¿Queréis saber qué ocurrió en la Tierra Media creada por John Ronald Reuel Tolkien el 28 de febrero? ¡Lo podéis leer aquí!
Continuamos con la sección ‘Hoy en la Tierra Media’ con una jornada en la que dos Hobbits intentaron encontrar un camino para seguir avanzando y en la que uno de los Mariscales de la Marca alcanzó a una tropa de Orcos. Queremos recalcar que todas las fechas de esta sección se corresponden con el Calendario de la Comarca o con el Cómputo del Rey (ver nota), y que todas ellas proceden de ‘El Hobbit‘, ‘El Señor de los Anillos‘ (incluidos los Apéndices) y los ‘Cuentos Inconclusos‘ de J.R.R. Tolkien, y del ‘Atlas de la Tierra Media‘ de Karen Wynn Fonstad, ‘El Señor de los Anillos: Guía de Lectura‘ de Wayne G. Hammond y Christina Scull y ‘The History of The Hobbit‘ de John D. Rateliff.
Unos acontecimientos que acompañamos con citas de los libros del Profesor y con ilustraciones de diversos artistas.
Esto fue lo que pasó en la Tierra Media el 28 de febrero.
Año 3019 de la Tercera Edad del Sol:
* Frodo y Sam buscan un camino a través de Emyn Muil.
* Al atardecer, el éored de Éomer alcanza a los Orcos liderados por Uglúk a la entrada del bosque de Fangorn y los cerca.
(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)
(Frodo en Emyn Muil, según la artista polaca Anna Kulisz)
“—¡Qué brete! —dijo Sam—. Entre todos los lugares de que nos han hablado, aquél es el único que no desearíamos ver de cerca; ¡y justamente a él estamos tratando de llegar! Y por lo que veo, no hay modo de llegar. Tengo la impresión de que hemos errado el camino de medio a medio. Posibilidad de bajar, no tenemos ninguna; y si la tuviésemos descubriríamos, se lo aseguro, que toda esa tierra verde no es otra cosa que un pantano inmundo. ¡Puaj! ¿Huele usted? —Husmeó el viento.
—Sí, huelo —dijo Frodo, pero no se movió, ni apartó los ojos de la línea oscura y de la llama trémula—. ¡Mordor! —murmuró—. ¡Si he de ir allí, quisiera llegar cuanto antes y terminar de una vez! —Se estremeció. Soplaba un viento helado, cargado a la vez de un frío olor a podredumbre.— Bueno —dijo al fin, desviando la mirada—. No podemos quedarnos aquí la noche entera, brete o no brete. Necesitamos encontrar un sitio más reparado y volver a acampar; y tal vez la luz del nuevo día nos muestre algún sendero.
—O la del siguiente, o la del otro o la del tercero —murmuró Sam—. O la de ninguno. Por aquí no llegaremos a ninguna parte.”
(‘El Señor de los Anillos: Las Dos Torres‘. Libro Cuarto, capítulo 1: Sméagol domado).
(Rohirrim, según la artista rusa Julia Alekseeva)
“Unos pocos de los jinetes parecían ser arqueros, capaces de disparar hábilmente desde un caballo a la carrera. Acercándose rápidamente descargaron una lluvia de flechas sobre los Orcos de la desbandada retaguardia, y algunos cayeron; en seguida los jinetes dieron media vuelta poniéndose fuera del alcance de los arcos enemigos; los Orcos disparaban las flechas de cualquier modo, pues no se atrevían a detenerse. Esto ocurrió una vez y otra, y en una ocasión las flechas cayeron entre los Isengardos. Uno de ellos, justo frente a Pippin, rodó por el suelo y ya no se levantó.
Llegó la noche y los jinetes no habían vuelto a acercarse. Muchos Orcos habían caído, pero aún quedaban no menos de doscientos. En la oscuridad temprana los Orcos llegaron de pronto a una loma. Los lindes del bosque estaban muy cerca, quizás a no más de doscientos metros, pero tuvieron que detenerse. Los jinetes los habían cercado. Un grupo pequeño desoyó las órdenes de Uglúk, y corrió hacia el bosque: sólo tres volvieron.
—Bueno, aquí estamos —se burló Grishnákh—. ¡Excelente conducción! Espero que el gran Uglúk vuelva a guiarnos alguna otra vez.
—¡Bajen a los Medianos! —ordenó Uglúk, sin prestar atención a Grishnákh—. Tú, Lugdush, toma otros dos y vigílalos. No hay que matarlos, a menos que esos inmundos Pálidos nos obliguen. ¿Entendéis? Mientras yo esté con vida quiero conservarlos. Pero no hay que dejar que griten, ni que escapen. ¡Atadles las piernas!”
(‘El Señor de los Anillos: Las Dos Torres‘. Libro Tercero, capítulo 3: Los Uruk-hai).
(*) Nota importante: Aunque el Calendario de la Comarca no coincide con el calendario Gregoriano (hay una diferencia de 10 u 11 días entre uno y otro dependiendo del día en el que se celebre el solsticio de verano), hemos decidido publicar los acontecimientos según su fecha original y no adaptar las fechas a nuestro calendario (de hacerlo, el 25 de marzo del Calendario de la Comarca sería nuestro 14 ó 15 de marzo). Nos parece lo más lógico no solo para evitar confusiones sino para mantener la coherencia con el hecho de celebrar el Día Internacional de Leer a Tolkien el 25 de marzo (fecha en la que se derrotó a Sauron) y el Día Hobbit el 22 de septiembre (fecha de los cumpleaños de Bilbo y Frodo).


