En el momento en que el autor decide dar a conocer "su obra", y sale de sus manos para ponerese en las manos de otro, deja de ser suya, para donarla. No debemos olvidar que una obra literaria es tal, por lo que llega a producir en sus lectores, y por la capacidad del autor de permitirnos transitar y hacernos parte del mundo que él inventó. Si analizamos la obra desde fuera, no hay más nada que debatir, porque obviamente, "el autor lo ha dicho todo". Sin embargo porque somos subjetivos, porque sentimos, porque imaginamos, es que podemos construir nuevas teorías, y darnos lugar para la opinión, porque es desde dentro de la obra solamente, desde donde podremos opinar. De todas maneras, para aclarar, no estoy apenada por la muerte de Boromir, por un sentimentalismo barato. Creo que de haber sobrevivido, podría haber aportado mucho más dramatismo a la obra, porque la redención en vida y el ver la consecuencia de los actos, a veces es mucho más trágico.