La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Reglas de comportamiento para extranjeros.

Tema fijado

A pesar de tratarse de un pueblo libre y amistoso, tradicionalmente hospitalario y abierto, desde hace más de tres décadas que los Marllajtay viven en una guerra casi permanente contra un enemigo mucho más poderoso que ellos, y mucho más astuto en la traición. Dado el alerta permanente en que se vive desde entonces, los controles y la vigilancia del territorio de los Marllajtay es considerablemente estricto, y con el tiempo se ha demostrado muy eficaz.

Probablemente el forastero sea cautelosamente examinado y sus motivos sean sospechados -acaso se vea momentáneamente privado de su libertad y sometido a interrogatorio-, pero una vez que haya sido considerado amigo y se haya instalado en el estuario, seguramente gozará de la gran hospitalidad y de la enorme amabilidad tradicionales de los Marllajtay, como lo demuestran los casos recientes de Saewen Yanawára y Morlyg de Umbar, entre muchos otros forasteros que hoy habitan entre los nuestros.

De las reglas que los extranjeros han de conocer para observar cuidadosamente en su comportamiento mientras se hallen en territorio Marllajtay, destacamos los siguientes:

a) Comerciantes y viajeros.

Toda embarcación extranjera que se aproxime al Estuario de Híssuë o a Islas Vecinas deberá reportar su carga y tripulación, y someterse a una inspección, en la fortaleza Tlallicztan. En caso de serle permitido el paso, deberá obligadamente atracar y descargar bienes y pasajeros en el puerto de Atlan'tenawq, quedando prohibido que se adentre en ninguno de los Tres Estuarios. Comerciantes y población flotante extranjera que decida permanecer al menos una temporada en Híssuë deberá estar plenamente autorizada por el gremio (Asqî) correspondiente ante el Consejo, y el pedido de autorización se cursará en la Aduana de Atlan'tenawq. Dichos personajes podrán a continuación circular libremente por Híssuë, siempre y cuando no porten o trafiquen con armas, hecho por el cual serán inmediatamente apresados y sometidos a juicio.

b) Embajadas y contactos oficiales:

Si otro clan quiere establecer contacto con el pueblo Marllajtay, enviará un mensajero plenamente reconocido como tal. No se le permitirá portar armas en Híssuë, pero se garantizará su total integridad mientras permanezca en nuestro territorio. Todo lo referente a contactos oficiales entre Clanes (embajadas y contratos comerciales, etc.) será referido directamente al Khútic, quien decidirá aecrca de la cuestión en consejo con el Zîr'an. Las gestiones fronterizas las llevará la Milicia Pública Marllajtay.

c) Arribos por tierra:

Toda irrupción de extranjeros en Híssuë será tomada inicialmente como amenaza. Si un forastero alcanza el territorio marllajtay por tierra, será contactado de inmediato por una patrulla fronteriza y se le dará un plazo de un día para que abandone el territorio o para que se identifique y aclare sus intenciones. De no hacerlo, todo extranjero será inmediatamente apresado y sometido a juicio. De otro modo, será remitido bajo escolta al Apákt'chüta, donde se decidirá acerca de su permanencia en Híssuë o sobre su destierro o castigo.

d) Circulación por, y establecimiento en Híssuë para extranjeros:

Ningún extranjero podrá circular sin invitación previa por las zonas restringidas de los puertos, ni por torres de vigilancia, ciudadelas militares, fortalezas, o estancias particulares de los miembros del clan. Tampoco está bien visto que se haga turismo por los sitios sagrados o de culto popular.

No se permitirá ningún tipo de asentamiento o de edificación en Híssuë a ninguna criatura no-Marllajtay, con excepción de los casos extraordinarios de quienes hayan tramitado un pedido al respecto y que éste haya sido aprobado por el Zîr'an.

e) Compañías navales o terrestres.

No se admitirán compañías militares extranjeras, navales o terrestres, en territorio Marllajtay; salvo excepciones autorizadas previamente por el Khútic y el Zîr'an, en función de acuerdos diplomáticos o militares reconocidos y preexistentes. Toda Compañía terrestre extranjera no autorizada será intimada a retirarse del territorio patrio en el término de 12 hs., o procederá a ser atacado sin más aviso. Asimismo, cualquier buque de guerra o de transporte militar que se acerque a los puertos sin autorización previa, será identificado como enemigo y en el acto se procederá a su eliminación. Recordamos que, a todo barco de gran calado no reconocido, del tipo que fuere, se le pedirá que abandone la zona inmediatamente y que, de no hacerlo, se le tratará como enemigo.

Oficiales Marllajtay y tipos de proceso.

i) La Milicia Pública Marllajtay se ocupará de todo aquél extranjero que haya traspasado las fronteras, o todo de navío que se aproxime o que haya ingresado en nuestras aguas, controlará sus intenciones, tomará bajo cuidado sus armas y vigilará (discretamente) sus movimientos. Es decir, todo lo referente a los controles "abiertos", corresponden a la Milicia Pública, y sus actividades y observaciones se informarán directamente al Khútic, quien tiene poder de decisión sobre los casos dudosos. Sin embargo, el Zîr'an también tiene opinión sobre estos asuntos.

ii) Los Yaotli de Tlay'aotl se ocuparán, en cambio, de seguir todos los movimientos no declarados en territorio Marllajtay, e incluso por fuera de las fronteras (evasión de los puestos fronterizos, conductas sospechosas en Híssuë de propios y extraños, averiguación de si existen armas no declaradas en posesión extranjeros, espionaje, etc.). Por tanto, todo lo referente a los controles ocultos es llevado a cabo por Tlay'aotl, la Órden Secreta. En caso de emergencia pública, los hechos de que se trate serán comunicados al Khútic por algún vocero de la Órden.

iii) Delitos comunes: En caso de castigarse alguna actitud, sea de propios o extraños, quien juzgue será un miembro cualquiera del Zîr'ñapák (un Zîr de Híssuë), o cualquier Nüstasqa (Noble del Apákt'chüta), aunque la sentencia puede en estos casos ser apelada al Apákt'chüta, esto es: al Khútic y el Zîr'an. El Apákt'chüta también puede interesarse por un caso de motu propio e intervenir en él. La fuerza encargada de mantener bajo vigilancia al presunto infractor -durante el proceso-, serán los propios Nüstasqa o la Milicia Pública, y en cualquier dependencia apropiada al caso. Una vez aplicada la pena, probablemente el infractor será mantenido en prisión en las instalaciones de Zinah'awqal o de Teihlmac.

[Editado por seregruin el 01-03-2008 19:43]

Yh! Ña Marllajtay!