Historia privada

Quenta Edaniel

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Fragmento 64 por tari

Ciryandil miraba el brazalete detenidamente, tras escuchar lo que les habia contado la muchacha el le habia pedido la joya para examinarla, mientras tanto Helluin y Herincë lo miraban, esperando.

-es extraño, esta joya ya la habia visto antes y puedo decirte que la fabricaron en numenor.- los otros le miraron sorprendidos.- mas extraño es que tu familia la tenga desde hace mucho, encontrar la respuesta al misterio que encierra es muy necesario pienso yo, ¿tu que pientas atar?

-lo mismo que tu, esperen aqui.- les dijo mientras iba al estudio a buscar quien sabe que cosa.

-Ciryandil,¿como sabes que es una joya numenoreana?.- le pregunto Herincë.- y por cierto ¿que asuntos tenias que tratar con el rey del puerto?

Ciryandil rio a carcajadas y la muchacha lo vio enojada, para arreglarlo el elfo se le acerco y la tomo en brazos.

-veras amada mia, al ser el unico que va y viene de la isla a Valinor me han nombrado heraldo, yo llevo todas las noticias a la isla y vicerversa.- Herincë le sonrio y el prosiguio.- como te he dicho el brazalete ya lo he visto en algun lado, se que es numenoreano por la forma y el material, ya habia visto antes joyas de Atalantë, asi que me fue facil reconocerla.

Fue entonces que entro Helluin, con un libro en mano.

-mirenlo, hace poco lo encontre en la biblioteca, aquel libro te lo regale hace mucho Ciryandil, ¿lo recuerdas?

Ciryandil lo miro y asintio en silencio.

Fragmento 65 por tari

Ciryandil tomo el libro y comenzo a buscar, la muchacha no entendia nada y Helluin esperaba en silencio a que su hijo encontrara lo que buscaba.

-¿Pero de que habla ese libro señor Helluin?.-le pregunto Herincë al padre, para no interrumpir al hijo.

-Es la historia de las tierras ocultas, una maia escribio ese libro....- no termino su frase fue interrumpido por Ciryandil.

-aqui esta, mira Herincë es el brazalete.-el elfo le tendio el libro, la mirada de Herincë se abrio como platos, ahi estaba perfectamente dibujado el brazalete que le habia dado su tio.

-Pero ¿como es que?.- le pregunto la muchacha

-Como te decia Edaniel.- le dijo Helluin volviendo a tomar la palabra.- el libro fue escrito por una maia de nombre Neldoriel y si no me equivoco el brazalete le permanecio en principo, Ciryandil sabe mas respecto a eso, ademas se ve que quiere contartelo.- los tres explotaron en carcajadas, cuando la risa se apago Ciryandil continuo.

-Como te decia atar, el brazalete pertenecio a Neldoriel, de ahi paso a las manos de su hija Haradriel , como es que llego a manos de tu familia lo ignoro, a menos claro.-callo y penso en un momento en sus palabras.- que deciendas de Haradriel y que ella haya sido la antepasada de aquella raza que menciona tu tio en la carta.

-¡que!.- exclamo consternada la muchacha.- no, no puede ser posible, mi tio jamas menciona que ella sea nuestra antepasada, ademas es imposible que la familia este emparentada con los moros.

-Bueno solo es una posibilidad.- le dijo Helluin.- tendremos que investigar mas sobre el asunto, tal vez cuando visiten las estancias de Vairë la tejedora.

La muchacha asintio mas tranquila, pero poco despues formulo otra pregunta:

-dime Ciryandil, ¿que tanto sabes de esa maia?

Los dos elfo sonrieron y prosigueron a contarle la historia.

Fragmento 66 por tari

Atras veia claramente las costas de Valinor y adelante se divisaba a lo lejos una isla: Tol Eressëa y el mar tan extraño parecido a la espuma, pero que no era propiamente espuma, aquel aire de mar era bueno inhalo profundo y luego exalo, estaba en la popa del navio, camino hacia la proa donde se encontraba Helluin y su hijo, paso delante de ellos y poso su mirada en la isla, ¿como seria? parecida a Valinor tal vez o diferente, de nuevo poso los ojos en el agua y puso atencion, entonces vio a los delfines que iban junto al barco sonrio y recordo, la proa del navio en el que viajaba a America lo mismo pasaba, ella y sus hermanos Philip y Amandine se pasaban horas viendolos esperando a que saltaran y los deleitaran con su danza, sin embargo los delfines rara vez lo hicieron, volteo a ver a Ciryandil y le dedico una sonrisa para despues poner su vista de nuevo en los delfines...

Ciryandil le mostraba a su padre como manejaba el barco, mientras Herincë lo exploraba, paso el rato y paso junto ellos para ver la proa, el elfo la miro y asi se quedo su padre sonrio.

-Ay hijo mio, ojala y el amor no se convierta en dolor por su perdida que esta mas alla de tus manos.

-Decias algo Atto.- le dijo Ciryandil que no habia puesto atencio a su palabras, Helluin alzo los hombros indiferente, dio la media vuelta y se fue a su camarote. El elfo no le tomo importancia y siguio mirando a su querida dama, fue entonces cuando ella volteo y le dedico una sonrisa, el tambien le sonrio y continuo con su trabajo de marino.

Ya caia la tarde cuando pisaron la costa de la isla solitaria.

Fragmento 67 por tari

Habian llegado por fin y a Herincë, le parecio hermosa esa tierra diferente a Valinor porque ahi existia algo diferente, no sabia que era , pero lo intuia, en el pequeño puerto(ya que no era Avallonë) ya los esperaban Anardil y su familia que no era numerosa, Nenar e Irissë.

-Aiya Amigos mios.- les dijo cuando bajaron del barco.-Bienvenida eres Edaniel a la isla solitaria, que tu estancia aqui sea prodigiosa.- le hablo a la muchacha formalmente, pero luego cambio el tono de voz.- vengan vengan les presentare a mi honorable familia.

Herincë sonrio ante el comentario y tomada de la mano de Ciryandil, saludo a cada uno de los miembros de la familia de Anardil, despues abrazo muy fuertemente a Nenar y tambien a Irissë que se habia quedado perpleja ante el gesto. Cuando todas las cosas estaban ya en tierra, los guiaron a la casa de Anardil que no estaba muy lejos de ahi; la joven veia todo cuidadosamente guardando cada recuerdo en su memoria, por algun razon supo que su estancia en la isla seria especial y que problablemente nunca volveria.

Me siento junto al fuego y pienso

en todo lo que he visto,

en flores silvestres y mariposas

de veranos que han sido.

En hojas amarillas y telarañas,

en otoños que fueron,

la niebla en la mañana, el sol de plata

y el viento en mis cabellos.

Me siento junto al fuego y pienso

cómo el mundo será,

cuando llegue el invierno sin una primavera

que yo pueda mirar.

Pues hay todavía tantas cosas

que yo jamás he visto:

en todos los bosques y primaveras

hay un verde distinto.

Me siento junto al fuego y pienso

en las gentes de ayer,

y en gentes que verán un mundo

que no conoceré.

Y mientras estoy aquí sentado

pensando en otras épocas

espero oír unos pasos que vuelven

y voces en la puerta.

Herincë oyo el canto y pronto encontro al trovador, un elfo alto de negros cabellos que le daba la bienvenida a Tol Eressëa.

Fragmento 68 por tari

-¿Quien es Ciryandil?.- le pregunto la muchacha en voz baja.

-El es Pengolodh.- le dijo el,susurrandole en el oido.

Herincë, le miro y luego poso la mirada en el trovador y penso \"el cronista de arda\", el elfo se les acerco con paso seguro, habia acudido a conocerla desde su casa en la villa de Tavrobel; hacia mucho que su amigo AElfinwë habia muerto y ver a una mortal le traia buenos recuerdos de aquellos tiempos en que le enseñaba a Eriol las antiguas leyendas. Y al ver aquella muchacha ahora le alegraba el corazon y aun mas porque intuia que ella no era cualquiera, tal vez tambien decendia de Eärendil o incluso del mismo AElfinwë, alejo esos pensamientos y se acerco a ellos.

-Feliz encuentro.- les dijo a todos, los elfos hicieron una reverencia y se alejaron caminando, pero Ciryandil y Herincë se quedaron ahi, a sabiendas de que les buscaba a ellos.- Aiya hija de los hombres, muchas y buenas noticias me han llegado sobre ti y largo tiempo he deseado conocerte.- le extendio la mano y la muchacha se soprendio ante el gesto.- mi nombre es Pengolodh, mucho gusto.

-Mucho gusto señor.- le dijo ella dandole el apreton de manos.- ¿como es que...?.- fue interrumpida por el elfo.

-Ahh bueno me imagino que habras oido acerca de Eriol.- la muchacha le miro un poco consternada.- veo que no, bueno el ha sido el unico mortal en haber llegado vivo a estas costas, fue mi amigo y el me enseño parte de sus costumbres, aunque ya hace mucho tiempo que murio.- sonrio con gesto nostalgico.- bien yo debo irme, pero no olvides visitarme en mi casa en la villa de Tavrobel.- hizo una reverencia y se despidio de ella y de Ciryandil.- No volveremos a encontrar.

El elfo se alejo caminando en direccion a las casas del pequeño puerto y pronto le perdieron de vista, Herincë y Ciryandil se miraron y comenzaron a caminar, ya hablarian despues acerca de ese extraño encuentro.

Fragmento 69 por tari

Faltaban pocos dias para la boda de Anardil y Nenar y en el pequeño puerto habia mucho revuelo por la fiesta; sin embargo habia dos personas que andaban en direccion contraria, iban por un sendero muy viejo, pero bien cuidado y aquel sendero llevaba directamente a Avallonë, habian recorrido ya toda la isla, solo les faltaba la villa de Tavrobel y el mismo puerto al cual se dirijian. La platica era amena y mientras avanazaban el elfo le contaba historias a la muchacha que escuchaba atentamente cada palabra y las atesoraba muy en lo profundo de su alma, al cabo de un rato llegaron al puerto y mucha de la gente que ahi vivia lo habia recibido alegremente, pero a Herincë le llamaron la atencion la personas mas nobles de lugar una familia entera ya lo esperaba y entre ellos la mas vistosa era una dama vestida de blanco. A la muchacha le temblaban las rodillas, habia leido sobre ella pero jamas penso que aquella belleza fuera asi de grande y su mirada le traspaso el cuerpo y entonces sintio como murmuraba en su mente.

\"Bienvenida Edaniel a Avallonë, grandes son las preguntas que tengo que hacerte y deseos muy profundos que cumplirte\"

-¿Pasa algo Herincë?.- le dijo Ciryandil al oido, mientras caminaba entre la gente que los saludaba alegremente.

-La dama Galadriel, ha hecho lo mismo que hizo alguna vez con un pequeño hobbit.- la jocen suspiro.- estoy bien, esa mujer es muy intimidante.

-Creeme senti lo mismo cuando la conoci y era un chiquillo, ahora es diferente.- el elfo callo su comentario para saludar a toda la familia que lo esperaba.- Aiya nobles señores, feliz es el encuentro ahora en que las estrellas brillan de nuevo.

-Aiya Ciryandil hijo de Helluin.- le saludo Celeborn.- bienvenido seas vos y la hija de los hombres.- hizo una reverencia igual que sus acompañantes.- vengan a mi casa a disfrutar de deliciosos manjares y por que no una historia a lado del fuego.

- Os agradadecemos mucho su invitacion señor.- le dijo Herincë. Asi que comenzaron a caminar en direccion a una casa a las orillas del pueblo.

Fragmento 70 por tari

Cuando termino la cena, Celeborn los condujo a una sala contigua al comedor, estaba llena de sillones comodos y cojines para que los asistentes pudieran sentarse y en la pared principal una gran chimenea en donde un gran y caluroso fuego se elevaba a lo alto.

-Esta sala me es conocida.- le dijo Herincë a Celeborn.- si si, es igual a la sala de fuego en la casa de Imladris.

-Fue hecha en memoria de la misma que existio alguna vez en Endor.- fueron las palabras de Elrond.- bien ahora sientense todos, os relatare una historia de hace mucho tiempo y que concierne a la epoca en la que los valar aun caminaban por Alamaren.

Todos hiceron caso de las palabras de Elrond y se sentaron, algunos en los sillones y otros mas en los cojines que estaban mas cerca de la chimenea, ese fue el caso de Ciryandil y la muchacha, mientras escuchaban el relato se abrazaron y se dejaron llevar por las palabras...

Cuando Herincë desperto del sueño en el que habia caido se dio cuenta que la mayoria de los oyentes ya se habian retirado a sus aposentos, solo quedaban unos cuantos Ciryandil y ella misma, con sumo cuidado se levanto y camino hacia la puerta, sin despertar a nadie. Salio de la casa y se encontro con la playa, se quito sus zapatos y comenzo a caminar, ¡Que placentero era aquello!, jamas en su vida lo habia hecho y se arrepentia por ello, fue entonces que vio una figuara blanca, no era otra que la dama Alatariel, le hizo una seña y se adentro entre las hojas, la muchacha la siguio y al rato llego aun pequeño claro, la elfo estaba sentada a lado de un manantial y sus pies delicadamente se sumergian en el agua, Edaniel se sento a su lado e hizo lo mismo.

-Pense que me esperaria a lado de un espejo y no de un manantial.-le dijo la muchacha.

Galadriel sonrio divertida ante el comentario.

-Bien este manantial es una especie de espejo, mucho mas poderoso del que tenia antes en Lorien.- la voz de Galadriel sono melancolica.- Aquel lo he guardado, pues me trae amargos recuerdos y su poder ha menguado con las tierras benditas, pero no te he traido aqui para hablar de espejos, Edaniel hay tanto que deseo escuchar, ¿como son las tierras de Aquende ahora que los elfos ya no estan?.

La pregunta sorprendio a Herincë, aquella dama se le antojaba mas mistica y ahora la veia como una simple elfo deseosa de escuchar, sonrio y le conto todo lo que sabia de su mundo, no supo cuanto tiempo paso, pero en los ojos de Galadriel veian las estrellas y su mirada iba cambiado conforme le contaba, cuando termino la dama se puso seria y le hablo con el mismo tono.

-Ahora veo que los hombres han cambiado demasiado, tienen muchas virtudes, pero son mas los defectos que pesan en su corazon.- saco los pies del agua.- estoy en deuda contigo y se Edaniel que hay un gran deseo en tu corazon y no sabes como satisfacerlo, ¿Veras lo que pasara si llegara a cumplirse?.- la muchacha asintio en silencio.- saca los pies del agua y toma mi mano, no la sueltes.

Herincë asi lo hizo y poso su vista en el agua, pronto apareciero una imagen: una mujer un poco mas grande que ella y un elfo de rubios cabellos se daban la mano, para despues darse un tierno beso, la muchacha supo inmediatamente quienes eran, pero lo oculto en su corazon y cerro lo ojos, de repente ya no sintio la tierra mojada y la mano de Galadriel habia desaparecido, estaba en su antiguo jardin, donde muchas veces habia ido a leer.

[Editado por tari el 11-11-2005 03:41]