Historia pública

Historia pública en desarrollo #70

En desarrollo 73 fragmentos Página 8 de 11

Descripción

La Sombra Regresa Esta historia trata de la ascención de un nuevo poder oscuro y de lo que hacen los decendientes de los antiguos heroes en la guerra del anillo para contrarrestar este nuevo mal.

Ambientación

Cuarta Edad de la Tierra Media

Personajes

Estel, nieto de Aragorn

Fragmento 50 por Raukos

Estaba atardeciendo y la cabalgata les parecia interminable. Aranil se llevo las manos al cuello de su capa y notó que le faltaba algo.

- ¡El broche elfico!. ¡No esta!- Exclamó Aranil.

-¿Qué dices Aranil?- Preguntó Estel.

-El broche elfico que me regalo Ilinor por mi cumpleaños a desaparecido

Miró a Ilinor con tristeza.

-Seguramente se te ha caido Aranil y no podemos volver, es un broche muy pequeño tardariamos dias.- Dijo Eowyne.

-Se me debio perder en el campamento, como no nos dio tiempo de recoger nada.

-Eowyne dejame ir con ella a buscarlo-Dijo Ilinor.-No tardaremos.

Eowyne lo penso detenidamente y contestó.

Os dare una hora, pues no hace tanto tiempo que nos fuimos. Corred veloces y llevaros una escolta de cuatro hombres. Pero no os demoreis demasiado. Tenemos mucho retraso.

-¡Muchisimas gracias!- Dijo Aranil.

Corrieron rapidamente y llegaron con mucho tiempo. Aranil empezó a buscar con la ayuda de Ilinor y lo encontraron enseguida.

-Vamos Aranil, esta zona no es segura y nos hemos arriesgado mucho volviendo.- Dijo Ilinor ayudandola a montar en su caballo.

Entre los arboles algo se movio Ilinor se puso alerta y cogio su arco.

-Esto me huele mal...-Se monto a su caballo y ordeno a los hombres que se dieran prisa en partir.

Una flecha salio silbando de entre los arboles y fue a parar directamente al corazón de un soldado.

-¡EMBOSCADA! ¡Orcos detras nuestro!

Se alejaron deprisa dejando atras el cuerpo de aquel soldado en la espesura.

Más flechas cayeron sobre ellos pero por suerte todas fallaron. Cuando llegaron donde estaba Eowyne le avisaron de lo que había pasado.

-No tendrias que haber ido podias haber resultado heridos. Ahora tenemos que marcharnos a toda prisa. Pronto llegaremos Eregion y espero que alli estemos a salvo.

Pero era demasiado tarde para evitar el combate y los orcos ya estaban encima suyo.

-Demasiado tarde Eowyne tendremos que luchar-Dijo Estel.- Preparaos para el combate, no seran muchos.

-Pero tu no combatiras. Ilinor, adelantate con Aranil y Estel. Si algo pasara tu sabes el camino hacia Rivendel. Arsioth, Rumanth ir con ellos. Si a media noche no me he reunido con vosotros cabalgad sin demora. Voy a saldar mi error.

Y se adelantó con el resto de la compañia para combatir a los orcos.

-Ya lo habeis oido, cabalguemos veloces hacia Rivendel.

[Editado por Raukos el 08-12-2005 17:36]

Fragmento 51 por Raukos

Cabalgaron durante largo rato por las sendas del bosque hasta medianoche.

-¡Ilinor! Hagamos un alto para esperar a Eowyne.-Dijo Estel.

-No, ella dijo que si a media noche no nos habia alcanzado que la dejaramos atrás.

-Por favor. Ten un poco de compasión-Suplicó Estel.

-Ilinor escondamonos en el bosque y esperemos, si nadie ha venido al alba nos marcharemos.- Dijo Aranil.

Sus ojos captaron la mirada de Ilinor y supó que pararía por ella.

-Esta bien Aranil, pararemos, pero si nadie viene al alba nos marcharemos sin demora a Rivendel.

Se pusieron bajo un arbol donde les cubrian los matorales. Hicieron guardias durante toda la noche.

Cuando estaba amaneciendo un caballo apareció por el camino, en ese momento le tocaba la guardia a Estel.

-Ilinor, un caballo se acerca- Le dijo golpeandole en el hombro.

El elfo se armó con su arco y preparó una flecha. Estel desendundó su espada.

El caballo portaba a Eowyne, pero ella estaba inconsciente y el caballo la guiaba. Ilinor pronunció unas palabras elficas y el caballo se acerco con Eowyne. Estel la desmontó, tenía heridas por todo el cuerpo. La posó con delicadeza en el suelo con ayuda de los soldados.

-Los derrotamos mas todos murieron, seguid sin mi pues mi fin se acerca oh joven principe...Marchaos, ¡ahora!

-Pero...Usted...No...-Balbuceo Estel.

Aranil lloraba y Ilinor miraba con tristeza el cuerpo de la dama. Le pusó una mano en el hombro a Estel y le dijo:

-Es hora de marchar.

Fragmento 52 por Atanvarde_Celeblasse

-pero no podemos dejarla aqui!-protestó Aranil entre lágrimas y sollozos. Arsioth y Rumanth, los soldados de confianza de Eowyne, estaban a su lado, totalmente abatidos. Miraron con tristeza el cuerpo inerte de aquella quien fué su comandante. El color había abandonado del todo el rostro de la mujer, sereno aún en la muerte, les pareció. Rumanth puso su mano sobre el torax de Eowyne para comprobar si estaba respirando.

-Mi señora...-murmuró, afligido. De pronto sus facciones cambiaron a la más profunda expresión de alegría.-!Su corazón!-exclamó.-Su corazón aún late, muy débil, pero late!

Aranil, Ilinor y Estel intercambiaron miradas aterradas y jubilosas a la vez.

-Debemos llevarla rápido a Rivendel.-murmuró el elfo Ilinor.

-pero nuestros caballos son muy lentos...-sollozó Aranil más que angustiada. Aquella mujer era como un ejemplo a seguir para ella. Fuerte, valiente, noble, leal hasta más allá del límite.

De pronto un caballo relinchó en la lejanía. Era un relincho estremecedor, pero puro y claro. A Ilinor se le iluminó la cara.

-Mis oídos acaso me engañan, o es un Meara lo que acabo de oir?-dijo Estel.

-No...tus oídos no te engañan...y veo una sombra de plata en la lejanía...-completó Ilinor.

-!Gandalf el Blanco!-exclamó Aranil.

Fragmento 53 por menerwen_vala

todos vieron la llegada de gandalf con el amanecer y los corazones se les llenaron de esperanzas, pues sabian que un poderoso aliado llegaba en la hora de angustia.

mithrandir, mithrandir!-grito estel miestras se adelantaba a todos para dar la bienvenida a un viejo amigo.

mithrandir, por favor ayudanos a llevar a la dama eowyne hasta rivendel, por favor, es su unica oportunidad de sobrevivir. solo tu puedes llevarala-dijo aranil.

a rivendel?, por que quereis llevarla alli donde ya no habita nadie con el suficiente poder como para curar sus heridas?-dijo gandalf mientras miraba a la princesa de itilien

se que todavia queda una hechicera en ese lugar, talves no pueda salvarle la vida pero podra calmar su dolor en sus ultimos minutos-dijo ilinor

no tengo tiempo para llevar paquetes a ningun lugar, me es menester llegar a minas tirith, no puedo retrasarme- contesto gandalf

yo soy estel hijo de eldarion rey y señor de gondor, y como tal te ordeno que nos ayudes a llevar a eowyne hasta rivendel-dijo el joven mientras temblaba y lloraba.

estel elessar te llamaras ahora, por tus venas fleye sangre de valientes, y me lo has demostrado-dijo el mago mientras entregaba una piedra verde al principe de gondor-viajo solo, ayundenme a subir a la joven a mi meara. por cierto, quien es ella? y por que os interesa tanto?

es eowyne hija de falomir, señora y princesa de itilien- contesto rumanth- ahora ella es nuestra capitan puesto que sus padres y su hemano ferewell han muerto en nuestras tierras por...

no es prudente menionarlo aqui rumanth- dijo arsioth- por favor, lleve a nuestra señora a rivendel

bastaron unos cuantos minutos para que gandalf partiera a rivendel con la joven herida. el mago se preguntaba quien seria esa hachicera de la cual le habia hablado el joven elfo.

[Editado por menerwen_vala el 25-06-2006 02:41]

[Editado por menerwen_vala el 25-06-2006 02:44]

Fragmento 54 por menerwen_vala

Por fin Gandalf y Eowyne llegaron a Rivendel. Todo el lugar parecía abandonado, puesto que Elrond junto con la mayoría de su gente se habían marchado de allí.

Cuando Gandalf entró en los aposentos fue recibido por una mujer, el único ser vivo que habitaba en Rivendel aparte de las bestias. Cuando Gandalf le vió el rostro se quedó atónito, pero no pronunció palabra alguna del porque de su asombro.

-Oh señora, vengo en busca de la gran hechicera que habita en este lugar-dijo Gandalf

-Le habeis encontrado. Soy yo, vuestro nombre ya lo conosco, y el mio, bueno no es algo de importancia-contestó la mujer

-Quiero que cureis a esta joven. Se trata de Eowyne hija de Falomir, señora y princesa de Ithilien

-Sé de quien se trata. Dejadmela que yo la curaré. Marchate ahora que en Gondor te necesitan más que aquí.

Eowyne despertó poco después de que Gandalf se hubiese marchado, entonces ella al igual que el mago se quedó sin aliento al ver el rostro de esa mujer.

-Pero ¿quién eres tú?- preguntó Eowyne con voz débil- ¿por qué... por qué ereis identica a mi?

- Mi nombre es Eodid y yo también soy hija de Falomir y hermana de Ferellew y tuya también. Simplemente tú y yo nacimos el mismo día, somos gemelas.

Fragmento 55 por Atanvarde_Celeblasse

-Pero..¿qué es esto?-habia dicho Eowyne, rabiosa. No tenía ni idea de que tuviera una hermana. No veía la razón por la que sus padres y su hermano le habían ocultado algo así. Quiso levantarse, pero la mirada severa de su reflejo la devolvió al colchón. No se atrevía a creer siquiera que le hubieran mentido toda la vida.

Se negaba a pensar que no estaba sola. ¡Ya se había acostumbrado a no tener a nadie en el mundo! El destino no podía jugarle una broma asi, precisamente ahora....

-Si, soy tu hermana. Ya te lo dije. Pero ahora no debes pensar en ello. Debes descansar... te curaré..-respondió Eodid con voz dulce. Sin embargo Eowyne siguió impasible.

-Hasta que no...me lo conteis todo...no me sentiré tranquila...

Eodid, la hechicera, cedió. Conocía el caracter de su impulsiva hermana, quien parecia llevar en las venas la sangre ardiente de Eorl el Joven.

Mientras Eowyne reposaba con los ojos abiertos y Eodid suturaba sus multiples heridas, la hechicera relató todo lo que había pasado en su vida desde que tenía memoria.

Ambas necesitaban saberlo todo.

Fragmento 56 por Raukos

Mientras Eowyne descubría los secretos de su pasado, Estel, Aranil, Ilinor y su respectiva escolta se acercaban a Rivendel.

-¿Qué vamos ha hacer en Rivendel si todos los elfos se marcharon?¿Estaremos seguros?-Preguntó una angustiada Aranil-.

-Supongo que aún será un lugar habitable, además está escondido y eso nos daría ventaja en el momento de la...-Estel dejó la frase en el aire, no quería preocupar sin necesidad a su hermana, pero ella intuia lo que había querido decir su hermano.

Continuaron sin decir una palabra hasta que divisaron los muros de Rivendel, aunque deshabitada seguía siendo un lugar hermoso.

Estel miró Rivendel con ojos desconfiados.

-Capitán acérquese primero con dos de sus hombres para hacer un reconocimiento, y vuelva cuando haya encontrado un sitio seguro o a la señora Eowyne.

Al poco tiempo apareció el capitán.

-Mi señor Estel, no se lo van a creer. Rivendel no está deshabitado, aquí vive la hermana gemela de nuestra señora Eowyne.