Las palabras de Húrin y Morgoth
«Las palabras de Húrin y Morgoth» es el tercer capítulo de *Los hijos de Húrin*.
Sinopsis
Nunca llegaron a Dor-Lómin, el hogar de Húrin, noticias de lo que había ocurrido en la Batalla de las Lágrimas Innumerables.
Húrin fue llevado rápidamente ante Morgoth en Angband, pues Morgoth había oído rumores de que Húrin conocía el paradero de Gondolin, y deseaba saber la ubicación de la ciudad de Turgon para poder obtener una victoria más completa. Pero Húrin no se dejó intimidar por el poder del Enemigo y no reveló lo que sabía, ni siquiera bajo un dolor lento y la tortura.
Así pues, Morgoth llevó a Húrin a Haudh-En-Nirnaeth, un montículo recién formado con los cuerpos de los caídos en el corazón mismo de la llanura de Anfauglith. Allí, una vez más, Morgoth no pudo doblegar la voluntad de Húrin, por lo que, enfurecido, maldijo a Húrin, a Morwen y a su descendencia diciendo: «La sombra de mi pensamiento se cernirá sobre ellos dondequiera que vayan».
Sin embargo, Húrin seguía sin revelar el secreto de Turgon y, de hecho, desafió y se burló del poder de Morgoth, al considerar que el Enemigo ya no tenía autoridad en la Tierra Media para dominar el destino de los Hombres. Así pues, Morgoth se llevó a Húrin y lo sentó en una silla en lo alto de Thangorodrim hasta el momento en que decidiera liberarlo. Y allí Morgoth concedió a Húrin su propia vista, para que pudiera ver y oír hasta los confines de la tierra de Beleriand, pues Morgoth deseaba que Húrin se desesperara al ver las malas noticias que ahora iban a sobrevenir a su linaje.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 30/05/2026.