| Descripción del Personaje |
Ôsmioth es un rohirrim con sangre elfa en sus venas, es decir medio-elfo. Nació en la Marca de Rohan, pero su juventud transcurrió en el bello país de la Señora, Lothlorien.
Su aspecto no difiere de los hijos de Rohan, salvo que es de constitución ligeramente más esbelta, por su ascendencia elfa.
Su rostro es hermoso como el de sus compatriotas: los ojos grises, y su mirada es clara y alegre, pero tan profunda, como triste. Tiene el cabello rubio, recogido en una cola. Infunde respeto.
Es un montaraz que cabalga en su caballo Vilnius, como los rohirrim, pero viste a la usanza elfa: túnica gris azulada; cota pequeña de mithril, debajo de la túnica; y una capucha élfica con propiedades extraordinarias para ocultar de la mirada del enemigo a quien la porta.
Lleva una espada ancha y un arco largo, de una manufactura de gran calidad.
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| Historia del Personaje |
Ômioth es un medio elfo, nacido de Iridior, rohirrim, y de Elewen, elfa de Lothlorien. Tiene una hermana: Alawen. Su padre es de estirpe noble: su ascendencia remonta a los primeros numenoreanos. La madre, elfa de Lothlorien, es una de las hijas de Galadriel.
Fue educado en Lothlorien, en su juventud, por sus padres: de Iridior aprendió la tradición de Rohan, su historia, las costumbres, la lucha cuerpo a cuerpo; y de su madre toda la sabiduría y la magia elfa.
Al cabo de poco, acabada su educación de élite, la familia retorna a la Marca. De aquí aprenderá el uso del caballo, siendo un jinete de entre los mejores.
También aquí se ganará cierta enemistad con sus compatriotas por su carácter no tan extrovertido de los rohirrim, y, en cambio, más meditativo. Las burlas de las que fue objeto, por ser medio elfo, no han cejado de roerle el corazón y anida en él el deseo de venganza.
Por eso un buen día Osmioth decidió marchar de Rohan para conocer su destino: elfo o humano. Y recorre toda la Tierra Media. Los límites de Rohan se le han quedado pequeños.
En su corazón late también un deseo de viajar, un anhelo de vivir allá, al oeste: a Númenor.. y tambien a Valinor: Su madre le ha explicado la historia de su pueblo, y desde pequeño no ha dejado de soñar con ir algún día a los confines del mar.
En sus viajes conoció a todas las razas de la Tierra media, y estableció pactos que durarán siempre. Entre sus amistades -porque tiene un don extraordinario de fascinar y establecer nuevas amistades- están unos montaraces dunedain, con los que hay establecida una especial unión amistosa.
Alawen, su hermana, se añadió al grupo de montaraces, y está dispuesta a no separarse de Ôsmioth: desde que marchó su hermano no ha dejado de sentir los mismos deseos de partir en busca de aventuras.
Los dunedain les enseñaron muy bien el arte de vivir en el mundo, pero un último desengaño en el que él consideraba había una buena amistad le ha hecho revivir los amargos años de ostracismo con sus compatriotas, los rohirrim. Ahora más que nunca el deseo de venganza es más fuerte en él, y la bonhomía (propia en él) ha dejado paso a una obstinación y una furia insospechables…
En la actualidad viaja solo con su hermana y con Andir (Nardun), a quien conoció en Bree. Andir y Ôsmioth congeniaron muy bien desde el principio. El elfo oscuro leyó muy bien qué dolores contenía el corazón del rohirrim y supo infundirle y reconducir la gran fuerza que contenía.
Alawen, intentó desviar-lo del "mal" camino… pero no sabe si sus dulces palabras han tenido efecto en el corazón de Ôsmioth. Tan solo ha conseguido que ceje a volver a ver a sus progenitores. El que no sabe Alawen es que Ôsmioth tan solo quiere despedirse de Lothlorien i de Rohan lo más rápido posible para dedicar-se a un nuevo trabajo, siniestro…
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