Anota Saewen Yanawara:
"En otras épocas, los Marllajtay no tenían un sistema organizado con respecto a la medicina. Existían varios sanadores prestigiosos a lo largo y ancho del Estuario y las Andië, ademas de los sanadores familiares que se ocupaban de las enfermedades menos complejas. Los tratamientos se realizaban en las casas familiares; y sólo muy recientemente en su historia se habilitaron una estancias médicas en el complejo del Apákt'chüta, reservadas para el tratamiento de las personas notables. En general, podemos decir que la mayoría de la población se trataba con recetas tradicionales, pasadas de generación en generación durante siglos.
Todos los marllajtay poseen un mínimo conocimiento sobre hierbas curativas para dolencias menores, pero el problema siempre fue cuando un accidente mayor ocurría y no tenían donde acudir, ya que aunque los sanadores del palacio solían hacer excepciones para atender casos extremadamente graves, la lejanía de muchos pobladores con respecto al Apákt'chüta complicaba mucho su acceso."
Eso fue una de las cosas que notó Saewen poco después de haber llegado al Clan. Y así decidió ayudar con lo que más sabía: plantas y curación.
El Hämpi'Chüta, la Casa de Curaciones de Hïssuë.
Adentrándose en el frondoso bosque de Yunq'chaká, y conociendo bien el camino, se encuentra un gran claro donde se alzan los edificios que componen las Hämpi’chüta, las casas de curación del Clan. A primera vista su aspecto no sorprende, sus edificios cubiertos de plantas colgantes mimetizan su forma con el fondo del bosque. Una vez que se ingresa en los parques frontales se nota que fue construida en forma escalonada, imitando las grandes terrazas de cultivo que hay en las Andië. Cada piso del edificio principal posee un parque delantero a modo de balcón. La mayor parte del claro está repleta de plantas florecidas y pequeñas fuentes bordeadas por caminos que conducen, a forma de laberinto, hacia el lugar. Son tres los edificios que ocupan el claro.
El primero es el principal y más imponente. Allí es donde la gente acude a tratarse bajo las manos sanadoras de los Yatiri’ämpi, los maestros curanderos. Dentro hay diversas estancias donde se ubican a los enfermos según sus diferentes dolencias. Aparte también existen habitaciones particulares para los más graves. Aunque hay muchas, es demasiada la gente que acude a conocer el lugar solo por curiosidad, por eso los Yatiri controlan muy de cerca la cantidad de días asignados para cada paciente y su evolución.
El segundo es más chico y esta ubicado a la izquierda del principal. La función que cumple es la de Herbolaria principal. En ese lugar es donde se clasifican las hierbas y diferentes elementos utilizados en la curación de los enfermos, para luego ser distribuidas, principalmente a las estancias y también parten cargamentos hacía diversos lugares del Clan, para que los Marllajtay tengan acceso a ellas. También se les vende o intercambia en el mismo lugar a cualquiera que lo desee.
Por último se encuentra la construcción donde habitan los Yatiri y sus aprendices, los Yachai’ämpi. Estos son los que ayudan en la atención de la gente y a su vez, en ese mismo edificio, toman clases para aprender las propiedades de cada planta. En el lugar se los incita a viajar por el Clan y enseñar a la gente de los pueblos menores lo que aprendieron y fundar sus propias casas de curación.
Alejados del lugar están los principales cultivos de hierbas y plantas. Estos son protegidos constantemente, ya que muchos son fruto de las semillas que Saewen llevaba consigo desde la Tierra Media, plantas extrañas en Rómenor que solo lograron crecer allí gracias a las habilidades mágicas de la elfa.
También hay grupos especiales de Yatiri y Yachai que se encargan de el reconocimiento y recolección de bayas y plantas silvestres de montaña, las cuales obtienen en las que están ubicadas cerca del lugar. Cuentan que hay un acceso secreto desde esas montañas para llegar con mayor rapidez en caso de emergencia, pero muy pocos saben la verdad.
-por: Camilella-
