Historia pública

Historia pública en desarrollo #6

En desarrollo 51 fragmentos Página 5 de 8

Descripción

Los magos se reúnen para expulsar al nigromante... será la última vez que se reúnan.

Ambientación

Época del Hobbit.

Personajes

Los cinco magos.

Fragmento 29 por ololooo

(no te preocupes, esto lo arreglo yo en un periquete)

Fragmento 30 por ololooo

Arthur despertó algo desorientado, miró y sólo vio el techo de su tienda. Se la había dado su padre para que no tuviera que dormir a la intemperie como aquella chusma. Hablando de chusma, ¿qué había pasado?

Se lio una pequeña piel de oso que había cazado cuando no era más que un niño y salió fuera de la tienda. Todo estaba en calma.

Ahí estaba todo, un puñado de hombres y elfos, y sus más preciados futuros maestros, los cinco. Que por cierto seguían enfrascados en la conversación con los que los había dejado, de si se quedaban o se iban.

A él le daba igual, él quería ser un mago a toda costa, y si algunos se iban con el rabo entre las piernas le traía sin cuidado, para él los Cinco eran indestructibles. Entonces se acordó de un extraño sueño que había tenido, había sido un sueño... \"¡Qué rabia!\" -se dijo.

Podría haberle ido con el cuento a su padre de que había ayudado a los Cinco a expulsar al Nigromante del Bosque Negro.

Un escalofrío recorrió su espalda y se arropó aún más con aquella piel de oso, de pronto notó como una presencia. En efecto, ese instinto que había estado curtiendo durante años en la escuela de magos le advirtieron que había una presencia que había pasado desapercibida antes. A sólo un paso de él estaba Beorn, mirándolo de arriba a abajo. Aquel hombre de impresionante estatura debía llevar como cinco minutos allí plantado, observando al aprendiz de mago con desprecio.

El miedo subió a la garganta del joven y no le dejó decir más que balbuceos inteligibles. Sin embargo fue el pánico el que le hizo que se meara encima al recordar la piel de oso que llevaba encima.

Sólo entonces Beorn rompió el silencio.

- Está anocheciendo, deberías seguir durmiendo en tu tienda.

Incluso antes de que hubiera terminado de hablar, Arthur ya estaba tiritando de terror en su tienda. Esa noche no conciliaría el sueño.

- Mañana al alba partiremos en busca de una entrada, los que quieran irse serán libres de hacerlo -dijo Saruman

- Sea -dijeron los otros cuatro Magos.

[Editado por ololooo el 29-03-2005 16:33]

Fragmento 31 por ololooo

[Editado por ololooo el 29-03-2005 16:29]

Fragmento 32 por Aikanaro_

Enfrente se encontraba Dol Guldur \"La colina de la hechiceria\", con sus murallas inpenetrables, los desfiaba.

Muchos vacilaron pues se sentia que el aire era espeso y hostil, los arboles con la cortaza negra como la noche parecian creser sobre ellos.

Los magos al notar el desanimo general se miraron, tendrian que avanzar solos.

Fragmento 33 por Aikanaro_

Pallando avanzo con la llave y introdujo en la cerradura, giro y la puerta se destranco, varios hombres empujaron la enorme puerta hasta que se abriera lo suficiente para que un pequeño grupo pasara.

Beorn les hizo seña a sus hombres pero Gandalf lo detuvo.

-Admiro tu esfuerzo Beor, pero ahora nosotros seguiremos.-

Este los miro estrañado, encogio los hombros y se marcho por lo espeso del bosque.

Los elfos esperaban indicaciones y Pallando se las dio, vigilarian la puerta para que no los encerraran adentro.

Los cinco magos entraron a la fortaleza...

Fragmento 34 por ololooo

[Editado por ololooo el 29-03-2005 16:29]

Fragmento 35 por Radagast_III

Entre los integrantes de la compañía se respiraba tensión. Muchos querían regresar, pero eran conscientes de que si el mal que allí se hallaba acumulado no era expulsado, pronto se extendería hacia sus hogares.

Y aún así, el terror que inspiraba el Nigromante era demasiado para la mayoría de ellos. Avergonzados, elfos, hombres y enanos recogieron sus bártulos, disponiéndose a regresar a su hogar, no sin antes desear suerte a los magos.

Finalmente, tan solo unos pocos quedaron, aparte de los magos. Por supuesto, sobra decir que Arthur se hallaba entre ellos. Estaba dispuesto a seguir a la compañía allá donde fuese, con tal de aprender todo lo posible.

Los acompañaba también Beorn, aunque sus hijos fueron enviados de vuelta, contra su voluntad.

Y así comenzó la marcha, una vez más. Pero esta vez era más silenciosa, pues no había armaduras resonando, como no había ya quién tuviese ánimos para cantar. Esto hacía más penoso y triste el viaje, pero era una ventaja a la hora de avanzar, pues no llamaban la atención de nadie.

La compañía comenzó a bordear la frontera del reino del nigromante por su zona norte, con la esperanza de hallar un paso seguro.

[Editado por Radagast_III el 29-03-2005 16:18]