Los hijos del Senescal
«Los hijos del Senescal» es la escena número cuarenta y uno de El Señor de los Anillos: Las dos torres (edición extendida). Esta escena no se incluyó en el estreno en cines de El Señor de los Anillos: Las dos torres.
Sinopsis
Mientras Faramir sostiene el Cuerno de Gondor, recuerda la última vez que vio a su hermano, Boromir: el día en que Osgiliath fue recuperada de las fuerzas de Mordor para Gondor.
Ese día, un carismático Boromir pronuncia un apasionado discurso en el que afirma que ninguna parte de Gondor volverá a caer en manos de enemigos. Faramir se encuentra con él después, y los dos hermanos brindan por el día, y Boromir le dice : «Recuerda este día, hermanito. Hoy, la vida es buena». Faramir ve acercarse a su padre, Denethor, quien elogia a Boromir y critica los intentos de Faramir por mantener el control de La Ciudad. Boromir está descontento con el trato que Denethor dispensa a Faramir, pero Denethor hace caso omiso del asunto y habla en privado con su hijo mayor. Le pide a Boromir que vaya a Rivendel, donde Elrond ha convocado una reunión. Intuye que se ha encontrado el Anillo Único y que otras razas intentarán reclamarlo. Sin embargo, le dice a Boromir que el anillo debe llevarse a Gondor para dotar a su pueblo de poder en la lucha contra Sauron. Boromir se niega, alegando que su lugar está «aquí, con mi pueblo, no en Rivendel». Faramir oye el fin de la conversación y se ofrece a ir a Rivendel en su lugar. Denethor se da cuenta de que Faramir desea demostrar su valía y se niega, diciendo que solo confía esta misión a Boromir, pues sabe que él no le fallará.
Mientras Boromir se monta a caballo y se dispone a partir hacia Rivendel, le dice a Faramir : «Recuerda este día, hermanito». Faramir lo observa en silencio mientras se aleja cabalgando.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 29/05/2026.