Túrin en Doriath
«Túrin en Doriath» es el quinto capítulo de *Los hijos de Húrin*.
Sinopsis
Durante un tiempo, la estancia de Túrin en Doriath fue alegre, y entabló amistad con un elfo del bosque, Nellas, que velaba por él bajo la guía de Melian. E incluso cuando los pensamientos de Túrin dejaban de ser alegres, Nellas velaba por él para ver cómo crecía la malicia de Morgoth, a medida que todo lo que Túrin deseaba se iba al traste.
Túrin seguía contando con la amistad de Beleg, de quien aprendió mucho sobre el bosque y el manejo de la espada, y le llegaban noticias de Morwen y Niënor desde Dor-Lómin, y de cómo su vida se había vuelto más fácil en el gris norte. Cuando Túrin cumplió diecisiete años, los mensajeros no regresaron de Dor-Lómin, y se extendieron oscuros rumores sobre el creciente poder de Morgoth. Así pues, Túrin se presentó ante Thingol y le pidió permiso para liberar a su madre del norte, a lo que el Rey Elfo le aconsejó que se quedara y custodiara las fronteras de Doriath con su espada y el antiguo Yelmo del Dragón.
Túrin permaneció en Doriath y, junto a Beleg, se ganó una reputación temida por los Orcos. Luchó durante tres años hasta que, un verano, regresó a Menegroth. Allí se encontró con Saeros, consejero del rey, quien siempre había sido adversario de Túrin, pues consideraba a los Hombres inferiores. Saeros menospreció las hazañas de Túrin y dijo de las mujeres de Dor-Lómin : «Solo corren como ciervas por su cabello». Esto enfureció a Túrin, que lanzó una copa contra Saeros, desfigurándole el rostro.
Saeros siguió a Túrin a la mañana siguiente y lo alcanzó en el Bosque Salvaje para matarlo, pero Túrin se impuso y lo obligó a huir desnudo por el bosque. Pronto muchos Elfos fueron testigos de la persecución, pero Saeros, presa del terror, saltó un barranco, resbaló y cayó al vacío, encontrando la muerte; y se pidió a Túrin que se presentara ante la justicia en Menegroth. Él se negó, diciendo : «No buscaré el perdón del rey Thingol», pues se sentía inocente, y así abandonó Doriath de inmediato.
Thingol, al dictar su sentencia, escuchó incluso el testimonio de Nellas, pues ella había visto a Saeros abalanzarse sobre Túrin para matarlo, y Túrin fue indultado y considerado inocente. Sin embargo, el Hombre se había marchado y Beleg pidió ir en busca de su amigo por los bosques, pero solo si podía elegir una espada de la armería del rey. Eligió la espada oscura Anglachel, una elección que Melian consideró poco acertada, y partió en busca de Túrin por todo Beleriand.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 31/05/2026.