La tumba de Balin (escena)
La Tumba de Balin es la escena vigésimo novena de El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo y la trigésimo quinta de El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo (edición extendida). Esta escena se amplió en esta última edición.
Sinopsis
Mientras continúa el viaje por Moria, Gimli ve de repente algo que le hace salir corriendo por delante. El resto de la Comunidad le sigue y encuentra a Gimli arrodillado y llorando ante un sarcófago. Gandalf lee la inscripción: «Aquí yace Balin, hijo de Fundin, Señor de Moria». Tras entregarle su sombrero y su bastón a Pippin, saca un viejo tomo y comienza a leerlo.
De repente, Pippin toca uno de los esqueletos de enano, que cae al pozo sobre el que está sentado, haciendo un gran estruendo. Todos se encogen y se preparan para lo peor mientras el fuerte estruendo resuena por todas las minas, pero no parece pasar nada. Gandalf, molesto, le quita el sombrero y el bastón a Pippin y le reprende, pero se queda en silencio cuando empiezan a sonar los tambores.
Sting comienza de repente a brillar con un color azul, lo que hace que Sam y Frodo se den cuenta de que se acercan orcos. Boromir intenta rápidamente cerrar las puertas de la tumba, pero casi es alcanzado por dos flechas de los orcos. La Comunidad se prepara para la batalla, y Boromir señala con sarcasmo que tienen un troll de las cuevas. Legolas les lanza hachas para bloquear la puerta y, a continuación, todos retroceden, desenfundando sus armas para la batalla. Gimli gruñe y declara con valentía que todavía queda un enano en Moria que respira.
Los orcos no tardan en derribar la Puerta y comienza la batalla. La Comunidad se defiende bien, pero la repentina aparición del Troll de las Cuevas cambia el rumbo de la batalla. Durante el combate, Frodo parece ser atravesado por una lanza del Troll de las Cuevas, que pronto es abatido por la Comunidad. Se descubre que Frodo está ileso, ya que se ha salvado gracias a la cota de Mithril que le regaló Bilbo.
Al oír que se acercan más orcos, Gandalf ordena rápidamente a todos que huyan hacia el Puente de Khazad-dûm, pero no llegan muy lejos antes de quedar completamente rodeados por los orcos. Un repentino gruñido en la distancia aterroriza a los orcos, que salen corriendo. Gandalf se da cuenta de que se acerca un Balrog y rápidamente ordena a todos que corran.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 21/05/2026.