Historia privada
Quenta Edaniel
Miro a su alrededor, se toco la cara y se vio el vestido, era el mismo, entonces escucho pasos que se acercaban, rapidamente se oculto detras de los arbustos, la muchacha vio impactada que la que caminaba era ella misma, pero con su antiguas ropas, iba caminar hacia ella cuando oyo claramente una voz que le hablaba:
\"Recuerda hija de los hombres que solo es una vision, no te vera ni escucharan tu voz, pero os advierto no toques nada, si no la vision acabara\".
Herincë se detuvo y vio como su propia figura se sentaba en aquella banca, donde solia leer, sin embargo ya no llevaba un libro, como ella acostumbraba, la figura cerro los ojos y asi se quedo poco tiempo, pues llego entonces su tio Dimitri; Edaniel lo vio con melancolia, Dimitri se sento junto a su figura y comenzaron a hablar.
-Mi querida Henrietta, desde que regresaste.-Herince escucho \"regresaste\" y le soprendio, comprendio entonces que aquella vision, era el deseo que añoraba su corazon con gran ahinco.- no has tomado ningun libro y ahora solo te dedicas a pensar.
-Pienso que ya he ledio demasiado tio.- le consteto Henrietta sonriendo nostalgicamente .- los libros encierran demasiados mundos, mundos que tal vez no deben ser descubiertos.- la joven se levanto de la banca e hizo una pequeña reverencia.- lo veo despues, tengo ganas de caminar y estar a solas si no le molesta claro.
-Sabes que no mi querida niña; pero esta vez tendras que caminar conmigo.- se levanto tambien y le ofrecio el brazo.- no te safaras de mi Henrietta,hoy no.- la muchacha bajo la cabeza y le tomo el brazo, comenzaron a caminar, Edaniel los siguio de cerca.- Henrietta, se que te afecto mucho lo de tu padre, pero estas aqui al igual que toda tu familia y debes ser fuerte por ellos.
Herincë se quedo quieta un momento, si aquella vision tenia algo de verdad entonces sus hermanos Philip y Amandine estaban vivos, sintio un vuelco en el corazon y camino rapido hasta alcanzarlos
-Tio.- le contesto ella, despues de un breve silencio.- la muerte de mi padre, ya la he superado y usted lo sabe, es solo que....- se quedo callada, Edaniel supo intempestivamente que su otra yo, pensaba en Ciryandil constantemente.
.-Henrietta, es acaso ¿que no me vas a contar nada?.- se paro y la tomo de los hombros.- ¿Que paso todo este tiempo, en el que estuviste naufraga?, ¿Como te encontro el barco que te trajo de evuelta a tierra?, contestame por favor.-exclamo abrazandola.- ¿que te hizo cambiar de esa forma?.
.-Yo.-le dijo Henrietta.- Yo no tengo nada que contarle, perdoneme pero no puedo.- se solto y comenzo a caminar en la direccion por la que venia.
Edaniel vio como su figura se alejaba, mientras que su tio Dimitri se quedaba quieto, la muchacha cerro lo ojos y cuando los abrio de nuevo cambio todo.
Una playa, ese era el lugar donde se encontraba, Herincë vio a su alrededor y noto algo conocido en aquel paisaje, recordo entonces la playa donde muchos años atras habian visitado ella y su familia, mientras su padre atendia los asuntos de las tierras, la joven poso la vista en un grupo de personas, dos adultos y alrededor de 5 niños pequeños y mientras mas se acercaba a Herincë le saltaba el corazon, su madre y su tio jugaban con los niños mas pequeños,pero y ¿dondes estaban Philip y Amandine?, la pregunta fue contestada inmediatamente, Amandine venia caminando hacia ellos.
-¿Donde estan tus hermanos Amandine?.- le pregunto su madre.
-No muy lejos, mi hermana se ha sentado en la arena y Philip se ha quedado con ella.- La muchacha señalo hacia el norte.- Hetta me ha dicho que venian en un momento.
Herincë sonrio, Amandine nunca cambiaria le seguiria llamando de esa forma, aunque a ella le molestara. La joven camino en direccion al norte alejandose del grupo, pronto diviso a dos figuras sentadas en la arena, se acerco lentamente y se poso a su lado. Philip su hermano le acariciaba el cabello, luego le deshizo el peinado y comenzo a hacerle dos trenzas, Herincë sonrio, su hermano siempre habia hecho eso desde que eran pequeños, era un gesto de cariño de los pocos que podian mostrarse mutuamente; Henrietta se dejaba peinar, los dos estaban en silencio observando y escuchando el mar, cuando el muchacho termino, ella murmuro un leve \"gracias\" para bajar la cabeza, Philip le abrazo.
-Philip.- le dijo ella alzando la cabeza.- ¿Has amado alguna vez?
Philip le miro extrañado, le miro a los ojos.
-Si.-y se sonrojo lentamente.- ¿recuerdas a la muchacha que tomaba clases de baile contigo?
-¿Marguerite?.-el joven asintio.- me da gusto¿ y ella?.- Philip dijo de nuevo que si con la cabeza.- mas alegria me da por ti hermano, debes hablarlo con tio Dimitri, el podra arreglar todo.
-¿Henrietta y tu has amado alguna vez?.- le pregutno Philip.
-Si, si lo he hecho.- la respuesta fue triste.- pero ahora ya solo es un recuerdo.
-¿Nunca no lo contaras verdad?.-Henrietta bajo la cabeza.-ya veo, escribelo entonces y afortunado aquel que lo encuentre, debo decirte otra cosa y se que no te gustara, pero aun cuando hayas perdido ese amor.-Philip comenzo a ponerse serio.- Debes encontrar la forma de seguir adelante y los sabes, el tio Dimitri te ha propuesto entrar en la corte otra vez, si lo haces tal vez encuentres un marido o el amor quisa.
-Sabes que la corte ya no me llama la atencion, demasiada frivolidad, ademas no quiero terminar como dama de la reina y convertirme en la querida del rey.- Henrietta se torno igual de seria que su hermano.- pero tienes razon tendre que salir de esto.-entonces la muchacha miro hacia el oeste y le brillaron los ojos, Herincë comprendio entonces que algo pasaba en el interior de su otra yo; cuando se levantaron Herietta lucia diferente.- si ya saldre de esto...
Los dos hermanos se alejaron caminando y la imagen cambio otra vez, pero ahora era diferente, Herincë vio a un anciana rodeada de muchas personas, la mujer decia sus ultimas palabras y despues de eso cerraba los ojos en el sueño eterno. Edaniel sintio entonces algo en su corazon, mientras una mano la jalaba hacia la realidad.
Sintio como Galadriel la soltaba, de nuevo estaba en el piso a un lado del manantial, la dama la miro y luego comenzo a hablarle.
-Eso que viste, es lo que pasara si acaso tu decidieras partir de las tierras imperecederas...- fue interrumpida por Edaniel.
-¿Esa anciana era yo cierto?
-Si Edaniel, si tu partes viviras una vida muy larga, te casaras con un joven duque al que le tomaras un afecto muy grande, tendras hijos y finalmente moriras siendo una anciana victima de una enfermedad sin cura.- le dijo Galadriel que cerro los ojos un momento como si viera todo aquello que decia.- sin embargo no tendras el amor de Ciryandil y eso te perseguira durante el resto de tus dias.
-Y si me quedo, ¿que pasara?
-Tendras el amor de Ciryandil, lo que te espera en estas tierras debes verlo por ti misma, pero algo debo decirte, no esperes vivir demasiado, porque estas tierras te cansaran pronto y tu muerte te parecera repentina.- la elfo se levanto.- ya no debo decirte mas, vamos ya nos esperan en la casa.
La muchacha asintio, se levanto y siguio lentamente a Galadriel,meditando todo lo visto y escuchado aquella noche.
Cuando llegaron, el sol ya se asomaba por el este y Ciryandil las esperaba fuera de la casa, Galadriel lo saludo y lo vio a los ojos, se quedaron asi un momento y despues ella se retiro entrando a la casa. Herincë parecio no darse cuenta, abrazo a Ciryandil y le beso la frente. Habia tomado una desición, pero ahora o que le apremiaba era hacer eso, que le habia dicho su hermano, escribir un carta, una carta demasiado grande.
-¿Has visto en el espejo?.- le pregunto Ciryandil.
-Si.- y agrego como contestando a la pregunta que Ciryandil ya se habia hecho en la cabeza.- Fue extraño, pero las dudas se han quedado atras, dime ¿cuanto partiremos?
-La boda de Nenar sera en unos dias, nos iremos cuando tu quieras.- le dijo dandole un beso en la mejilla.- Por lo pronto ven te llevare por el puerto, hay cosas muy interesantes que tienes que ver.
La muchacha asintio en silencio, comenzaron a caminar por el puerto, se adentraron en las calles y pronto se encontraron en un pequeño monte, cuatro monticulos se alzaban en la cima.Edaniel entendio de inmediato de quien se trataban aquellas tumbas y se acerco lentamente, toco con su mano la del portador y se quedo un rato pensando, Ciryandil la miro curioso, pero pronto cambio esa cara por una feliz.
Se puso un sencillo vestido verde, después coloco el collar de su madre sobre su cuello y salio de la casa.
El puerto había sido decorado delicadamente, Ciryandil le tendió la mano y caminaron a la pequeña placita, se sentaron alrededor de Nenar y Anardil que miraban a todos los presentes con gran alegría, entonces dio comienzo el ritual, Helluin se levanto y le dio un abrazo muy grande a las dos, después tomo una hermosa daga y se la tendió a Anardil, este lo recibió gustoso; el padre del novio, un elfo noldo que imponía respeto se levanto con una gran sonrisa en el rostro, tomo un brazalete de perlas y se lo puso en la muñeca a Nenar, después la abrazo e hizo lo mismo con su hijo, los novios se miraron y sacaron los anillos de oro que cada uno puso en la mano del otro, después tomaron los de plata y los guardaron celosamente en una caja. Un elfo comenzó a tocar la flauta, todos los asistentes se pararon a felicitar a los novios, Herincë le dio un gran abrazo a Nenar y otro a Anardil, la música comenzó a elevarse a un mas, la celebración dio paso a un aire de alegría y felicidad, pero la muchacha se sentía incompleta había algo que faltaba, no sabia que era, decidió sentarse un momento y pensar.
Ciryandil se sentó junto a ella, estuvieron callados mucho tiempo, viendo el venir e ir de los transeúntes, la muchacha sintió lo que le faltaba, miro al elfo y lo saco a bailar...
Habían pasado ya varios días desde la boda de Nenar, Edaniel recordó claramente las palabras del ser amado: la esperaría esa noche en un pequeño claro del bosque que no estaba lejos de ahí, miro por la ventana, se hacia tarde, salio de la casa y comenzó a caminar en dirección a un negocio, toco y una amable elfa le abrió la puerta.
-Aiya hija de los hombres, ya tengo listo lo que me pediste.- la elfa, saco un vestido color azul con pequeños bordados, era el vestido con el que había llegado aquellas tierras, a Herincë le hacia gran ilusión tenerlo junto a ella, que estuviera tal y como se lo había regalado su padre.- es muy extraño, ¿para que lo quieres?
-Simplemente para recordar, dime ¿arreglaste el corsé?.- le pregunto ella.
-sí, lo tengo aquí mismo.- la elfa saco el corsé con mucho cuidado.- ¿así que esto es lo que se ponen las mujeres para verse hermosas?.- Herincë asintió en silencio.- es extraño, ¿quien querría lastimar su cuerpo para verse bien?.
-La belleza es dolor, dicen los cortesanos de mi tierra, muchas gracias Riannawen.- la muchacha tomo el vestido y el corsé.- las enaguas no las necesito, se que te gustara tenerlas entre tus cosas, además es lo único que tengo para pagarte.
.-Las enaguas estarán bien, no te preocupes.- le dijo la elfa.-¿ te pondrás eso alguna vez?
-Sí, aunque va ser complicado, estando yo sola en la casa, Nenar esta de viaje con Anardil y los padres de Ciryandil han regresado a Valimar.- miro el vestido.- debo irme, te lo agradezco otra vez.
-Yo te ayudare.- le dijo ella.- os acompaño a vuestra casa, no pierdo nada ayudándote.
Edaniel asintió, le regalo una amable sonrisa y las dos se fueron directamente a la casa de Ciryandil, estando ahí, la muchacha saco el antiguo fondo y se lo puso, despues se coloco el corsé y le indico a Rían que lo ajustara con los cordones, la elfa la miro extrañada, hizo lo que le pidió. Y ahí estaba otra vez, el dolor insoportable que no la dejaba respirar, se apoyo en el dosel de la cama y le indico a la elfa que estaba bien, que siguiera ajustando la prenda; la elfa continuo y cuando termino, vio con mucha curiosidad a la muchacha.
-¿Duele?.- le pregunto tomando el vestido y ayudándole a ponérselo.
-Al principio, pero siempre terminas acostumbrándote; gracias Rían.- termino por ajustarse las mangas, después tomo una capa y se la puso encima.-vamos te acompañare a la puerta.
La elfa asintió y las dos bajaron las escaleras, cuando Rían se hubo ido, la muchacha oculto su rostro y salio de la casa rápidamente, internándose en el bosque sin que nadie la viera.
[Editado por tari el 30-12-2005 02:43]
[Editado por tari el 31-12-2005 01:06]
Estaba demasiado nervioso, se miro su manos y siguio caminado en circulos, como lo habia hecho desde la tarde, su padre lo miraba divertido, no se habia ido a Valimar por aquella ocasión, Helluin se preguntaba que pasaria por la cabeza de la muchacha y se esta sabria para que era la cita en aquel claro del bosque. Ciryandil miro las estrellas, se habia tardado ya, entonces alcanzo a distinguir un silueta que caminaba hacia el, Edaniel avanzaba lentamente, traia una tunica que le llegaba a los pies y ademas portaba con el aquel vestido, con el que llegara a Valinor, el elfo se acerco a ella y le beso la mano, iba preguntarle porque cuando ella respondio.
-Necesitaba que me vieras de esta forma, que vieras mi pasado, mi presente y mi futuro.-despues miro a su alrededor y sonrio al ver a Helluin.- asi que eso era.
El elfo sonrio complacido y le dijo a su padre que se acercara, darian comienzo ya, de repente otra silueta femenina aparecio en el bosque, camino hacia ellos, cuando llego se dieron cuenta que era Ilmarë, esta poso una mano en el hombro de la muchacha, iba como su acompañante.
-¿estan seguros de hacer esto?.- les pregunto a los dos.
Ellos asintieron en silencio, la maia suspiro. Entonces Ciryandil miro a su padre y este le hizo ademan de que empezara, saco dos pequeños anillos de oro de sus ropas uno se lo dio a Herincë, despues los dos se quitaron los anillo de plata, Ilmarë los tomo en silencio y los guardo en un cajita, Ciryandil poso su mano en la de la bien amada, puso el anillo de oro delicadamente en su dedo, mientras la muchacha hacia lo mismo con su mano, cuando terminaron, Helluin se acerco a la muchacha y la abrazo despues le tendio una pequeña cajita en forma de barco, la joven la abrio y encontro un precioso collar con la forma de una estrella y en el centro un pequeño navio, Herincë dio las gracias y despues le dio algo a Ilmarë esta se acerco a Ciryandil lo abrazo y le dio el collar de la muchacha, las flores entrelazadas.
-Herincë tu no...- le dijo el elfo pero fue interrumpido por la muchacha.
-No Ciryandil, es algo que quiero y debo hacer.- Edaniel se acerco y le dio un breve beso en los labios.
Helluin e Ilmarë los felicitaron y comenzaron a caminar en dirección al puerto, pronto sus figuras desaparecieron en la distancia.
Los amantes se abrazon, su labios se unieron en un beso, que despues se convirtio, poco a poco en la union de sus cuerpos en uno solo, sus espiritus se unieron y los cantos de la nobleza y la esperenza se escucharon muy a lo alto, mientras se amaban en secreto bajo de las estrellas.
Cuando termino de vestirse, Ciryandil la miro extraño, se veía hermosa con aquel vestido, sin embargo sentía que no era su Herincë, el elfo sabia que aquel pasado solo le pertenecía a ella y eso le dolía, le dolía porque muy en el fondo sabia que tarde o temprano ese pasado tomaría un lugar importante en su futuro; dejo esos pensamientos a un lado se despidió de ella con un beso y camino al puerto, tenia que arreglar muchas cosas, mientras ella visitaba el ultimo lugar sin conocer: el valle de Tavrobel...
Se había visto obligada a caminar despacio, no aquel ritmo al que se había acostumbrado desde que llegara a Valinor, se detenia por momentos y trataba de respirar muy profundamente, llego un momento en que la muchacha odio haberse puesto el corsé otra vez, solo para mostraselo a Ciryandil y al mismo cronista de arda, pronto comenzo a ver el gran valle, apresuro la marcha, escucho las voces de los elfos alzándose entre los árboles, le daban la bienvenida y después cuando entro en la \"aldea\" miro a Pengolodh que ya la estaba esperando, la saludo con una reverencia, para darle paso a su casa llena de libros y de muchas cosas que Edaniel no se esperaba.
[Editado por tari el 26-01-2006 06:02]