El regreso de Túrin a Dor-Lómin
«El regreso de Túrin a Dor-Lómin» es el duodécimo capítulo de *Los hijos de Húrin*.
Sinopsis
En pleno invierno, Túrin llegó encapuchado y en silencio a la tierra de Dor-Lómin, donde encontró su hogar de la infancia vacío y a oscuras. Agotado y cansado, Túrin suplicó que le dieran cobijo en los salones de los sirvientes de la casa de Brodda, quien ahora era el Señor oriental de Dor-Lómin.
Allí, Túrin se encontró con Sador, su amigo de la infancia y mentor, quien le contó cómo Morwen y Nienor se habían marchado en secreto por los pasos de Ered Wethrin hacia Beleriand. Sador dirigió a Túrin hacia la señora Aerin, pariente de Húrin; ella era, contra su voluntad, la esposa de Brodda; y Túrin se presentó ante Brodda y Aerin en el Gran Recinto de la casa.
Allí, Túrin desafió a Brodda y desenvainó Anglachel, poniendo su afilado filo contra la garganta de los Orientales; le pidió a Aerin que le contara todo lo que sabía sobre Morwen. Ella le contó la oscura opresión que Brodda ejercía sobre Morwen y su casa, hasta tal punto que ella había huido cinco estaciones atrás, cuando las tierras del sur se mantenían abiertas y libres gracias a la destreza de la Espada Negra. Y Túrin se rió mientras sostenía esa misma espada contra la garganta de Brodda.
Entonces Brodda murió cuando Túrin lo arrojó al suelo y se le rompió el cuello, y los esclavos de la casa se levantaron y mataron a todos los Orientales. Tras el alboroto, Aerin suplicó a Túrin que se marchara deprisa, pues pronto llegarían más de los Forasteros, que eran parientes de Brodda; pero la propia Aerin no quiso salir con los rebeldes, pues permaneció en el salón y lo incendió una vez que Túrin se hubo marchado.
Los rebeldes acamparon durante el invierno en un refugio de montaña, y allí Túrin se separó de ellos para ir en busca de su madre y su hermana.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 30/05/2026.