La Tierra del Arco y el Yelmo
«La Tierra del Arco y del Yelmo» es el octavo capítulo de *Los hijos de Húrin*.
Sinopsis
La llegada de Beleg a Bar-En-Danwedh y el regreso del El Yelmo del Dragón del a Túrin supusieron un cambio tanto en la suerte como en el enfoque de los hombres de Amon Rûdh. Como ejército, parecían estar a la altura en sus incursiones contra las bandas de orcos merodeadoras que bajaban por el Sirion y que sembraban el miedo y el pavor. Así llegó a oídos de Morgoth la noticia del paradero de Túrin, y el enemigo puso en marcha sus planes para capturarlo; pues era tan paciente en su malicia como lo había sido con su padre, Húrin, y solo desplegó sus fuerzas para poner a prueba el temple de Túrin y infundirle una falsa confianza.
Hubo un tiempo en que el valor del arco de Beleg y del Yelmo del Dragón reunió a aquellos hombres desposeídos que se sentían impulsados a librar la guerra contra los enemigos, y las fuerzas de los hombres crecieron tanto que se levantaron numerosos campamentos alrededor de los bosques de Amon Rûdh. Dor-Cúarthol: así llamó Túrin con orgullo a su dominio, y a sí mismo, Gorthol, «El Yelmo Temible»; pero Beleg, consciente de la fatalidad que se avecinaba, aconsejó prudencia, aunque Túrin prestó poca atención a ello, pues confiaba en su propia voluntad.
Fue en ese momento cuando la maldición de Mîm sobre Andróg se cumplió: este volvió a empuñar el arco y fue envenenado por una flecha de orco; pero el poder de Beleg lo curó de la herida. Esto no le sentó nada bien a Mîm, que ya odiaba todo lo relacionado con los elfos, por lo que decidió traicionar a los hombres de Túrin. Mîm se unió a una compañía de orcos, les reveló la ubicación de la fortaleza de Bar-En-Danwedh y condujo a una tropa hasta sus puertas.
Allí los forajidos fueron derrotados, pero Andróg reveló a Túrin la escalera secreta que conducía a la cima de la Colina, donde tuvo lugar la batalla final. Contra una roca, todos menos Túrin y Beleg fueron asesinados, y Andróg resultó herido de muerte por una flecha de un orco. Beleg quedó acorralado en la cima, mientras que Túrin fue capturado con vida, tal y como ordenaba Morgoth.
Cuando todo hubo pasado, Mîm acudió a atormentar a Beleg en aquel lugar elevado, pero Andróg se arrastró hasta él y clavó una espada en el enano menudo, que saltó de las alturas presa del miedo. En su agonía final, Andróg soltó a Beleg; luego murió.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 30/05/2026.