Masacre de Tarn Aeluin

La masacre de Tarn Aeluin fue una emboscada que tuvo lugar en el año 460 de la Primera Edad, cuando una manada de Orcos asesinó a Barahir y a su banda de forajidos en su escondite junto a Tarn Aeluin. De los forajidos, solo sobrevivió Beren, el hijo de Barahir, ya que no se encontraba presente durante el ataque.

Antecedentes
En Tarn Aeluin, por Ted Nasmith
En Tarn Aeluin, por Ted Nasmith

Tras el Dagor Bragollach, Barahir y su gente se negaron a huir de Dorthonion y continuaron defendiendo la tierra. Morgoth intentó aniquilarlos, y sus efectivos se redujeron drásticamente. Pronto, casi todo el pueblo de Barahir había sido asesinado o había huido, y solo quedaban doce hombres junto a Barahir: su hijo Beren, sus sobrinos Baragund y Belegund, y nueve fieles sirvientes de su casa: Radhruin, Dairuin, Dagnir, Ragnor, Gildor, Gorlim, Arthad, Urthel y Hathaldir.

Morgoth siguió persiguiendo a Barahir y a sus compañeros, y al llegar a las tierras salvajes que rodeaban Tarn Aeluin, Barahir y sus hombres se refugiaron allí. Incapaz de descubrir su paradero, Morgoth ordenó a Sauron que encontrara y destruyera a los forajidos.

Historia

Preludio

Gorlim el Desdichado, que formaba parte de los forajidos de Barahir, había estado casado con Eilinel. Sin embargo, al regresar de la Guerra, se encontró con que su casa estaba vacía y su esposa había desaparecido. Aferrándose a la esperanza de que no estuviera muerta, de vez en cuando regresaba en secreto a su casa. En uno de esos viajes, creyó vislumbrarla a través de la ventana. Pero antes de que pudiera acercarse a ella, la luz se apagó y fue capturado por los cazadores de Sauron. Sauron le prometió a Gorlim que se reuniría con su esposa si revelaba el escondite de Barahir. Cuando Gorlim finalmente cedió y contó todo lo que Sauron deseaba saber, este se burló de él y le reveló su engaño. Eilinel estaba muerta, y Gorlim solo había visto un fantasma creado para engañarlo. Entonces, Sauron mató a Gorlim, reuniéndolo así con su esposa.

Beren, a quien habían enviado a realizar un encargo para espiar al Enemigo, soñó una noche con cuervos carroñeros posados en los árboles junto a un estanque, con sangre en el pico. En ese mismo sueño, Gorlim se le apareció como un espectro, revelándole a Beren su traición y advirtiéndole del peligro que corría Barahir. Beren se despertó y partió de inmediato, pero llegaría demasiado tarde.

La emboscada

Tras descubrir dónde se escondían Barahir y sus hombres, Morgoth envió a los orcos para acabar con ellos. Los orcos llegaron a la guarida de los forajidos antes del amanecer. Tenderon una emboscada a los hombres, que no esperaban ningún ataque, y los mataron a todos. El capitán de los orcos le cortó la mano a Barahir, en la que aún llevaba el anillo que Finrod Felagund le había regalado.

Consecuencias

Beren llegó a la guarida de los forajidos y encontró a sus compañeros muertos, y su sueño, en parte, hecho realidad: aves carroñeras se posaban en los árboles junto al lago, graznando burlonamente. Beren enterró a su padre y erigió un túmulo sobre su tumba, ante el cual juró venganza. A continuación, partió en persecución de los orcos que habían asesinado a sus compañeros. Descubrió su campamento en la Fuente del Rivil, donde el capitán de los orcos sostenía en alto la mano de Barahir y se jactaba. Beren saltó de su escondite, mató al capitán, se llevó la mano de Barahir con el anillo y huyó. Durante varios años después, Beren vagó por Dorthonion como un forajido solitario, llevando a cabo hazañas de gran audacia y eludiendo la captura.

Referencias

1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 28/05/2026.

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