Creo que lo interesante del capítulo es el constatar cómo algo tan noble como la existencia de Feanor y los Noldor, con todas las bellas obras que eran capaces de crear, puede ser corrompido por los males que hay en el mundo. No basta sólo tener el potencial de ser grande, hay que explotarlo; para desgracia de su pueblo, Feanor se dejó enviciar por la ambición, la ira y la soberbia, sumamente contagiosas.
Algo también muy interesante, es la pronunciación del juramento mismo, y cómo se destaca la importancia que tiene jurar algo. Es algo que te ata, si tienes honor, y lo llevarás por el resto de tu vida. En este caso, algo sumamente triste es que, lo pudieran cumplir o no, el juramento de los Noldor acarrearía su propia destrucción.