Fin Guerra: Maianor se retira del Combate
Armadas perdidas por "Nórë rá Rilmalotsë" = 18
Armadas perdidas por "Maianor" = 22
Victoria para Nóre rá Rilmalotsë. Se produce el saqueo de la ciudad.

Fin Guerra: Maianor se retira del Combate
Armadas perdidas por "Nórë rá Rilmalotsë" = 18
Armadas perdidas por "Maianor" = 22
Victoria para Nóre rá Rilmalotsë. Se produce el saqueo de la ciudad.
Primera anotación en el libro de Viaje.
Solo nos faltan dos días para llegar a nuestro destino. Truskan, la ciudad más cercana al norte de Nimost, es ahora nuestro objetivo. Mi nombre es Evendim, soy humana y uno de los dirigentes de la Primera Compañia. Conmigo viaja Erüanne, elfo de valerosas intenciones.
Desde nuestra salida el clima ha estado en nuestra contra. Hemos perdido víveres por culpa de la lluvia, nos ha retrasado la fuerte tempestad y algunos de nuestros hombres están desmoralizados. No tenemos luz en la noche pues el agua apaga nuestras antorchas.
Esperemos que la luna nos ilumine pronto... o el mal augurio cubrirá de sombras el alma de los que me rodean.
-¡Amarrad bien los extremos de esa carreta!- les gritó Evendim en medio del alboroto a un par de enanos que trataban de controlar los pocos víveres que quedaban, mientras ella ataba los cabos de una carreta a un tronco ancho y de amplio diámetro.
-¡Mi señora Evendim, no podemos continuar! ¡Apenas vemos el camino! - le dijo uno de ellos mientas el agua cegaba su visión y sus manos estaban desgarradas de sujetar las cuerdas.
La joven corrió como pudo entre la gente hasta que divisó a su compañero tratando de controlar a un par de caballos furiosos.
-¡Eruanne!
-¿Donde estabas Even?
-Al frente de la compañía de enanos.
Evendim le ayudó a tensar la cuerda y entre ambos ataron la lona de la carreta con armamento para protegerlo del agua. Respiraron aturdidos. Ella se apoyó contra un árbol.
-¿Estás cansada?
Los ojos de la joven mostraban por primera vez desánimo y pesar. Erüanne lo vio y miró a los elfos. Sus rostros no mostraban nada... ninguna emoción. Sentados bajo los pocos árboles presentes sentían la lluvia caer sobre sus rostros, tan fría y húmeda como el agua de las montañas. Habían sido enviados en la primera compañía hacia un destino que pocos habían elegido. Sin embargo no lo renegaban, aceptándolo y esperando honor a su regreso.
Evendim miró a su alrededor. No había nadie de su misma sangre, pero se sentía en familia del mismo modo. Los rostros de los enanos eran desalentadores.
-No me importa mi cansancio... pero sí el de ellos.- le contestó dirigiédo su mirada hacia los compañeros.- Desde que abandonamos Sulestelion no ha habido ni un rayo de sol para nosotros. Este viaje es difícil, para cuanto más con esta tempestad.
Dos días después de la salida de Sulestelion
-La tempestad no amainará. - dijo Eruanne desconfiante.
-Si no podemos luchar contra ella, tendremos que usarla a nuestro favor.
-¿Y como haremos eso?
Evendim le miró medio sonriente.
-Puede ser una locura, pero tambien puede funcionar.
-¿a que te refieres?
-Truskan está cerrada por una muralla. Sus desagües están a la vista, muy cercanos a la entrada principal. Apenas se usan... pero con estas lluvias estoy segura de que estarán abarrotados.
-Entiendo...
-Reúne a los soldados... hay trabajo que hacer. Si las ratas se encierran en sus madrigueras, habrá que hacerlas salir.
Poco tiempo pasó, las escuadras fueron formadas y los enanos y elfos preparados.
Diez hombres se vistieron de aldeanos. Cuatro de ellos portaban dos carros llenos de piedra y barro. Arduo trabajo el recogerla con aquellas lluvias. El ejército se apostó en las colinas de Hyarmentalaire esperando.
Evendim dirigía la escuadra este, y Eruanne la escuadra oeste.
Los elfos avanzaron con las carretas hacia la ciudad. Al llegar a los muros, su presencia no llamó la atención, pues vestidos de aldeanos pasaban desapercibidos. Ambas carretas llegaron a la puerta. Una iba dirigida por dos elfos, y otra por dos enanos.
-¿Se puede saber por que te metes en mi camino?- le gruñó un enano a la otra carreta.
-¡Señores elfos tienen más jurisdicción aquí que unos enanos gruñones!
-Fétidos elfos, ¡Bajad aquí si tenés valor!
-No perdemos nuestro tiempo con señores enanos.
-¡He dicho que bajéis!- el enano arremetió contra la carreta de los elfos y el caballo se asustó. Estos aprovecharon el golpe para dirigir la carreta hacia el desagüe principal. La carreta volcó taponando la salida del agua tal y como se había esperado.
Varios guardias descendieron para zanjarla pelea pero entre los cuatro les hicieron desaparecer. Mientras la ciudad ignoraba lo que le esperaba la otra carreta fue dirigida hacia el otro desagüe.
-Bien hecho.- susurró Evendim en la cima de la colina. - Ahora solo hay que esperar.
Al anochecer los elfos y enanos se apostaron al exterior de las murallas. Unos guardias corrieron a avisar y el ejército se formó en el interior de la ciudad. Las lluvias torrenciales y el desbordamiento del Palantuine había acumulado el agua en las calles. La ciudad se estaba encharcando y su gente moriría ahogada si no abrían sus puertas.
Al poco tiempo las puertas se abrieron y el agua salió con fuerza. Los soldados esperaron, y cuando el caudal fue menos fuerte, avanzaron entrando en la ciudad.
Los soldados defendieron esta como pudieron, peleando para defender su posición.
La escuadra de Eruanne derribó pronto los soldados de la zona oeste, y la escuadra de enanos de Evendim acabó con los arqueros e infantería de la zona sur.
La ciudad cayó pronto en sus manos.
Al fin de la batalla, ambos se reunieron en el centro de la misma.
-Es nuestra. - dijo orgulloso el elfo.
Evendim sonrió.
-Hay que curar a los heridos, amigos o enemigos sean.
Fin.
Resumen de la batalla:
Nore ha perdido 18 armadas x35= 630 puntos.
Recuperables: 504 puntos.
Valoraciones: 6,8+7,6+8+6,4= 7,2
Recupera: 363 puntos.
Pierde: 267 puntos. Por la demora en la publicación de las historias se aplica una sanción de 4 armadas, lo que equivale a 140 puntos.
Total pérdida: 407 puntos.
Por el saqueo de la ciudad, se obtienen 300 monedas.
Por la participación en la batalla, 450 monedas.
Compañías actualizadas y listas.
Historia finalizada.
Utilizamos cookies necesarias para el funcionamiento de la web y, de forma opcional, cookies de analítica para mejorarla. Consulta nuestra Política de Privacidad.
Puedes cambiar en cualquier momento si permites las cookies opcionales de analítica.
Necesarias para iniciar sesión, guardar preferencias y mantener la web funcionando correctamente.