«De hierbas y conejo guisado» (escena)
«De hierbas y conejo guisado» es la escena vigésimo segunda de El Señor de los Anillos: Las dos torres y la escena trigésima de El Señor de los Anillos: Las dos torres (edición extendida). Esta escena se amplió en esta última edición.
Sinopsis
Mientras Frodo y Sam descansan en Ithilien, Sméagol regresa de cazar con dos conejos. Está muy satisfecho consigo mismo y se ríe entre dientes; Frodo mira a Sam con sorpresa, ya que a este no le impresiona lo más mínimo. Sméagol empieza a comerse los conejos crudos, lo que lleva a Sam a quitárselos y a empezar a cocinarlos en un guiso con patatas. Sméagol se siente algo consternado por ello y acusa a Sam de estropear los conejos. De hecho, Sméagol le dice a Sam que los prefiere «crudos y retorciéndose».
Frodo oye una serie de extraños cantos de pájaros y camina lentamente para explorar los alrededores. Al llegar a una cresta baja, ve multitudes de soldados marchando por el campo. Sam y Sméagol alcanzan a Frodo; los dos Hobbits se enteran por Sméagol de que todos los soldados son siervos de Sauron, quien está preparando sus ejércitos para librar su guerra en la Tierra Media. Cuando se disponen a marcharse, Sam divisa un olifante, y tanto él como Frodo lo contemplan con asombro. Sméagol se escabulle cuando oyen más extraños cantos de pájaros, esta vez más cercanos.
De repente, una lluvia de flechas se abate sobre los soldados. Faramir divisa a los dos Hobbits y, cuando un olifante se acerca a su posición, dispara una flecha que mata a un soldado sentado sobre la criatura, el cual cae al suelo cerca de los Hobbits. Cuando Frodo y Sam se marchan, son capturados por Faramir y una compañía de gondorianos. Al afirmar que son viajeros inocentes, Faramir les dice: «No hay viajeros en esta tierra, solo siervos de la Torre Oscura». Frodo le explica que su misión es secreta y que cualquiera que «se oponga al enemigo» no debería entorpecerles el paso. Faramir reflexiona sobre el uso que hace Frodo de la palabra «enemigo». Se dirige al soldado Haradrim y dice : «Su sentido del deber no era menor que el tuyo, supongo. Te preguntas cómo se llamaba, de dónde venía y si en el fondo era realmente malvado». Se vuelve hacia Frodo, le dice : «La Guerra nos convertirá a todos en cadáveres», y ordena a sus soldados que les aten las manos.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 28/05/2026.