomar el camino y marchar hacia la ciudad dejando al tercer hombre acompañado por los extranjeros.

[Editado por ingaran el 18-01-2008 23:46]

Escrito el 18-01-2008 23:33 #8

-Vaya, creo haber leído algo sobre esto -meditó Nurtaur, pensando en las palabras que había dicho el hombre-. Aunque no estoy seguro, generalmente estudio sobre la zona al este de las Ered Mithdraug. De todos modos... ¿Puedo hacerte una pregunta? -dijo al tercer hombre.

El hombre le miró con cara de duda.

-¿Qué querías decir con eso de favores mágicos? -Nurtaur sonrió-. Creo que sería interesante conseguir uno de esos.

-Son una especie de ayuda que presta el Brujo a ciertas personas -dijo el hombre-. Por cierto, me llamo Taraghe.

-¿Estás pensado lo que yo creo? -preguntó Aëihl.

-Sí, me quedo a ayudar a este señor a buscar a ese Brujo -acercandose a su grupo añadió en voz baja-: Y de paso aprovecharemos para enterarnos de como está la política de aquí.

Luego volvió a hablar al tercer hombre.

-Estaba pensando que las otras dos cruces tendrían que estar a distancias equivalentes, de forma que las tres hiciesen un triangulo perfecto... Sería una posibilidad. Si alguien tiene un mapa, marcaremos los puntos donde podría estar... ¿A alguien se le ocurre algo mejor?

[Editado por Mafÿ13 el 18-01-2008 23:51]

Escrito el 20-01-2008 01:52 #9

Trato de resistirse, pero le supero la curiosidad.

-¿Y tu crees que el brujo te concedera un favor con tan solo encontrarlo?- Pregunto incrdula al lugareño, pues habia aprendido con la experiencia que nadie hacia favores sin sacar beneficio de alguna forma.

El hombre movio la cabeza a un lado y reparo en la presencia de Laymi y de su compañera -No lo se ¿No te interesaria averiguarlo?- Respondio Taraghe.

Demasiado sincero penso la Marjtallay, ¿Estaria mintiendo?. Descarto esa posibilidad, no lo beneficiaba en nada. Mas no respondio, sino miro al hombre que habia hablado primero -¿Que crees tu que debe tener un triangulo para ser perfecto?- le pregunto divertida, solia hacer ese tipo de preguntas que disgustaban a la gente, pero realmente lo disfrutaba. Un gesto un tanto inmaduro de su parte.

Su expresion

divertida cambio al oir un ruido detras suyo, era Rawa que se movia en su sitio. ¡Se habia olvidado de su princesa, del Khutic y de su deber! ¿Como habia podido?. Trato de volver en sus pasos, pero fue tarde, Rawa la agarraba de la pollera evitando que se marchase. Pero no la miraba, sino que esperaba la repuesta del grupo de gente alrededor de la cruz.

Escrito el 22-01-2008 02:48 #10

La expresión preocupada que opacó por un instante el rostro de Laymi pareció divertir a Rawa, y debió disimular su risa al ver el rostro un poco disgustado del hombre al que su compañera parecía dedicada a fastidiar.

Para la princesa toda esta historia del brujo y los favores y las cruces misteriosas que se ocultaban en algún lugar de los espesos bosques le atraía, y mucho, lo suficiente para dejar de lado sus obligaciones como encargada de la política de Híssuë ante la ausencia del Khútic, aunque sabía muy bien que no debía dejar el asunto de los comerciantes sin finalizar.

-Si tan sólo pudiera reducir las reuniones de los comerciantes al mínimo –pensó -, si lograra llegar a un acuerdo con prontitud o legar las conversaciones a otro personaje, entonces podría embarcarme sin problema en esta extraña empresa…

Perfecto ¡esa era la solución! delegaría el papel de negociación a uno de los mercaderes marllajtay que se encontraban en la ciudad, nadie mejor que ellos para cuidar de los intereses comerciales del clan.

-Layme –susurró –te quedas aquí hasta que averigüemos un poco más sobre el brujo, luego de eso me ayudarás a buscar al viejo Ankalli, tengo trabajo qué darle.

A Layme no pareció sorprenderle demasiado aquella decisión, conocía a Rawa mejor que muchos y estaba segura que una aventura como esa no la dejaría escapar.

-Taraghe –expuso la princesa, dirigiéndose al lugareño –si le dijera que nos interesaría averiguar la verdad sobre los favores ¿estaría dispuesto a ayudarnos con la búsqueda?