Sobre los avari de Rómenor, Romenabarî o Kinn-lântar
Durante un tiempo los renuentes habitaron los alrededores del lago Cuiviénen y el Bosque Salvaje aún cuando habían pasado largos años desde la marcha de sus hermanos, los Eldar.
Los árboles iluminaban en aquellos tiempos el cielo de Arda, con su luz incandescente. Pero acaeció que la luz se apagó y el mundo se sumergió en tinieblas y durante algún tiempo las gentes de las distintas tribus de avari miraron al cielo, atemorizados. Muchos pronunciaron entonces palabras de infortunio y desazón, y algunos hablaron. De un viaje, para encontrar la luz.
Algunos lamentaron no haber seguido a sus hermanos, que los hacían ahora al amparo de los Valar. Otros creyeron que la luz del cielo debía existir en alguna otra parte del mundo.
Un grupo de estas tribus avari se reunieron entonces, y decidieron emprender un viaje. Corría el rumor de una tierra prometida, donde la luz iluminaba el cielo. Y señalaron el este, más allá del gran océano.
Huyeron de la sombra y cruzaron el océano, y el viaje les condujo al continente de Rómenor. Y para referirse a sí mismos usaron la palabra Kinn-lântar (“gente élfica”) (derivado del antiguo Kinn-lai (de quendi-lie) que pasó a Kinn-lânta durante la travesía por el gran mar del este). Una vez en tierra firme, el viaje les debía llevar hacia el este de aquella tierra arbolada, pero algunos discutieron. Los árboles eran hermosos y varios ríos vírgenes cruzaban las espesas florestas y la imagen de aquellos paisajes, aún más bellos que los que les vieron despertar, les entretuvo en el camino, y finalmente se perdieron. Entre los árboles se fueron separando, dispersando y disgregando.
De los que continuaron, su meta era el este de aquella tierra, el continuo camino hacia la parte oriental. Entonces hallaron a Yavanna, y ella les habló del don del equilibrio, y estas tribus que atravesaron el norte de Rómenor, se conocieron como los Nurualda (la vida y la muerte, el equilibrio de la naturaleza).
Se dice que Yavanna intentó contactar con las tribus que se habían quedado en el camino, pero se habían vuelto recelosos y siempre huyeron de ella. Los elfos perdidos se les llamaron y no formaron un único pueblo sino que se fueron extendiendo por distintos rincones del nuevo continente en oleadas de migraciones. A este linaje de elfos que se quedaron en el camino y no recibieron el don de Yavanna, se les conoció más tarde como Malkûlântar o Kinn-anar (Elfos del Sol), nombre genérico para todos aquellos pueblos de elfos de Rómenor que no recibieron el equilibrio de Yavanna.
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Nota 1:Para más información sobre los Nurualda remitir a los clanes Narwä Hilyatâri y Nensir Airatâri.
Nota 2: Si en los demás clanes tenéis pueblos de elfos avari o crear una historia para ellos indicarlo y completamos este artículos con esos grupos que ahora mismo estarían englobados en el grupo de los Elfos del Sol.
[Editado por aratir el 08-01-2010 16:40]
