Kulullin y Silindrin

Kulullin y Silindrin eran dos calderos según la versión inicial del legendarium recogida en *El libro de los cuentos perdidos*. Posteriormente fueron sustituidos por las Fuentes de Varda.

Historia

Tras la destrucción de las dos lámparas a causa de la traición de Melko, el mundo se sumió en una Larga Noche y los Valar lucharon por construir sus reinos. Varda propuso reunir toda la luz restante que fluía por los aires y por la Tierra, ya que deseaba crear con ella un faro en Taniquetil. Manwë no deseaba que la luz se extrajera del cielo, por lo que Ulmo se encargó de recoger toda la luz que fluía de los lagos y ríos, y la llevó a Valinor. En la penumbra, Aulë forjó dos grandes calderos, que eran Kulullin y Silindrin. Los Valar cavaron dos grandes fosas en el valle más céntrico de sus tierras y enterraron allí muchos objetos mágicos, creando dos montículos. Para regarlos, los Valar colocaron junto a ellos los dos calderos: Kulullin, de luz dorada, y Silindrin, de luz plateada. Cuando Palúrien sacó a Laurelin y a Silpion de los montículos, explicó a los Dioses que los calderos debían llenarse con la luz que brotaba de los árboles, mientras que los árboles debían regarse con la luz de los calderos. «¡La luz es la savia de estos árboles y su savia es luz!».

Etimología

Kulullin significa «canto de oro» en quenya.

Silindrin significa «caldero de la Luna» en qenya. Tolkien llamó inicialmente a este caldero Telimpë, pero pronto lo cambió por Silindrin, aunque, curiosamente, este nombre anterior vuelve a utilizarse en la narración.

Referencias

1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 26/05/2026.

Colaboran en la Tolkienpedia