En una librería de Oxford, Inglaterra, Michael Drout, un profesor asistente en la Unicersidad de Wheaton en Norton, EE.UU., estaba buscando información sobre un trabajo llamado «Beowulf y los críticos» cuando, en una caja encontró un manuscrito de Beowulf con otros de Tolkien, los cuáles son una traducción y una interpretación del poema.
Tolkien sigue asombrándonos con su obra incluso póstumamente. Increible.