El Valle Poderoso. Éste es el nombre del sitio desde que los antiguos mercaderes establecieron aquí sus tiendas y sus factorías, al amparo de los muchos peligros del mundo. En este boscoso e impenetrable valle, que se abre en la más austral de las estribaciones de Ondoninkwê, los mercaderes acopiaban los productos de toda Rómenor para intercambiarla entre ellos, y para luego partir en nuevas gestas comerciales. El Valle Protegido se beneficia de un puerto natural al Mar Interior de Kelkaranî, y desde aquí los navegantes alcanzan Nirent para llevar las mercaderías al mar oriental, o bien hacia Ahyamára -100 millas al sur-, desde donde parten las caravanas del desierto y desde cuyo embarcadero también las barcazas de Etzenselon remontan los ríos hacia el sur y hasta las costas occidentales de Rómenor. Pero los mercaderes antiguos asimismo comerciaron con los Hombres del Bosque y con los Enanos de las Montañas, e incluso desde los primeros tiempos establecieron lazos mercantiles con los Edlâr abarî, y la ruta marítima hacia Airalondë fue siempre una de las más importantes.
Con el tiempo, muchos mercaderes se convirtieron en artesanos, y herreros, y tejedores, y leñadores. Y Tulkatumbo creció. Y también los mercaderes extranjeros, desde los confines más remotos de Rómenor comenzaron a llegarse hasta aquí para comprar y para vender, y cientos de ellos se establecieron en nuestra villa. Y con los siglos el Valle se convirtió en un enorme mercado, siempre atiborrado de gentes de todas las razas y culturas: una plaza franca para toda Rómenor donde las mercaderías más exóticas del Sur y del Norte se intercambiaban, donde los rateros y los artistas ambulantes medraban, y donde algunos de los más grandes mercaderes pronto comprendieron que necesitaban proteger tanta riqueza.
Pero no sólo el comercio da renombre a esta hermosa villa, existe en las afueras de la ciudad un pequeño edificio visitado desde antiguo, es la Biblioteca de Tulkatumbo.
Muchos escritos sobre la historia de Rómenor se hallan en sus estantes, pero lo más característico de esta biblioteca es una pequeña sala dedicada a "Desastres provocados por el Agua". Esta sala se creó por eruditos de la Casa Borhala tras su encuentro con Balcnîn a modo de recuerdo de todos los daños infligidos por el malhadado Señor de las Aguas.
En el año 1326 de la Segunda Edad del Sol en Tulkatumbo se instauró un poder militar de policía y de guardia de frontera, financiado por los mercaderes del Valle pero comandado por un Elfo Oscuro a quien en el Valle llamaban El Gran Yustë. La Guardia de Tulkatumbo resultó en un gran beneficio para todos, pero siempre los tributos a mercaderes y artesanos fueron considerablemente grandes, y los comerciantes no estaban muy seguros de comprender la necesidad de tal cantidad de fuertes y fortalezas, de murallas y de barcazas militares en sus aguas. Sin embargo el mercado de Tulkatumbo crecía y medraba, y los resquemores y las sospechas de sus gentes eran muy prontamente olvidadas debido a las grandes ganancias que recogían año tras año.
Hace ya dos siglos que Tulkatumbo es el centro de intercambio comercial más notable de Rómenor. Y su población, aunque relativamente pequeña y constreñida en los límites del Valle y por el Mar, es floreciente y muy opulenta, y sorprendentemente llamativa por una característica muy por fuera de lo común: la pacífica y cordial convivencia de Hombres, Elfos y Enanos bajo los fragantes árboles frutales y en torno a las mismas plazas y edificios de piedra blanca. Tulkatumbo parece ser, a los ojos del visitante, una de esas grandes excepciones y agradables sorpresas a las que el mundo nos expone muy de tanto en tanto.
Tulkatumbo cuenta con numerosas ferias anuales, y algunas bianuales, a las que suelen concurrir comerciantes y viajeros de todo Rómenor, e incluso de fuera-de-Rómenor.
(Seregruin)
