Historia pública

Historia pública en desarrollo #6

En desarrollo 51 fragmentos Página 3 de 8

Descripción

Los magos se reúnen para expulsar al nigromante... será la última vez que se reúnan.

Ambientación

Época del Hobbit.

Personajes

Los cinco magos.

Fragmento 15 por Shinoda13

Una voz atronadora se oyó desde dentro de la fortaleza diciendo:

-¿que queréis por aqui forasteros?

Gandalf quiso responder pero Saruman le cogió la mano y se lo impidió y dijo:

-Venimos a expulsar esta sombra de la tierra del bosque oscuro.

Y de pronto se abrió la gran puerta y de ahi salió lo que parecía el guardia de la fortaleza.

-No tendréis éxito asi que no vais a poder hacer nada.

Gandalf habló:

-Y, ¿Tu quién eres para decir eso?

-En otros lugares me llaman...-respondió- Boca de Sauron pero soy el lugarteniente de éste...

Fragmento 16 por Radagast_III

Entonces habló Radagast el pardo.

- ¿Su lugarteniente? su esclavo, harías bien en decir. Pero si tal cosa te consideras, ¡corre! avisa a tu señor de que ha llegado la hora de que abandone las sombras que le cobijan y sea herido por la luz del sol.

- ¿Y quién eres tú, patético mago, para decir tal cosa?

- Yo soy Radagast, el pardo, y he venido a la Tierra Media a acabar con tu señor, al igual que los que me acompañan.

Boca de Sauron rió entonces con estruendo.

- ¿No eres tú el amante de los pájaros? Se rumorea que dedicas más tiempo a los roedores y a las aves que a tu misión.

- No confundas mis propósitos. Los roedores y las aves pueden ser adversarios más temibles de lo que tú, ignorante, piensas.

Y acto seguido Radagast gritó al viento, y del viento llegó la respuesta en forma de bandada de pájaros, que se precipitaron sobre Boca de Sauron con furia. Éste retrocedió, entrando en la fortaleza, donde se oyeron rugidos. Algo se movía dentro. Y no era nada bueno.

Fragmento 17 por Shinoda13

Entonces Gandalf gritó hacia la fortaleza:

-¡Sal Nigromante!

Y se escucho una voz fuerte y atronadora:

-Si queréis que salga no tango por que ir yo alli, entrad si quereis y a ver si podeis llegar hasta mi magos palurdos.

Entonces Radagast convocó a las aves que antes habia llamado y las reunió y les dijo:

-Ahora es vuestra oportunidad entrad ahi y espiad cuando silbe vendréis y me diréis lo que habeis visto.

Pasaron 5 horas y las aves todavía no habían venido y ya era casi de noche y Saruman dijo:

-Tendremos que dormir en algun sitio seguro , vosotros -señalando a los arqueros- buscad un sitio escondido y seguro de las sombras.

Y gandalf preguntó:

-Saruman ,¿qué nos encontraremos ahi dentro?

Y contestó:

De todo amigo mío desde orcos hasta los mas inmundos Trolls

Y entonces llegaron las aves desde la fortaleza...

Fragmento 18 por ololooo

Llegaron las aves y se quedaron un buen rato planeando alto. Sólo una de ellas respondió al silbido de Radagast el Pardo tirándose en picado y aterrizando en el antebrazo de éste. Era un azor y permaneció largo rato hablando con el mago.

Todos callaban, el silencio se hizo casi insostenible hasta que lo rompió el azor con un graznido. Un trozo de carne fresca salió de la mano de Radagast y aterrizó en el pico del azor, que desapareció el la oscura noche.

- ¿Y bien? ¿Qué nuevas traen? -inquirió nervioso Saruman.

- Esto... Detrás de estos muros hay una vasta extensión de bosque, lleno de arañas y todo tipo de criaturas, creo que me ha descrito a varios tolls de las cavernas y un grupo reducido de orcos, wargos y licántropos. Sin embargo me ha hablado de un gran número de \"carroña\"... Mmm. ¿Qué podrá ser?

- No lo sé -dijo Gandalf-, pero mañana, cuando el Sol esté subiendo deberíamos entrar si el no sale.

- Me parece bie....

Pero antes de que Saruman el Blanco pudiera acabar la frase las puertas de la fortaleza se abrieron y de ella salieron numerosas sombras arrastrándose.

Esto les había pillado por sorpresa ya que habían confiado en las palabras de Sauron que el mismísimo lugarteniente Boca de Sauron había pronunciado. Sin embargo Saruman estuvo presuroso en dar la orden.

- ¡Atención! ¡Todo el mundo a sus puestos! -gritó con voz firme. Se notaba que le sentaba bien el rango de becario, era el más capacitado y siempre había estado a la altura, todos ahora lo miraban con fervor y se apresuraron a ocupar sus puestos.

Los arqueros estaban en sus puestos y soltando flechas a diestro y siniestro a pesar de que aún distaban unos doscientos metros. Mientras tanto las sombras se seguían acercando.

Alatar, que tenía una impresionante vista fue el siguiente en reaccionar.

- ¡Atención, preparaos, se aproximan las arañas! ¡Vienen seguidas por wargos y trasgos en sus lomos! También cuatro o cinco trolls y ... ¿Qué es eso? Por todos los... -y alzando su vara hizo que todos mirasen a donde ésta iluminaba.

Un gran rayo de luz blanca pasó subre la vasta hierva, sobre las arañas, wargos, trolls... Con gran asombro todos comprendieron casi al mismo tiempo por qué le llamaban el Nigromante a Sauron y el término \"carroña\".

Era una legión de muertos. Esqueletos con armaduras y armas tan mohosas como sus huesos. Por algún tipo de arte Sauron había conseguido traer de las tinieblas a todo un ejército. A todos se les heló la sangre, ni siquiera el más valiente elfo pudo disparar una flecha. Y entonces fue cuando con un rugido Beorn y todos los suyos comenzaron el cambio de forma.

Gandalf el Gris gritó, alentando los corazones y llenándolos de fervor.

Fragmento 19 por Radagast_III

La batalla había comenzado, pero aquello era solo el principio de una larga contienda. Gandalf desenvainó a Glamdrin y cargó con furia, seguido de varios guerreros elfos. Las flechas silbaban, clavándose entre los huesos de los muertos, pero esto no parecía bastar para derribarles. Glamdrin cortó cabezas sin cuento, empuñada por Gandalf, mientras Saruman arrojaba pequeños frascos explosivos que hacían mella en las filas de esqueletos.

Mientras, Alatar, que era un magnífico arquero, dirigía sus flechas contra las arañas gigantes que se desplomaban malheridas o muertas.

A su vez, Radagast gritaba, invocando. Solo que esta vez no fueron aves, sino portentosos lobos los que acudieron en su ayuda. Y junto a los osos organizaron una formidable barrera que mantendría a raya a los orcos, wargos y licántropos. Pronto muchos de estos yacerían muertos en el suelo, junto a las arañas abatidas por Alatar y otros arqueros.

Pero los muertos parecían invencibles. Según caían derribados volvían a levantarse, invictos, para seguir luchando, y ni siquiera los artefactos de Saruman, que les hacían saltar por los aires, parecían ser eficaces.

El terror que los muertos inspiraban se veía acrecentado por la aparente imposibilidad de acabar con sus vidas, por lo que Gandalf decidió que ya habían malgastado demasiadas vidas, y avisó a Saruman.

- Saruman, debemos retirarnos ¡no podemos derrotarles!

- Llevas razón, Gandalf. ¡¡Retirada!! ¡¡Atrás!!

Y así los magos recularon, corriendo hacia los árboles con la esperanza de que estos les cobijasen hasta que pudiesen elaborar otro plan.

Fragmento 20 por ololooo

Este pequeño revés sentó como un mazazo en las filas de los magos y sus amigos, que pudieron escapar casi por un pelo de las garras de la destrucción. Numerosas habían sido las bajas en el bando contrario: la mitad de las arañas, veinte wargos, treinta y dos trasgos, una docena de licántropos y cuatro de los cinco trolls; y hubiera sido, de hecho, una victoria aplastante por parte de los magos de no haber sido por los esqueletos, a los cuales parecía protejerlos algún tipo de sortilegio y ahora los magos se devanaban los sesos intentando encontrar una salida a esta encrucijada.

Sin embargo no podían olvidar las bajas causadas en el propio bando. Once lobos habían caído y otros tres estaban herídos. Un grifo tenía una ala magullada, pero nada que no pudiera arreglarse con un par de días de descanso. Dos beórnidas sangraban abundantemente en sus extremidades aunque sin ser nada grave, sin embargo uno había caído tras haber desmembrado a siete wargos y sus respectivos ginetes abatido por un troll.

Todos podían recordar claramente ahora a Saruman lanzando artefactos explosivos contra las filas de esqueletos, y todos recordaban haber visto saltar por los aires huesos y armadoras y levantarse de nuevo como si nada. Las miradas de todos ellos estaban vacías y sus ojos puestos en ninguna parte. Un silencio sepulcral recorrió la compañía y ninguno levantaba la cabeza.

Saruman se había reunido con Gandalf y no dejaban de susurrarse extrañas palabras en lenguas muertas y olvidadas. La discusión prosiguió durante lo que parecieron unos interminables minutos hasta que el resto de magos se unió a ellos.

Ahora Elfos y Hombres los miraban expectantes, en sus caras atisvos de esperanza o derrota. Pallando levantó la cabeza, recorrió con la mirada rostros de Hombres y Elfos y suspiró meneando la cabeza.

- ¿De qué crees que estarán hablando Arthur? -preguntó Ithrolas.

- Creo que están intentando hallar un contra-echizo -dijo alzando la voz, dándose aires de importancia y sabiduría.

- No me gusta como nos ha mirado El Pardo, es como si hubiera perdido la esperanza en nosotros -dijo Enthil.

- ¿Esperanza? Pero si lo de hoy ha sido una victoria amigos, ¿habéis visto cuántos han caído en un momento?

- ¡Chsssss! ¡Calla Arthur! -dijo Ithrolas bajando la voz-. ¿No sabes que ha caído un beórnida?

- ¿Y? -dijo Arthur sin bajar la voz.

- Por favor no hables tan alto. Los beórnidas son casi todos hijos de Beorn, ese hombre tan robusto que está allí. No veo bien que hables de una victoria delante de él, y menos aún cuando nos han obligado a retirarnos.

Sin embargo Beorn lo había oído todo, pues tenía unos sentidos muy agudos. Entornó los ojos y se alejó entonando una canción. El reto de beórnidas se unió en coro a él.

- No sabía que esos salvajes supieran cantar -dijo Arthur.

Paralelamente a esto los magos seguían enfrascados en su diálogo. Alatar daba grandes zancadas de un lado a otro intentando aclarar sus ideas, Pallando seguía meneando la cabeza, Radagast se rascaba la sien como tratando de sacar alguna idea se esa cabeza tan dura, Gandalf escuchaba absorto mientras hacía figuras de humo con su tabaco de pipa. Sin embargo el que llevaba la voz cantante en la discusión era Saruman, pues como becario de la orden que era todos esperaban de él que diera respuestas.

(Perdonad que me extienda tanto, lo siento, pero como pedían más descripción, diálogo y menos guerra pues creo que si no se hace así poco se puede avanzar [de una forma coherente, claro], insisto, si a alguien le parece mal que después de escribir lo escriba y no volverá a suceder ;) )

Fragmento 21 por Shinoda13

Entonces Saruman habló con todos los de la compañia:

-Y hemos obtenido una solución de nuestra reunión haremo esto...

Y les dijo que algunos iban a montarse en los grifos para ver toda la zaona de sombra desde lo alto para ver si había alguna otra entrada mientras que los restantes(la mayoría heridos) se iban a quedar descansando para recuperar heridas y los magos intentando, con sus conocimientos y pensando sin hablar, la forma de esquivar o destruir esos esqueletos tan pesados.

Pasó un día y los grifos volvieron de explorar toda la zona y Arther dijo:

-no hemos encontrado nada más que una entrada por el este y muy pequeña y vigilada por esos esqueletos.

Los magos se miraron y Gandalf le dijo a Saruman:

-Tendremos que encontrar rapidámente la forma de destruir a los espectros.

-He estado pensando-dijo Saruman-y ya he encontrado una forma de hacerlo:

hace muchos años se me vino a la cabeza un hechizo que era para hundir en el suelo a todos los espectros que hubiera , excepto a los Ulairi(nâzgul)que son de otra especie más fuerte y hechizera.

-Bueno entonces-dijo Gandalf- ya tenemos la solución nosotros distraeremos a los esqueletos e intentaremos matar a todos los seres mortales que haya del lado oscuro y tu Saruman harás ese viejo hechizo tuyo.

Y así siguieron la ruta que hicieron los días anteriores...

(no pasa nada ololoooo porq te extiendas tanto alrevés ami me gusta porq avnzas más pero yo lo hago corto porq no tengo más imaginación xDDDDD ah y una cosa más no se si podía montar a los grifos pero yo los e puesto montables)