La cocina Nurulânte es excelente ya que combina de una manera muy particular las especias y los productos típicos de la zona. Además, las bebidas que acompañan a los alimentos Nurulânte son igualmente deliciosas y exóticas. Las bebidas más consumidas son el té y las infusiones, sobre todo el Kakardé, una infusión realizada a partir de la flor de hibisco. Así mismo, han desarrollado muy bien sus viñedos, consiguiendo excelentes vinos. También se produce cerveza, y se fermenta un preparado especial de hierbas cuya base principal es la absinta, aunque suelen combinarla con otros productos, dando como resultado una bebida extremadamente fuerte y de tonalidad rojiza, denominada Linsk.
Alimentos base
Dos alimentos son básicos en los hábitos de los comensales Nurulânte. Las aith, hogazas de pan consumidas muy a menudo y cuya masa se prepara con distintas harinas; la que más fama tiene es la "aith baladî", preparada con harina más basta y oscura. Y las shuul, judías gordas de color marrón que se aliñan con limón; las llamadas shul, judías blancas, se cocinan a fuego lento durante horas en un caldero de cobre.
Las shuul se sirven como acompañamiento para todo tipo de platos: verduras ensaladas, fiambres, y en albóndigas que reciben el nombre de thelashel o bien especiadas, con yogur, queso, ajos y huevos. También se toman en bocadillos aliñados con tahinî y vegetales en vinagre y además, pueden ser la base del Tarmiyah que se come con los dedos.
Los Nurulântar toman tanto carne como pescado. Las carnes suelen ser de vaca, cerdo, cordero o aves como el pavo, el pato, el pollo y el pichón. Los pescados, tanto de agua salada como dulce, son frescos y están bien preparados, si bien debido a la lejanía del mar, son más comunes los pescados de río. Se aconseja probar los deliciosos cangrejos gigantes de río con salsa de ajo de Ohtalôsse, denominadas Ungkelî.
Platos típicos
Como platos típicos de la gastronomía Nurulânte destacan el Massî, arroz con carne que se acompaña con hojas de parra, tomates, berenjenas o pimientos verdes; y los mezzhe, toda una gama de entrantes fríos que se sirven en numerosas escudillas de pequeño tamaño.
Se trata de verdaderas delicatessen, entre las que se encuentran la kosheiba, ensalada de perejil y sémola de trigo de sabor ácido; el thaboûl, pescado, pulpo y nueces; la ghannoush, puré de berenjenas con ajo; las kishebeh, albóndigas de carne de cordero fritas y sémola de trigo; basherya, cecina ahumada; sathousen, empanadas de verdura; tahina, garbanzos en puré con pasta de sésamo; warannab, hojas de parra rellenas de distintos ingredientes y el metinsha, rodajas de berenjena adobadas.
Otros platos típicos son el ohtarî, que debe su nombre a que es uno de los platos más frecuentemente servidos en el ejército, debido a su aporte energético, capas superpuestas de macarrones, arroz y lentejas con salsa de tomate. El Dattah también lleva capas pero éstas son de pan seco empapado en caldo, arroz y carne aliñado con ajo y vinagre y cubierto con yogur, nueces y pasas. Otras delicias Nurulânte son la Molhiya, sopa de espinacas; el Thanan, pichones rellenos de granos de trigo verde o arroz; el shish, brocheta de carne de cordero y la Ketha, rollos de carne picada de cordero a la brasa. Todos estos platos se sirven acompañados de thile, arroz con verduras.
Los Postres
En cuanto a postres, al igual que en la mayoría de los platos Nurulânte, son deliciosos. El preferido por entre ellos es el Omalî, mezcla de pan o pasta con leche, nueces, manzana y pasas que se toma caliente. Se distinguen, además, el aith Sheserail, hogaza de pan con miel ablandada con jarabe de azúcar; la valyalea, masa rellena de nueces aromatizada con aguamiel o con una infusión de azahar; y la thumada, tallarines horneados con azúcar, miel y nueces.
[Editado por Indil el 07-08-2007 03:00]
